viernes 24 de noviembre de 2017




¿Implosión de Venezuela?: “Urge cumbre humanitaria de Grupo de Lima”

13 noviembre, 2017 en:


Ante la grave situación en Venezuela, el analista colombo-peruano Roberto Cajamarca pide en DW a la comunidad internacional apersonarse de esta crisis humanitaria llena de riesgos, y sin antecedentes en América Latina.

“Venezuela es mi peor pesadilla”, reconoció el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, el 9 de noviembre en Londres, a donde asistió para recibir un premio del Real Instituto británico de Relaciones Internacionales, por su “excepcional diplomacia” con la que impulsó el proceso de paz.

“En efecto, una implosión social de Venezuela es un riesgo para Colombia, para el proceso de paz, y un factor en la campaña para elecciones parlamentarias y presidente/a en 2018”, dice a DW Roberto Cajamarca Gómez, analista y exdiplomático colombo-peruano en Venezuela, quien advierte que “no es la migración en sí el riesgo, porque esta puede tener efectos positivos en una economía, cuando es ordenada y se hace aprovechando la preparación que traen los inmigrantes”.

Otra cosa es lo que puede pasar si Venezuela se declara o es declarada, definitivamente, un Estado fallido y en bancarrota. “Los venezolanos se están muriendo no solo de hambre, sino por la escasez de insumos médicos y medicamentos”, afirmó la magistrada venezolana Elenis Rodríguez, quien en nombre de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela  “en el exilio”, anunció la apertura  de “un canal humanitario para paliar la escasez de alimentos y medicamentos”.

Perú condescendiente, Colombia paciente, y los demás inadvertidos

“Si bien países como Perú y Colombia están atendiendo a los venezolanos que huyen, otros países como Panamá les están cerrando las puertas”, apunta Cajamarca, economista y exconsultor de la Cámara Colombo-venozolana, con sede en Bogotá.

En vista de la aún mayor crisis que puede venir, Cajamarca apela al Grupo de Lima a realizar “una cumbre humanitaria sobre Venezuela para coordinar toda la ayuda humanitaria que América Latina pueda prestarle a los venezolanos”.

Migración Colombia estima que medio millón de venezolanos ha llegado a Colombia y unos 60 mil estarían en condiciones de ilegalidad. “Nosotros como Gobierno  no podemos ser ajenos a la realidad  que  vive el  pueblo  venezolano y mucho menos  cerrarle las puertas a un país hermano. Por  esa razón implementamos un  Permiso  Especial  de Permanencia (PEP), el cual les regulariza su situación migratoria y les permite, incluso, trabajar en Colombia”, dice a DW Christian Krüger, director General de Migración Colombia.

Roberto Cajamarca Gómez, analista internacional, egresado de la Universidad Nacional de Colombia. Roberto Cajamarca Gómez, analista internacional, egresado de la Universidad Nacional de Colombia.

A pesar de las “conservadoras” cifras de Migración Colombia, los problemas de la migración masiva de venezolanos crecen en Colombia: Ya no solo se trata de quienes están dispuestos a trabajar por debajo del salario mínimo, sin pagar prestaciones sociales ni recibir seguro médico, sino de los venezolanos que llegan a Colombia sin tener con qué pagar un alquiler. Varias ciudades reportan que venezolanos llegan y se quedan en los pasillos o parqueaderos de los terminales de buses, en Bogotá, Cali o Barranquilla.

Hospitales colombianos en la costa al tope

Aún así, considera el economista Roberto Cajamarca, “no se puede hablar de que los venezolanos estén desplazando de sus empleos a los colombianos, porque el desempleo aquí ya era alto”. “En todo caso”,  agrega este docente universitario, “la inmigración venezolana es un desafío para el Estado colombiano que necesita más recursos para atender las necesidades de los venezolanos en techo, salud  y educación. Y ya varios municipios, sobre todo de la costa atlántica, han tenido que pedir más dinero para atenderlos”.

“En efecto, una implosión social de Venezuela es un riesgo para Colombia, para el proceso de paz, y un factor en la campaña para elecciones parlamentarias y presidente/a en 2018”, dice a DW Roberto Cajamarca Gómez, analista y exdiplomático colombo-peruano en Venezuela, quien advierte que “no es la migración en sí el riesgo, porque esta puede tener efectos positivos en una economía, cuando es ordenada y se hace aprovechando la preparación que traen los inmigrantes”.

Otra cosa es lo que puede pasar si Venezuela se declara o es declarada, definitivamente, un Estado fallido y en bancarrota. “Los venezolanos se están muriendo no solo de hambre, sino por la escasez de insumos médicos y medicamentos”, afirmó la magistrada venezolana Elenis Rodríguez, quien en nombre de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela  “en el exilio”, anunció la apertura  de “un canal humanitario para paliar la escasez de alimentos y medicamentos”.

Perú condescendiente, Colombia paciente, y los demás inadvertidos

“Si bien países como Perú y Colombia están atendiendo a los venezolanos que huyen, otros países como Panamá les están cerrando las puertas”, apunta Cajamarca, economista y exconsultor de la Cámara Colombo-venozolana, con sede en Bogotá.

En vista de la aún mayor crisis que puede venir, Cajamarca apela al Grupo de Lima a realizar “una cumbre humanitaria sobre Venezuela para coordinar toda la ayuda humanitaria que América Latina pueda prestarle a los venezolanos”.

Migración Colombia estima que medio millón de venezolanos ha llegado a Colombia y unos 60 mil estarían en condiciones de ilegalidad. “Nosotros como Gobierno  no podemos ser ajenos a la realidad  que  vive el  pueblo  venezolano y mucho menos  cerrarle las puertas a un país hermano. Por  esa razón implementamos un  Permiso  Especial  de Permanencia (PEP), el cual les regulariza su situación migratoria y les permite, incluso, trabajar en Colombia”, dice a DW Christian Krüger, director General de Migración Colombia.

Roberto Cajamarca Gómez, analista internacional, egresado de la Universidad Nacional de Colombia. Roberto Cajamarca Gómez, analista internacional, egresado de la Universidad Nacional de Colombia.

A pesar de las “conservadoras” cifras de Migración Colombia, los problemas de la migración masiva de venezolanos crecen en Colombia: Ya no solo se trata de quienes están dispuestos a trabajar por debajo del salario mínimo, sin pagar prestaciones sociales ni recibir seguro médico, sino de los venezolanos que llegan a Colombia sin tener con qué pagar un alquiler. Varias ciudades reportan que venezolanos llegan y se quedan en los pasillos o parqueaderos de los terminales de buses, en Bogotá, Cali o Barranquilla.

Hospitales colombianos en la costa al tope

Aún así, considera el economista Roberto Cajamarca, “no se puede hablar de que los venezolanos estén desplazando de sus empleos a los colombianos, porque el desempleo aquí ya era alto”. “En todo caso”,  agrega este docente universitario, “la inmigración venezolana es un desafío para el Estado colombiano que necesita más recursos para atender las necesidades de los venezolanos en techo, salud  y educación. Y ya varios municipios, sobre todo de la costa atlántica, han tenido que pedir más dinero para atenderlos”.

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