“Ley del pasado: media sanción hoy, precarización y extinción laboral mañana”

“Ley del pasado: media sanción hoy, precarización y extinción laboral mañana”

Perico Noticias, 14 de febrero del 2026 // El Senado ya dio media sanción a la reforma laboral y el debate entra en su fase decisiva. Pero mientras el discurso oficial promete “modernización”, el texto llega tarde al verdadero cambio de época: la economía que premia capital, datos y automatización. Si Argentina abarata trabajo sin crear productividad, el resultado puede ser más empleo frágil, menos salario real y mayor desigualdad territorial.

La Argentina discute una reforma laboral en 2026 con categorías de 2006. Ese es el corazón del problema. La media sanción en el Senado —con una mayoría que incluyó al oficialismo y bloques aliados— no cierra la discusión: apenas abre la etapa más delicada, porque Diputados deberá definir si el país entra a una “modernización” real o a una poda de derechos sin estrategia de desarrollo. Distintos reportes parlamentarios y periodísticos coinciden en que el proyecto avanzó con un paquete amplio de cambios sobre contratación, convenios, huelga e indemnizaciones.

El punto central: no hay modernización si no hay nuevo mapa productivo

Hoy las empresas que compiten globalmente no deciden solo por costo laboral. Deciden por productividad total: infraestructura, logística, talento digital, energía, acceso a mercados, escala tecnológica, financiamiento y seguridad jurídica.
Si la política reduce el debate a “bajar costo del empleo”, termina compitiendo por abajo.

Y el mundo está yendo en otra dirección:

  • más inversión en IA, automatización y software,
  • mayor premio al capital intangible,
  • y reconfiguración de tareas humanas, con ganadores y perdedores según capacitación y políticas públicas.

Incluso organismos internacionales vienen marcando que la transición tecnológica no destruye todo el empleo, pero sí reordena drásticamente perfiles, salarios y calidad del trabajo; sin reconversión, la fractura social crece.

La contradicción argentina

La reforma se presenta como solución al empleo, pero no trae un capítulo robusto para el empleo que viene:

  • no hay arquitectura seria para reconversión masiva en habilidades digitales,
  • no hay hoja de ruta para industrias creativas y economía del conocimiento federal,
  • no hay integración sustantiva entre educación técnica, producción local y demanda tecnológica real,
  • no hay política de transición para mayores de 45/50 años desplazados por cambios tecnológicos.
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Entonces aparece el riesgo: menos derechos sin más productividad.
Eso no genera desarrollo; solo redistribuye el costo de la crisis hacia el trabajador.

Cambio de paradigma histórico: del salario al algoritmo

Estamos ante una mutación estructural:

  • la rentabilidad empresarial se explica cada vez más por activos tecnológicos y menos por expansión de nómina;
  • el empleo estable pierde terreno frente a formatos flexibles, tercerizados o por tarea;
  • y la negociación colectiva clásica queda desfasada si no incorpora datos, plataformas, IA y protección de ingresos en ciclos discontinuos.

Negarlo es condenar al país a discutir “indemnización sí o no” mientras el mercado redefine ocupaciones completas.

Qué debería incluir una verdadera modernización laboral

Si la política quiere evitar una década de precarización silenciosa, la ley necesita cinco columnas:

  1. Seguro de transición laboral (no solo desempleo): ingreso puente + capacitación certificada + recolocación.
  2. Cuenta de formación continua obligatoria y portable para cada trabajador.
  3. Régimen laboral para economía digital y creativa, con derechos proporcionales y aportes simplificados.
  4. Pacto federal de productividad: PyMEs + provincias + universidades + crédito tecnológico.
  5. Cláusula de actualización tecnológica: revisión legal periódica para IA, automatización y nuevas formas de contratación.

Sin eso, no hay modernización: hay administración del conflicto. Esta discusión no es “mercado vs derechos”. Es algo más concreto: qué país produce valor y cómo lo distribuye. Si la Argentina elige competir recortando trabajo en vez de potenciar talento, llegará más rápido al mismo fracaso de siempre: crecimiento de pocos, empleo débil de muchos.

La media sanción ya ocurrió. Lo que viene en Diputados definirá si el Congreso firma una reforma para el pasado o un contrato social para el futuro.

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