domingo 21 de octubre de 2018




La muerte de De la Sota pone en crisis la unidad del PJ de Córdoba y el kirchnerismo

16 septiembre, 2018 en:


LPO//El ex gobernador había sellado una alianza con Cristina y creen que sostenerla podría ser clave para retener la provincia.

Juan Schiaretti se quebró este domingo al despedir a su amigo José Manuel De la Sota. Socios políticos durante casi dos décadas, a veces se recelaban pero siempre funcionaron en tándem: De la Sota era el creativo, el político nato, mientras que el actual gobernador mantuvo el perfil de hombre de gestión.

En los últimos tiempos habían tomado caminos distintos. Mientras De la Sota -cercano a Sergio Massa- exploraba un acuerdo con Cristina Kirchner  y coqueteaba con la idea de disputar una candidatura presidencial para un mandato de “transición”, Schiaretti se mostraba en buena sintonía con Mauricio Macri, sin diálogo con nadie del círculo íntimo de la ex Presidenta.

Por eso, la muerte del “Gallego” abre un gran interrogante en la política local y pone en crisis la alianza del PJ con el kirchnerismo. Desde el entorno de Cristina describieron a LPO que desde hace meses se tejía una alianza con De la Sota a través de Máximo Kirchner y de los intendentes del PJ Bonaerense, con quienes se juntó en varias oportunidades en una señal de acercamiento a ese espacio.

De la Sota se lanza como un “presidente de transición” de un sólo mandato

Según contó en reuniones con Martín Insaurralde y otros intendentes del grupo, la idea del cordobés era reconciliar al peronismo de Córdoba con Cristina, convencido de que para retener la provincia necesitaban ensayar algún tipo de unidad de cara a 2019.

“Analizaba en qué escenario sería posible lograr eso, con la idea de ir a una interna y cerrar una alianza en Córdoba”, dijeron desde el kirchnerismo a LPO, mientras remarcaron que él veía que confrontando a la vez con el macrismo y con el kirchnerismo era imposible ganar, en un escenario complejo que les podría incluso complicar retener la provincia, en la que Macri siempre midió bien y ya tiene a Héctor Baldassi, Mario Negri y Ramón Mestre pulseando entre sí por una candidatura.

En rigor, como contó este medio, la arrasadora victoria del macrismo en Marcos Juárez puso en alarma al kirchnerismo pero también a buena parte del PJ que hoy se enfila detrás de Schiaretti. Si bien el kirchnerismo hizo una elección paupérrima en ese distrito -donde arañó un 3%- a nivel provincial rondarían los 12 puntos, un porcentaje que el peronismo local sabe que no puede desperdiciar para retener Córdoba.

El diagnóstico que hacen en el kirchnerismo es que necesitan remontar en el centro del país y la idea de jugar solos -sin cerrar alianzas con otras fuerzas del peronismo- no podrá conducirlos a una victoria federal. Por eso, en una primera reacción ante este escenario, las miradas ya se concentran en adivinar cómo se moverá el gobernador Schiaretti.

De buen diálogo con la Rosada, en el “núcleo duro” de Cristina algunos se apresuran a concluir que “Schiaretti es Macri” y creen que por eso deberán ahora apoyarse sólo en sus hombres en la provincia. En ese sentido, mencionan a Eduardo Acastello -que sacó un 15,38% como candidato a gobernador en 2015- y también el de Pablo Carro, un dirigente de perfil académico que el año pasado hizo una elección relativamente buena sacando el 10% con la boleta de Unidad Ciudadana.

“La clave será la actitud de Schiaretti”, dicen desde el sector del kirchnerismo que complejiza un poco más esa interna. La lectura que hacen es que el gobernador y su antecesor siempre lograron dividir roles y articularse, por lo que ahora la incógnita es cómo hará Schiaretti para no perder esos votos más críticos del macrismo y conservar su electorado.

En el plano del peronismo local no kirchnerista, entienden que ante el fallecimiento de De la Sota, el gobernador se consolidará como el jefe indiscutido de ese espacio. Pero la gran pregunta es si podrá articular un acuerdo con el kirchnerismo, como el que venía tejiendo De la Sota.

En ese sentido, esperan un “guiño” de Schiaretti y creen que ahora se verá si lo que había iniciado De la Sota era “una idea suya” que realmente lo distanciaba de su socio o si -por el contrario- era un acuerdo con el gobernador para poder acaparar los votos de sectores distintos e incluso enfrentados.

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