lunes 22 de julio de 2019




Elecciones 2019: la oposición teme por el fraude en un comicio polarizado

7 julio, 2019 en:


Se prevé un final ajustado entre dos candidatos que acaparan un piso del 70% de los votos. El Gobierno, en la mira por las maniobras para ganar como sea.

En poco más de cien días Mauricio Macri o Alberto Fernández tendrán cuatro años de gobierno por delante. La campaña presidencial con mayor grado de incertidumbre en la historia reciente entra en su recta final ofreciendo, ahora sí, algunas certezas. Será una elección competitiva, con pronóstico reservado. El ganador saldrá del duelo casi mano a mano entre Macri, el incumbente, y Fernández, el retador. Entre ambos, según calculan las principales consultoras, se encaminan a acaparar un piso de setenta de cada cien sufragios. Cuanto más se acentúe la polarización y esa cifra se acerque a noventa, mayores serán las chances de que alguno de los dos favoritos triunfe en primera rueda por alcanzar el cuarenta y cinco por ciento de los votos positivos emitidos. Esa es la hipótesis de máxima sobre la que trabajan por estos días el comando de campaña de ambos candidatos. El planteo tiene validez hasta el 8 de agosto. El resultado de las PASO moverá el tablero, obligando a los candidatos a adoptar nuevas estrategias.

Aunque algunas encuestas apropiadamente ornamentadas consignan un empate virtual entre las dos fórmulas, en los búnkeres del oficialismo y de la oposición, a un mes y moneda de las primarias, parten del mismo escenario, que ubica al Frente de Tod*s con un piso de cuatro puntos de ventaja a nivel nacional, que se duplica en la provincia de Buenos Aires. Para la usina que conduce Marcos Peña se trata de una diferencia tolerable. Como en 2015 y 2017, esperan que un triunfo ajustado de Fernández en agosto movilice al voto antikirchnerista y lo encolumne detrás de la boleta de Juntos por el Cambio en octubre, cuando se cuentan los porotos. Por eso el jefe de Gabinete se encargó de clausurar, en menos de 48 horas, la iniciativa de otro sector del gobierno para intentar suspender las PASO a través de una ley. Además de evitarle a Macri una derrota segura en el parlamento, Peña marcó la cancha: cuando se trata de hacerle ganar elecciones al PRO, él es la única persona que toma las decisiones estratégicas.

Las primarias también dotarán a la máquina electoral de Cambiemos de un insumo valiosísimo: información. Cruzando los resultados electorales de las PASO con otras bases de datos Peña obtiene una plataforma inmejorable para detectar dónde reforzar su campaña de cara a octubre. Desde el peronismo, además, denuncian la utilización irregular de bases de datos estatales, particularmente la de ANSES, para estas maniobras. No es el único tipo de irregularidad que aparece en las sospechas del Frente de Tod*s. Esta semana volvió a recurrir ante la justicia el nuevo sistema de escrutinio que el gobierno delegó en la empresa venezolana Smartmatic. La primera prueba del software, a la que no accedieron veedores de la oposición, terminó con fallas masivas. El PJ le reclama a la Cámara Electoral que se utilice nuevamente el clásico sistema de telegramas. Temen que un problema o la manipulación del escrutinio le permita al gobierno instalar mediáticamente un triunfo en caso de sufrir una derrota ajustada, como en agosto de 2017.

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