Alberto respondió a los gobernadores: «No podemos mantener a la gente en un encierro eterno»

Alberto Fernández se mostró molesto con los gobernadores que rechazaron la habilitación de las salidas recreativas de una hora, en un primer cortocircuito en la coordinación entre Nación y las provincias de la respuesta ante la pandemia.

«Les digo que presten atención porque no podemos mantener a la gente en un encierro eterno porque no resisten», se quejó el presidente, que buscó evitar el choque directo afirmando que «no hay conflicto» aunque sí admitió que es «un punto de tensión».

«Tampoco se puede convertir en penuria el aislamiento, eso es todo», agregó Alberto en una nota en Radio Con Vos. «Si los intendentes me dicen que no libere porque pueden controlar el aislamiento y no pueden controlar cómo circula la gente, yo lo entiendo. Lo que no sé es cuánto puede demorar esto. Hay datos que dicen que tenemos que encaminarnos hacia un proceso de liberación paulatina», siguió.

Fernández admitió que fue un error no haber aclarado que la decisión final la tenían los gobernadores, lo que obligó a los mandatarios a pagar el costo político de rechazar la medida, algo que generó algunas suspicacias sobre la intención del anuncio.

Aunque trató de ser diplomático, Alberto les mandó un dardo a los gobernadores al recordar que «hubo pedidos mucho más riesgosos» como reactivar la industria automotriz. Hizo especial hincapié en el pedido de la Ciudad de Buenos Aires de habilitar el retiro comida de los locales: «Eso significa salir a la calle, como mínimo 45 minutos».

El presidente anunció el sábado que quedaban autorizados los paseos en todo el país, pero enseguida algunos gobernadores salieron a aclarar que en sus distritos no se habilitarían. El pico de la tensión llegó el domingo con un inédito comunicado conjunto de Axel Kicillof, Horacio Rodríguez Larreta, Omar Perotti y Juan Schiaretti aclarando que la cuarentena se mantenía sin cambios en los cuatro principales distritos del país.

Lo llamativo del caso es que la nueva etapa de la cuarentena se había acordado un día antes en una teleconferencia entre Alberto y los mandatarios provinciales. En el gobierno dicen que allí se les comunicó la decisión de autorizar los paseos y no hubo rechazos formales.

Lo que revela este episodio es el primer desajuste serio en la coordinación entre Alberto y los gobernadores del combate a la pandemia, que hasta ahora había tenía como únicas fisuras algunas medidas provinciales que estaban por fuera de la ley. Pero en este caso parece haberse dañado la comunicación.

El malestar en la Rosada ya había sido expresado el domingo el ministro de Salud, Ginés González García. «Los gobernadores están bastante reacios a soltar las riendas», declaró el funcionario, aunque también admitió que era una mala idea habilitar los paseos en los grandes centros urbanos.

Compartí:

Noticias Relacionadas

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

tres × tres =