Crece la tensión en Venezuela entre oficialismo y oposición

 Crece la tensión en Venezuela entre oficialismo y oposición

Negociaciones mediadas por el Vaticano.  La Justicia ordenó al Congreso que se abstenga de continuar con el juicio contra el presidente Maduro.

maduro-radio

El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó hoy a la Asamblea Nacional controlada por la oposición abstenerse de continuar el juicio de responsabilidad política contra el presidente Nicolás Maduro al considerarlo inconstitucional, lo que intensifica el enfrentamiento entre los poderes públicos.

La decisión del máximo tribunal se da a menos de 24 horas después de que el secretario ejecutivo de la coalición opositora, Jesús Torrealba, anunciara que la mayoría del Parlamento retomaría el juicio contra Maduro tras el fin de la tregua que habían acordado por pedido del Vaticano para impulsar un proceso de diálogo con el gobierno.

El máximo tribunal ordenó a los congresistas “abstenerse de continuar el inconstitucional, nulo e inexistente juicio político en contra del presidente … así como evitar dictar cualquier tipo de acto, sea en forma de acuerdo o de cualquier otro tipo, que se encuentre al margen de sus competencias’’, señaló la sentencia que se difundió en la página de internet del Tribunal.

El presidente de la Asamblea Nacional, el diputado opositor Henry Ramos Allup, le restó importancia a la sentencia y publicó en su cuenta de Twitter que la Sala Constitucional, a la que consideró “fraudulenta’’, no podrá dar instrucciones al Legislativo. “Absolutamente nula nueva decisión’’, agregó.

Ramos Allup considera que la sala “inconstitucional” solo “podrá dar instrucciones a su pandilla de lacayos pero no a AN electa por pueblo”.

“Seguiremos desacatando todas las decisiones anticonstitucionales del régimen, de la sala inconstitucional TSJ y de la sala electoral TSJ”, indicó el presidente de la AN en otro mensaje.

Tras el segundo encuentro que sostuvieron el fin de semana el gobierno y la oposición, Torrealba declaró la víspera que se había acabado la tregua con el argumento de que el gobierno no ha cumplido los compromisos del diálogo.

La oposición había exigido al gobierno el reconocimiento del Congreso y el respeto a sus decisiones, pero a fines de la semana pasada el Tribunal Supremo anuló dos leyes y el domingo Maduro prorrogó un decreto de emergencia económica que había sido rechazado por la Asamblea.

Ayer, la oposición dio por terminada una tregua que concedió a Maduro en el marco del diálogo para resolver la crisis, y dijo que retomará, en paralelo a las negociaciones, la estrategia de presión que lanzó contra el gobierno tras la suspensión, el 20 de octubre, de un proceso de referendo revocatorio con el que buscaba sacar a Maduro del poder.

La coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD) tomó esa decisión tras una lluvia de críticas de sus integrantes por no lograr en la mesa de diálogo el compromiso de reactivar el referendo o un adelanto de elecciones como salida a la crisis.

El juicio por presunto incumplimiento de los deberes constitucionales había comenzado en octubre pero fue postergado a comienzos de este mes por solicitud del Vaticano, que actúa como mediador en el proceso de diálogo.

El proceso no implicará la destitución de Maduro debido a que el Legislativo no está facultado por la Constitución para ello, pero según el diputado opositor Juan Miguel Matheus derivará en una “sanción moral’’ al mandatario. Matheus descartó que la decisión de la Corte afecte el proceso.

La reactivación del juicio podría elevar las tensiones políticas que se intensificaron en octubre luego de que las autoridades electorales y judiciales suspendieron el proceso de recolección de firmas para activar un referendo revocatorio del mandato de Maduro.

La coalición de la MUD ha planteado el plebiscito como una salida a la crisis que enfrenta el país sudamericano por una desbordada inflación de tres dígitos, una severa escasez de alimentos, medicinas y otros bienes básicos y una recesión económica.

Maduro descartó el fin de semana el referendo y dijo que las próximas elecciones presidenciales serán en 2018.

Paralelamente, el vocero de la MUD, Chúo Torrealba, acusó ayer al gobierno del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de estar “metiendo dinero” para tratar de dividir a la oposición y sacar rédito de esa situación.

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