Perico Noticias, 1 de febrero del 2026 // La volatilidad internacional dejó una señal fuerte: se vendió “riesgo” y también se desarmaron refugios. Con metales en caída y bitcoin en retroceso, el mensaje para el NOA es directo: si el mercado corta la música, las economías regionales sienten el impacto antes que nadie. En paralelo, se confirma que Washington y Buenos Aires conversan un esquema para deportaciones a terceros países, una jugada que reconfigura la relación política y financiera entre Trump y Milei.
La rueda global mostró nervios: una corrección fuerte en commodities golpeó al “termómetro” de cobertura (oro, plata) y arrastró a otros activos. El catalizador inmediato fue la nominación de Kevin Warsh para conducir la Federal Reserve, lo que el mercado leyó como un giro menos tolerante a la inflación y a la expansión monetaria. Resultado: liquidación acelerada de metales y suba de volatilidad.
En el mismo clima, bitcoin cayó con fuerza y dejó una lectura complementaria: cuando sube la demanda de liquidez, los activos “de apuesta” suelen pagar primero. Eso importa para Argentina porque el “humor” global condiciona crédito, rollover y apetito por emergentes, justo cuando la economía real en el interior ya está ajustada y compite con un tipo de cambio que no siempre acompaña costos.
El capítulo geopolítico: acuerdo migratorio y “alineamiento” con valor financiero
En simultáneo, Reuters reportó —citando un informe del The New York Times— que Estados Unidos y Argentina mantienen conversaciones avanzadas para un esquema que permitiría deportar inmigrantes de terceros países hacia Argentina. Si eso prospera, no es un detalle humanitario aislado: es una pieza transaccional en una relación bilateral donde el premio real suele ser acceso político, coordinación internacional y, sobre todo, oxígeno financiero.
Traducido al NOA: cuando la macro se sostiene “arriba” por confianza de mercado, el interior queda expuesto a una tensión clásica: dólar “barato” relativo vs. costos internos que suben; importaciones más competitivas vs. producción regional con márgenes finitos; y consumo que no despega porque el salario real y la actividad fuera del AMBA no tienen el mismo rebote. La economía real no se financia con likes: se financia con demanda y rentabilidad.
Jujuy y el 2027: ¿consolidación libertaria o tablero abierto?
Si el Presidente Javier Milei sigue capitalizando apoyo y territorialidad, la gira (incluida Jujuy) suma señal política: “interior fidelizado”. Eso ordena el relato y encuadra a la oposición provincial.
Ahora bien: en Jujuy el resultado 2027 no se decide solo por imagen nacional. Se decide por tres variables operativas:
- Bolsillo y empleo privado real en el NOA
Si la corrección global aprieta y la economía local no genera trabajo, la “buena macro” se vuelve una promesa lejana. - Arquitectura de poder provincial
El oficialismo jujeño puede intentar tácticas (incluido calendario) para no quedar “tercera fuerza” en un escenario polarizado. (Esto es lectura política: dependerá de la ingeniería electoral que adopten.) - La única fuerza con volumen para disputar: peronismo
Pero hoy está atado a intervención y conflicto interno: los interventores Aníbal Fernández y Gustavo Menéndez tomaron decisiones duras (suspensiones y reordenamientos) y se habla de votar en abril.
Acá está el núcleo: si el peronismo no arma oferta concreta ya, la campaña se la lleva la ola. Jujuy no espera “después”: quiere impacto inmediato.
Tres escenarios de acá a 2027 (mirada NOA)
Escenario A — Mercado firme, narrativa fuerte, interior ordenado:
Si el mundo vuelve a “risk-on” y Argentina sostiene financiamiento, crece la chance de consolidación libertaria, incluso en provincias periféricas. La gira y el armado territorial funcionan como multiplicador.
Escenario B — Volatilidad global persistente, ajuste en commodities y crédito:
Si la volatilidad se queda, el NOA sufre por canales clásicos: menos margen exportador neto, menos obra y menos consumo. Ahí se abren grietas para una alternativa con agenda productiva y social creíble.
Escenario C — Fragmentación opositora y provincialismo táctico:
Si el peronismo no ordena reglas y oferta, y el oficialismo provincial no consigue épica económica, el resultado puede definirse por dispersión: gana quien mejor “administra el tablero”, no quien mejor interpreta el dolor social.
La jugada inteligente para el NOA: “programa en mano” y acciones sin ser gobierno
El NOA necesita que la política deje de ser internismo y vuelva a ser propuesta operativa: empleo, créditos productivos regionales, infraestructura logística, alivios tributarios inteligentes, y un plan anti-pobreza que no sea slogan. Y eso se puede empezar ya, con acciones legislativas, municipales, cooperativas y sectoriales, sin esperar la Casa de Gobierno.
Porque si el mundo se pone áspero —y hoy dio señales—, la pregunta no es quién tuitea mejor. Es quién sostiene producción, trabajo y previsibilidad en las economías regionales.
