El atacante de Florida tenía problemas mentales, pero no descartan un acto terrorista

 El atacante de Florida tenía problemas mentales, pero no descartan un acto terrorista

Había perdido la cabeza, dijeron sus familiares. El FBI dijo que también investiga la posibilidad de que haya sido un ataque extremista.

atacante-de-florida

El atacante del aeropuerto de Florida “había perdido la cabeza” después de volver de la guerra en Irak, según dijeron sus familiares, y estaba convencido de que lo perseguían autoridades federales para hacerle ver videos del grupo terrorista islámico ISIS. A pesar de que los indicios apuntan a que el asesino era un desequilibrado mental, las autoridades no descartan ninguna pista, ni siquiera la hipótesis de que fue un acto terrorista.

El FBI interrogó por varias horas a Esteban Santiago, el joven de 26 años que mató a 5 personas e hirió a 8 el viernes en el aeropuerto de Fort Lauderdale, a 44 kilómetros al norte de Miami. Había transportado el arma legalmente desde Anchorage, Alaska, hasta Florida en su valija, ya que poseía autorización para portarla porque había sido miembro de la Guardia Nacional.

Luego de retirar su maleta de la cinta de equipaje, fue al baño, la cargó y volvió para disparar sobre los pasajeros a mansalva. La gente se escondía desesperada y muchos salieron a la calle para protegerse del ataque.

La investigación se halla aún en su fase preliminar y todavía no está en claro el móvil de la masacre. Aparentemente el hombre había ido a ese aeropuerto precisamente a cometer el ataque. Lo que se sabe hasta ahora es que Santiago había manifestado que “había perdido la cabeza” al volver de la guerra en Irak, según dijeron sus familiares.

El año pasado había sido despedido de la Guardia Nacional por desempeño insatisfactorio. Luego había ido a visitar una oficina del FBI en Anchorage y les había manifestado que oía voces de agentes federales que le exigían mirar videos de propaganda del ISIS.

Los agentes entonces hicieron preguntas a Santiago, quien se veía agitado y decía cosas sin sentido. Luego llamaron a la policía, que se lo llevó para una evaluación de salud mental, según un agente que solicitó el anonimato.

George Piro, agente del FBI a cargo de la oficina local en Miami, confirmó que Santiago había ingresado en la representación en Anchorage, donde había indicado con claridad en ese momento que no tenía intención de perjudicar físicamente a nadie. Señaló que las autoridades examinan pistas en diversos estados sin descartar ninguna hipótesis. “Consideramos cualquier ángulo, incluido el de terrorismo”, afirmó.

Su hermano, Bryan Santiago, confirmó que Esteban había recibido tratamiento psicológico hace poco. “¿Cómo es posible que el gobierno federal lo sabe, lo interna nada más que cuatro días y luego le dan el arma?”, se preguntó. “El FBI falló ahí… Aquí no estamos hablando de alguien que vino del anonimato para hacer algo así. El gobierno federal lo sabía ya por meses, lo estaban evaluando ya desde hace tiempo, pero no hicieron nada’’.

Santiago, quien fue detenido tras la matanza sin que las fuerzas de seguridad lanzaran ningún disparo, afrontará cargos federales y mañana lunes comparecerá a un tribunal. La policía ya interrogó a 175 testigos. Uno de ellos, Steve Frappier, un consultor de 37 años, se salvó porque uno de los disparos pegó en una laptop que llevaba en su mochila en la espalda. “Aún me parece mentira”, dijo.

El aeropuerto reabrió ayer a la mañana, aunque muchos vuelos estaban cancelados o demorados, y había largas filas de pasajeros. El ataque volvió a plantear el interrogante de si las autoridades relacionadas con la seguridad en la aviación necesitan cambiar algunas normas.

Algunos piden limitar el transporte de armas, que es legal siempre que se muestre la autorización para portarlas y se transporte descargada en una caja rígida en la bodega. Otros reclaman mayores controles en la zona de búsqueda de equipaje, que en Estados Unidos está ubicada fuera del área de seguridad y cualquiera puede acceder a ella desde el exterior sin ningún chequeo.

El presidente Barack Obama recibió informes de su asesor de Seguridad Nacional, dijo la Casa Blanca. El presidente electo Donald Trump señaló que es una “situación de desgracia la que ocurre en nuestro país y en el mundo’”. Y agregó que es demasiado pronto para afirmar si se trató de una acción terrorista.

Compartí:

Noticias Relacionadas

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

diecisiete − 11 =