Perico Noticias, 5 de febrero del 2026 // El pacto comercial y de inversión firmado en Washington abre oportunidades concretas para el NOA —minería, acero, agro y cadenas de valor exportadoras—, pero también impone una exigencia política inmediata: sin estrategia provincial de competitividad, empleo y logística, Jujuy puede quedar como proveedora primaria de bajo valor y alto riesgo ambiental.
El nuevo acuerdo entre Argentina y Estados Unidos entró en la agenda grande por una razón simple: mezcla comercio, aranceles e inversión en un mismo paquete. Fue confirmado oficialmente tras la firma en Washington y se presenta como un esquema para ampliar exportaciones y facilitar capital privado en sectores estratégicos.
Ahora bien: para Jujuy y el NOA, la pregunta correcta no es “si es bueno o malo”, sino quién captura el valor.
Qué implica en la práctica
Según reportes periodísticos de hoy, el acuerdo contempla reducción/eliminación de barreras para un universo amplio de productos argentinos (se menciona una cifra de 1.675 posiciones), mayor acceso para carne y revisiones sobre acero/aluminio, junto con concesiones argentinas para ingreso de bienes estadounidenses.
También se apoya en el marco previo de cooperación en minerales críticos, donde Argentina ya venía coordinando con EE.UU. para inversiones y cadena de suministro.
Qué significa para el NOA y Jujuy
Minería: oportunidad enorme, riesgo mayor
Jujuy puede ganar escala en litio y minerales críticos por mayor interés inversor y financiamiento asociado al nuevo vínculo bilateral. Eso puede acelerar proyectos, proveedores y empleo técnico.
Pero si no hay cláusulas de encadenamiento local, control hídrico y trazabilidad ambiental, el salto exportador puede venir con poco valor agregado local y conflicto social.
Aceros Zapla y metalmecánica: ventana para reindustrializar
Si efectivamente se alivian restricciones sobre acero/aluminio, aparece una oportunidad para reinsertar capacidades industriales del NOA en cadenas regionales de piezas, estructuras y servicios metalmecánicos.
La condición: energía competitiva, logística ferroviaria/camión coordinada y financiamiento productivo. Sin eso, la apertura beneficia más al importador que al productor local.
Tabaco, azúcar y agro: mejor acceso no garantiza competitividad
El acuerdo puede abrir más nichos para alimentos y productos agroindustriales, pero el NOA arrastra costos altos de flete, presión fiscal en cascada y baja escala comercial en pymes.
Con “dólar planchado”, la competitividad-precio es frágil: podés ganar volumen si te baja arancel, pero perder margen por costos internos.
Turismo y economía del conocimiento: los “silenciosos ganadores”
Si el acuerdo consolida previsibilidad macro y flujo de inversión, Jujuy puede potenciar servicios exportables: software, diseño, soporte remoto, turismo de experiencia y producción cultural. Son sectores de empleo joven y rápido escalamiento.
Lo que Jujuy debe hacer ya
- Mesa exportadora NOA-EE.UU. (provincia + cámaras + universidades): inteligencia comercial por producto.
- Plan logístico de choque: costos de salida, consolidación de cargas, corredor bioceánico operativo.
- Compre y provea local minero-industrial: metas obligatorias de proveedores jujeños calificados.
- Fondo de transición pyme para normas, certificaciones y adaptación tecnológica.
- Licencia social real: monitoreo ambiental público, datos abiertos y participación comunitaria.
Este acuerdo puede ser una palanca histórica o una ilusión estadística.
Para Jujuy, el desafío estratégico es claro: pasar de exportar recursos a exportar valor. Si la provincia no ordena su tablero productivo ahora, la oportunidad se va por la frontera y el empleo se queda corto en casa.
