Perico Noticias, 5 de febrero del 2026 // Mientras el mundo reorganiza empleo, productividad y poder geopolítico alrededor de la inteligencia artificial, en Argentina —y en Jujuy— gran parte de la dirigencia sigue atrapada en la administración de la urgencia. El resultado es peligroso: más dependencia, menos competitividad y una ciudadanía que paga tarifas del siglo XXI con ingresos del siglo XX.
En Perico, en Jujuy y en toda la Argentina, hay una contradicción que ya no se puede disimular: hablamos de futuro, pero gobernamos con lógica de archivo.
La economía global cambió de eje. Ya no gana solo quien tiene recursos naturales; gana quien convierte datos en decisiones, procesos en automatización y conocimiento en valor exportable.
La IA no es una moda tecnológica: es la nueva infraestructura del poder.
La política local mira el retrovisor
En lugar de discutir cómo formar talento, digitalizar pymes, automatizar municipios y escalar servicios basados en conocimiento, la agenda pública sigue consumida por disputas tácticas, caja corta y supervivencia electoral.
Es gestión de coyuntura, no estrategia de desarrollo.
En términos simples:
- El mundo compite por productividad algorítmica.
- Nosotros seguimos discutiendo cómo sostener estructuras analógicas que ya no generan movilidad social.
La obsolescencia no es tecnológica: es política
Cuando un gobierno subestima la IA, no queda “neutral”: retrocede.
Porque la IA redefine tres frentes al mismo tiempo:
- Empleo: desaparecen tareas repetitivas; crecen roles técnicos, creativos y de supervisión inteligente.
- Estado: quien no digitaliza trámites, salud, educación y seguridad, encarece todo y resuelve poco.
- Mercado: las empresas que no incorporan IA pierden margen, competitividad y mercado.
Esto ya ocurre. Y si la política no reacciona, la brecha será brutal: una minoría hiperproductiva y una mayoría atrapada en empleo precario, ingresos erosionados y servicios caros.
Jujuy: recursos estratégicos, estrategia débil
Jujuy tiene activos reales: minería, agro, turismo, frontera comercial, identidad cultural potente.
Pero esos activos, sin inteligencia aplicada, quedan en renta corta y bajo derrame local.
La pregunta no es si hay recursos. La pregunta es si hay modelo de transformación.
Hoy faltan decisiones de fondo:
- educación técnica con foco IA desde secundaria,
- reconversión laboral masiva para adultos,
- crédito productivo para adopción tecnológica pyme,
- gobierno provincial y municipal con sistemas de gestión inteligente,
- incentivos para que talento local no migre.
Perico puede ser laboratorio del cambio
Perico tiene escala ideal para demostrar que sí se puede.
Un plan serio podría integrar:
- Comercio inteligente local: analítica de demanda, logística optimizada, ventas digitales regionales.
- Agro con datos: trazabilidad, predicción climática, eficiencia en riego y distribución.
- Municipio digital: menos burocracia, más transparencia, respuesta en tiempo real.
- Medios + IA: periodismo de datos local para monitorear gasto, obras, empleo y servicios con evidencia.
Esto no es futurismo: es competitividad territorial.
El riesgo de no actuar
Si seguimos con economía de ayer, el poder de mañana lo administrarán otros: plataformas, fondos externos y polos tecnológicos ajenos al territorio.
Y acá quedará la factura: más tarifas, menos salario real, más dependencia fiscal y menos ascenso social.
La política todavía está a tiempo.
Pero el reloj ya cambió de velocidad.
La IA no espera discursos.
Premia estrategia, ejecución y coraje para reformar.
