“3%: la coima como política de Estado”

“3%: la coima como política de Estado”

Milei perdió la calle; el 7 de septiembre Buenos Aires marcará el quiebre, y el 26 de octubre llegará la factura nacional

El poder cae por cuatro frentes: mercado, Congreso, agenda y calle. El oficialismo libertario ya no domina ninguno. Perdió el control del dólar y de las tasas; perdió el Congreso —donde su “déficit cero” depende de otros—; perdió la agenda, atrapada por denuncias de corrupción y por el símbolo que hiela la épica: “3%”. Y perdió la calle: no es campaña, es retirada.

El 7 de septiembre en Buenos Aires no será una elección más: será el plebiscito del fracaso. Sin calle, sin relato y con la marca corroída por el “impuesto Karina”, Milei llega a la urna con una sola certeza: los decepcionados buscan reemplazo. En el AMBA ese reemplazo mira a Kicillof; en el interior migra hacia expresiones liberales del peronismo que suman productividad y Estado inteligente.

El eco del 7/9 en el 26/10

Lo que ocurra en Buenos Aires desencadenará el 26 de octubre:

  • Voto castigo a un plan económico agotado que paraliza la actividad con tasas impagables y sin horizonte productivo.
  • Huida de adherentes blandos hacia opciones con anclaje territorial y promesa de empleo real.
  • Condicionamiento brutal del poder económico, que ya exige “reseteo” y factura obediencia, vaciando la rebeldía libertaria de cualquier autonomía.

Jujuy: el tibio oficialismo y la hora del recambio

En Jujuy, el oficialismo fue tibio: acompañó medidas libertarias y, a último momento, intentó despegarse con el artilugio de Provincias Unidas. No alcanza. La polarización verdadera no es Milei vs. kirchnerismo; es entre el “peronismo-pueblo” que reclama liderazgo auténtico, trabajo y producción, y una administración local aferrada a un modelo de pobreza administrada.

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Por eso cobra fuerza el Frente Primero Jujuy Avanza: una autonomía jujeña que reconoce errores, abre la puerta a la autocrítica y convoca al sector privado como motor de desarrollo. Pedro Pascuttini simboliza esa síntesis: productividad + decencia + federalismo práctico. No vende etiquetas: propone empleo, valor agregado regional y un Estado que cuide sin asfixiar.

Fin del espejismo

El “3%” no es solo un canto de cancha; es la tumba del mito moral. Cuando la calle te señala, el mercado te condiciona y el Congreso te ignora, el poder ya no te pertenece. El 7/9 será el aviso; el 26/10, la confirmación.

En Jujuy, la salida no vendrá de quienes se pusieron la remera libertaria cuando convenía y hoy fingen distancia; vendrá de un peronismo productivo, humanista y federal, capaz de tender puentes, ordenar cuentas y devolver dignidad a través del trabajo.

Conclusión: Milei perdió la calle y la narrativa. El país busca reemplazo. Jujuy ya lo encontró en un proyecto que no grita “libertad” mientras cobra peaje: trabaja, produce y une.

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