La reciente votación sobre el financiamiento universitario expuso una grieta profunda: provincias como Jujuy se alinearon con la defensa de la educación pública, desafiando el ajuste centralista. Esta señal política podría marcar el inicio de una ola federal contra el modelo económico del gobierno nacional. El aura ya se encendió.
Karina Milei no se detiene: tras doblegar al PRO, su siguiente objetivo es disolver a “Provincias Unidas”. Con una estrategia brutal, está lista para triturar a los gobernadores que representan al interior productivo. Morales y sus aliados buscan revitalizar el centro, pero sin estructura ni estrategia, corren el riesgo de quedaren sepultados.
En Villazón, el intendente de La Quiaca, Dante Velázquez, pronunció un discurso encendido por el Bicentenario de Bolivia, donde reivindicó la Patria Grande como única salida geopolítica digna para América Morena. Desde la frontera, un llamado profundo a la unidad continental, la soberanía y la emancipación definitiva del Sur.
Toto Caputo activa el Comité de los 24 reformistas: arranca el ajuste territorial. Gobernadores e intendentes, en la mira. Sin reformas locales, la motosierra nacional los alcanzará. No hay pacto. Hay plan.
Bullrich explota contra el Grito Federal: “Es el kirchnerismo suplente”. En plena implosión libertaria, la Dama de Hierro afila su camino a la presidencia 2027. Sadir, Pullaro y Llaryora en la mira.
Gerardo Morales vuelve al ruedo político porque nadie supo reemplazarlo. En una provincia sin líderes emergentes y con un peronismo fragmentado, su irrupción dentro del nuevo frente “Provincias Unidas” lo posiciona como el último arquitecto del centro político. ¿Última cruzada o renacimiento del federalismo? El tiempo hablará.
Este miércoles, el Congreso vota si está con los jubilados y los discapacitados… o con el experimento social de Milei. El riesgo ya no es "Cuca". El riesgo es Milei.
En un tablero político convulsionado, Gerardo Morales reaparece liderando *Provincias Unidas*, decidido a reconfigurar el centro desde Jujuy. Entre alianzas inciertas, peronismo disperso y la amenaza latente del mileísmo, su apuesta es audaz: volver al Congreso como último bastión de moderación frente al hastío ciudadano y el vacío de propuestas.