El Gobierno promete orden, pero la economía real devuelve señales de fatiga: consumo retraído, empleo frágil, provincias asfixiadas y familias endeudadas para sostener lo básico. Esta editorial pone el foco donde duele: la distancia entre el índice y la vida.
Jujuy produce litio para el mundo, pero en los barrios la discusión sigue siendo la misma: salario que no alcanza, empleo frágil y servicios bajo presión. Si la riqueza estratégica no se traduce en bienestar territorial, la brecha entre expectativas y realidad puede volverse conflicto social abierto.