Alarma en el Gobierno de Jujuy «La disminución del Fondo Sojero obliga a mejorar la recaudación fiscal»

 Alarma en el Gobierno de Jujuy  «La disminución del Fondo Sojero obliga a mejorar la recaudación fiscal»

La reforma impositiva que se aprobó recientemente, encuentra su explicación en la fuerte disminución del Fondo Federal Sojero que representó en Jujuy en 16,5% de los recursos aplicados a gasto de capital, con lo cual era necesario compensar una caída del 11% promedio a nivel nacional por aplicación de retenciones menores a las exportaciones.  La reforma además es un compromiso razonable en elevar el nivel local de recaudación para contar con mayor capacidad de inversión propia, ya que Jujuy es una provincia absolutamente dependiente del sistema central, con lo cual unos 10 puntos de avance sobre el presupuesto con ingresos tributarios propios darían una amplitud significativa para encarar acciones y obras complementarias de relevancia.

En promedio, desde 2009 a 2015, el Fondo Federal Solidario (FFS) ha financiado el 15,6% del total de Gastos de Capital de las 24 provincias, con un piso de 10,7% en su inicio y un pico del 20,7% en 2010.

De acuerdo a los cálculos de la consultora Noanomics, para todo el 2015 el FFS significará casi unos $ 16 mil millones, que habrán servido para fondear un 12,5% de los $ 126 mil millones destinados a Gastos de Capital que estimamos podrán haberse ejecutado en el año que termina. Pero sobre este promedio que no parece tan elevado hay provincias cuya inversión pública depende fuertemente del FFS.

Son 15 los distritos cuya dependencia del FFS es superior a la media. En Corrientes casi un tercio de los Gastos de Capital son financiados por el FFS, llegando a un cuarto en Tierra del Fuego, Buenos Aires y Mendoza. También con una elevada dependencia aparecen Río Negro (21,1%), Tucumán (20,2%), Santa Cruz (18,7%), Salta (17,5%), Jujuy (17%), Entre Ríos (16,8%), Santa Fe (16,2%), Córdoba (15,8%), Catamarca (14,2%) y La Rioja (13,1%). Entre las que el FFS explica menos el nivel de inversión pública ejecutada está CABA con sólo el 2,6%, lo que es lógico por su escasa participación en la distribución de recursos de coparticipación, siguiendo Misiones, Neuquén y Chubut con porcentajes de entre el 5% al 6%.

En los casos de algunas provincias con poco peso del FFS como Misiones, Santiago del Estero, Formosa o Chaco se debe más bien a que fueron más favorecidas por transferencias de capital discrecionales que disminuyeron su importancia relativa en el total.

Con la disminución de las alícuotas de los derechos de exportación de soja del 35% al 30% y de sus derivados del 32% al 27%, una proyección de aumento del 4% en la producción para la campaña agrícola de soja en 2016, y manteniendo los precios internacionales prácticamente invariables, el FFS del año 2016 podría repartir unos US$ 1.480 millones; es decir una caída del 11%.

Serán entonces estas 15 provincias identificadas como más vulnerables las que mayor ingeniería financiera deberán realizar para compensar este menor flujo de recursos con otras fuentes de financiamiento, de manera de no afectar significativamente la inversión pública.

Lógicamente las productoras de granos sufrirán relativamente menos ya que la rebaja de alícuotas impulsará sus economías y recaudaciones provinciales. Pero al margen del 2016, en el que en definitiva la disminución en el FFS podría no ser dramática, su progresiva desaparición plantea con mucho tiempo de anticipación el debido reemplazo que todos los distritos deberán realizar de un instrumento que las “obligaba” a invertir.

Este era el único aspecto positivo del FFS y sería bueno diseñar un mecanismo similar que lo sustituya en cuanto a la exigencia de destinar parte de los fondos distribuidos automáticamente a las provincias con el específico fin de asignarlos a Gastos de Capital.

 

 

 

Compartí:

Noticias Relacionadas

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro × 5 =