Ray Dalio advierte que la Fed prepara impresión de dinero en plena burbuja para sostener deuda y activos. Con empleo debilitándose e inflación latente, el “estímulo sin sonrojo” podría precipitar la fase final del ciclo: melt-up, repunte inflacionario y, luego, freno brusco. Señal roja para mercados y para los que dependen del financiamiento externo.
Washington tantea una vía de escape para Maduro: amnistía, fin de recompensas y exilio a cambio de elecciones y salida ordenada. Si la ingeniería política prospera, cambiará el clima de negocios energético y el equilibrio de poder en el hemisferio. Si fracasa, se endurecerán sanciones y la volatilidad se derramará sobre la región.
La Luna se vuelve infraestructura y acelera una guerra fría de sistemas: Artemis vs. ILRS. IA + cohetes reutilizables + energía espacial = nacimiento de la economía cis-lunar y reordenamiento del poder global.
La NASA mueve fichas: Artemis II salta a 2026 y empuja Artemis III a 2028, mientras Starship acelera entre éxitos parciales y fallas. La década se define entre dos arquitecturas lunares: Artemis vs. ILRS.
El mercado empuja a la Argentina a reestructurar su deuda y evitar una megadevaluación, pero advierte: sin un giro inmediato de provincias y municipios hacia empleo, producción y compras públicas inteligentes, la presión social puede detonar el plan. La consigna: dejar de administrar pobreza y empezar a gestionar desarrollo.
Sin dólares del Tesoro y con nuevas condiciones políticas desde Wall Street, el financiamiento externo se aleja; crece el riesgo de devaluación y la fase tres de la recesión golpeará a provincias y municipios. Urgen planes de empleo y alivio territorial antes de que la calle haga su propio ajuste.
Una solicitada sacude al peronismo: piden “devolver el PJ” a sus afiliados, terminar la tutela kirchnerista y reordenar el movimiento bajo la doctrina peronista tradicional.
Intendentes bonaerenses sellan un “pacto de futuro” que ordena al peronismo detrás de Kicillof y lanza una irradiación federal basada en gestión, empleo y educación, sin nostalgias ni rencores.
La reforma que Argentina necesita no empieza en tribunales laborales sino en las aulas y en las fábricas-escuela: educación útil, empleo formal y una reforma que acompañe —no que reemplace— un plan nacional de trabajo digno para todos.