“Maduro en Manhattan: el ‘secuestro’ que desnuda al siglo XXI — cuando la fuerza reemplaza a las urnas”

“Maduro en Manhattan: el ‘secuestro’ que desnuda al siglo XXI — cuando la fuerza reemplaza a las urnas”

Maduro se plantó ante un tribunal en Nueva York: dijo que fue “secuestrado”, se declaró no culpable y desafió al mundo con una frase explosiva: “Sigo siendo el presidente”. Detrás del expediente judicial, se juega algo más grande: el regreso de la política de fuerza y el debilitamiento final de las reglas internacionales.
“Trump negocia, Milei aplaude y Venezuela obedece: la democracia quedó afuera del cuarto”

“Trump negocia, Milei aplaude y Venezuela obedece: la democracia quedó afuera del cuarto”

Estados Unidos pidió orden, no elecciones. Donald Trump dejó a Javier Milei fuera del tablero y negoció directamente con el poder real que quedó en Caracas, el chavismo de segunda línea. El pueblo venezolano no fue consultado. No hubo épica democrática ni transición liberal: hubo imposición, pragmatismo y control. El nuevo orden mundial ya no simula.
“Democracias de utilería: Trump reinicia el siglo XX y convierte al mundo en una zona de mando”

“Democracias de utilería: Trump reinicia el siglo XX y convierte al mundo en una zona de mando”

Venezuela no fue un episodio: fue un mensaje operativo. Si la economía global ya no cotiza en función de datos sino de una sola voluntad política, entonces el paradigma cambió: la democracia se vuelve relativa, la soberanía se vuelve condicionada y el derecho internacional se vuelve decorado. Regresa la era del hegemón… y el costo lo paga la periferia.
“Perón tenía razón: elegimos la colonia y ahora nos gobiernan desde afuera”

“Perón tenía razón: elegimos la colonia y ahora nos gobiernan desde afuera”

El siglo XXI no nos encontró “unidos o dominados”: nos encontró fragmentados, endeudados y administrados. Venezuela fue el aviso global; Argentina es el caso testigo regional. Cuando la soberanía se entrega por cuotas —deuda, bases, inteligencia, energía, comercio— ya no hace falta invadir: alcanza con ordenar desde el centro y ejecutar en la periferia.