Milei, el vidrio económico que nadie quiere tocar

Milei, el vidrio económico que nadie quiere tocar

Estabilizar índices, romper bolsillos: el experimento que enfría la macro y congela la vida

Perico Noticias, 15 de febrro del 2026 // Hay una verdad incómoda que gran parte del sistema político, empresarial y mediático prefiere rodear sin tocar: el modelo económico actual exhibe una fragilidad estructural que se disimula con relato técnico. Sí, puede mostrar una desaceleración de la inflación en determinados tramos, pero no logra convertir ese dato en alivio social sostenido. El termómetro de la calle no miente: salarios que no alcanzan, changas que desaparecen, crédito inaccesible y consumo en retracción. Si la estabilidad de pizarra no llega al plato, no hay éxito; hay apenas administración del daño.

El problema de fondo es la simplificación extrema: reducir la inflación a una sola causa y vender que todo se resuelve con motosierra, ajuste y fe de mercado. La Argentina real desmiente ese dogma todos los días. La inflación también expresa fallas de oferta, costos logísticos, concentración, expectativas, informalidad y una matriz productiva desequilibrada. Sin políticas activas para producir más y mejor, abaratar costos sistémicos y expandir capacidad instalada, la nominalidad puede bajar a fuerza de parálisis, pero el bienestar no despega. Bajar fiebre no es curar la enfermedad.

En ese marco, la reforma laboral en curso se presenta como llave mágica para crear empleo, cuando en rigor no hay milagro posible sin demanda, inversión y horizonte. Si el mercado interno está deprimido, si la pyme vende menos y financia peor, y si la economía del conocimiento y la industria no tienen un plan nacional de escala, flexibilizar solo redistribuye riesgo hacia el trabajador. Menos protección, más incertidumbre, igual o menor contratación. El resultado probable no es el boom del empleo formal; es una sociedad más barata para competir, pero más frágil para vivir.

  Paro tardío, derechos licuados: cuando la conducción llega después de la historia

El enfriamiento macro, además, está perforando la base fiscal de Nación y provincias. Cae la recaudación real, se patean obligaciones, se frenan obras, se tensionan servicios esenciales. Se instala así una lógica de “economía de supervivencia”: municipios que administran escasez, provincias al límite y familias que tapan agujeros con tarjeta. Esa escena no describe una transición virtuosa; describe un pasaje peligroso donde la política pública retrocede y el costo lo absorben los mismos de siempre: clase media en descenso, trabajadores registrados empobrecidos e informales expulsados.

Frente a este cuadro, el silencio opositor o su dispersión también pesa. Cuando no hay una alternativa nítida, la sociedad queda atrapada entre resignación y bronca. Por eso, la discusión no puede ser “mercado sí o no”, sino qué Estado, qué desarrollo y qué contrato social queremos para la próxima década. Hace falta una salida humanista, productiva y federal: estabilización con crecimiento, orden fiscal con movilidad social, modernización tecnológica con empleo digno, y competitividad con inclusión. Sin ese equilibrio, cualquier victoria macro será políticamente efímera y socialmente inviable.

La Argentina no necesita épica del ajuste perpetuo ni propaganda de laboratorio. Necesita resultados concretos en el bolsillo, en la mesa y en la expectativa de futuro. Si el plan exige cada vez más sacrificio y entrega cada vez menos bienestar, no estamos ante una solución: estamos ante un límite. Y ese límite tiene nombre: el vidrio económico que nadie quiere tocar. Porque cuando se lo toca, corta. Pero también revela la verdad que urge decir: sin producción, sin trabajo y sin comunidad, no hay libertad que dure.

  “De nodo logístico a ciudad estancada: Perico ante su última ventana de reconversión”

Noticias relaccionadas

¿Desde que asumió Javier Milei, ¿tu situación económica personal?

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *