Perico Noticias, 5 de febrero del 2026 // No es una “mala racha” ni un ajuste menor: si a Jujuy le faltan $14.895 millones de coparticipación en términos reales en un trimestre, lo que se rompe no es un Excel: se tensiona la cuenta corriente, se achica el margen para salarios, se enfría todavía más el consumo, y se pone en pausa cualquier política seria de crédito blando para pymes. En un contexto de recaudación cayendo y economía real estancada, este recorte es un golpe a la línea de flotación.
Primero, ponerle nombre correcto al dato

La cifra de la tabla marcada para Jujuy aparece como “Pérdida en ARS constantes: -14.895.375” y la planilla aclara “Acumulado (en miles de ARS)”. Traducido: hablamos de 14.895.375 miles de pesos menos. Es dinero real que ya no entra a la caja provincial.
Y el cuadro general es contundente: las provincias tuvieron subas nominales del 25% al 33%, pero al ajustar por inflación casi todas caen en términos reales. El total nacional marca una pérdida real cercana a $533 mil millones. O sea: la Nación se “financia” secando a las provincias.
¿Por qué este golpe es estructural?
Porque la coparticipación no es un extra: es el oxígeno que sostiene el funcionamiento cotidiano. Cuando se corta oxígeno, lo primero que pasa es que el sistema entra en modo supervivencia:
- Salarios y paritarias bajo llave
En una provincia con alto peso del gasto salarial, el recorte real obliga a priorizar “pagar” antes que “mejorar”. En criollo: se vuelve mucho más difícil sostener recomposiciones sin romper caja. Y si el gobierno provincial intenta “forzar” aumentos sin respaldo, lo paga con atrasos, deuda flotante o recortes invisibles (proveedores, programas, mantenimiento). - Se enfría el consumo y cae el comercio
Cada peso que no entra a la provincia es menos circulación: menos compras, menos ventas, menos IVA, menos ingresos brutos, menos actividad. La economía jujeña no resiste bien los shocks porque su músculo privado es limitado y su mercado es chico: cuando baja el flujo, el daño se multiplica. - Pymes sin red: crédito blando inexistente
Si la caja entra en terapia intensiva, el “capital paciente” desaparece. Y sin crédito razonable, la pyme no invierte, no contrata, no moderniza. En paralelo, los beneficios fiscales a empresas grandes (con facturación fuerte) pueden consolidar un modelo de islas de privilegio: pocos ganan oxígeno, muchos se quedan sin aire. - Reestructuración fiscal “de gravedad”
Cuando la cuenta corriente se tensiona, el Estado provincial no discute política pública: discute cómo no caer. Aparecen decisiones duras: frenar obras, recortar programas, renegociar contratos, postergar pagos. Es decir: se achica el Estado “operativo” y crece el Estado “pagador de emergencia”.
Lo más delicado: el mensaje político
Este mecanismo tiene una lógica de poder: si la Nación recorta y obliga a los gobernadores a administrar escasez, los empuja a pagar el costo social local. La política provincial queda como “la mala”, mientras la decisión macro se vende como “orden” y “disciplina”.
Y eso en 2027 tiene olor a estrategia: gobernadores encerrados, municipios asfixiados y ciudadanos mirando la escena con bronca… pero sin identificar el origen del ahogo.
Milei dejó a Jujuy sin margen para seguir “haciendo equilibrio”
Con $14,9 mil millones reales menos en un trimestre, Jujuy no entra en una fase de “austeridad responsable”: entra en una fase de ajuste defensivo. Y el ajuste defensivo siempre pega donde más duele: en el salario real, en el consumo, en la pyme y en el humor social.
Si esto continúa, no habrá debate sobre desarrollo, minería inteligente o diversificación productiva. Habrá, apenas, una pregunta triste y repetida: ¿qué recortamos ahora para llegar al mes que viene?
