El apriete monetario recibió una alerta. En la licitación de Letras de Liquidez (Leliq), los bancos compraron menos títulos de los que vencían y obligaron al Banco Central a expandir el circulante en $13.821 millones. El problema es que el Banco Central pudo colocar Leliq por $109.520 millones, estirando su pago a 74% anual. En cada una de estas licitaciones, se aumentó la tasa para hacer más tentadores a estos títulos. El lunes estaba en 72%. El mercado se está ajustando a esta política monetaria. Muchos privados venden dólares para pagar deudas, porque esta tasa es insoportable (Redrado) Pero la medicina parece irse agotando porque el stock de Leliq es de $400.000 millones y cada día le va a ser más difícil al Central renovar los vencimientos porque debe pagar tasas de 1,4% semanal. El destino de este apretón monetario está atado a la suerte de los plazos fijos en pesos de los bancos que vienen creciendo a un ritmo de entre 2 y 3% mensual. Mientras estos depósitos crezcan, el negocio de las entidades es recolocárselos al Central en forma de Leliq y percibir tasas que ningún privado, salvo los que ocasionalmente tienen sus cuentas corrientes en descubierto, pueden afrontar porque se apresuran a cubrirlo casi al instante vendiendo dólares. Dólar oscilante y reservas En esta rueda, el dólar estuvo muy oscilante. En bancos y casas de cambio, comenzó con una fuerte caída que lo llevó a $38,30 y cerró en $38,73. El balance final fue positivo porque representó una caída de 34 centavos respecto al día anterior. El «blue» quedó sin cambios en $38,50. Y ahí está otra de las señale sobre las dificultades que puede tener la divisa para seguir bajando. En la plaza mayorista, donde no intervino el Banco Nación, se negociaron USD 396 millones, el menor volumen desde que rige esta política monetaria. El dólar «hoy» abrió a $38,20, pero al mediodía acentuó la baja y se operó a $37,52. Aparecieron compradores de oportunidad que elevaron la divisa a $37,70, valor al que terminó el día. Este precio es 40 centavos inferior al de la rueda anterior. Creo que en algún momento la tendencia se va a revertir y quiero ver como actúa el Banco Central cuando el dólar llegue al techo de la banda algo que puede suceder viendo como está cambiando el escenario en el exterior (Redrado) Las reservas aumentaron USD 45 millones a 48.957 millones a pesar de que en el exterior por la caída del oro y la libra esterlina se perdieron USD 14 millones. A Brasil solo se le pagó un millón de dólares para compensar deuda del intercambio comercial. «El mercado se está ajustando a esta política monetaria. Muchos privados venden dólares para pagar deudas, porque esta tasa es insoportable», dijo Martín Redrado, quien advirtió que «hay planes que funcionan solo en la teoría, porque no enfrentan los imponderables de la realidad. Creo que en algún momento la tendencia se va a revertir y quiero ver como actúa el Banco Central cuando el dólar llegue al techo de la banda algo que puede suceder viendo como está cambiando el escenario en el exterior». Otro tema que le genera dudas al ex presidente del Banco Central es si este apretón monetario que «hace bajar hoy al dólar, podrá con la inflación y si el dólar seguirá bajando o se disparará al techo cuando intenten bajar las tasas de interés». Martín Redrado © Proporcionado por THX Medios S.A. Martín Redrado Las dudas externas se acentuaron cuando no se cumplió el primer convenio con el FMI. A partir de ese momento, el que dictó las nuevas pautas de ajuste a cambio de más dinero y de adelantos del crédito, fue Alejandro Werner, el director del Departamento del Hemisferio Occidental. No hubo más remedio que aceptarlas, pero en ese momento no pensaron que habría tropiezos no previstos como la fuerte suba de la tasa de los bonos del Tesoro de Estados Unidos que llegó a 3,16%, el nivel más alto de los últimos 4 años. Esto se debe al derrumbe de los títulos norteamericanos. Las ventas de bonos de Estados Unidos fueron masivas porque los inversores eligieron asumir riesgos en la Bolsa por los números sólidos que muestra la economía norteamericana. Ante esta situación, la Reserva Federal advirtió que no vacilará en subir las tasas para prevenir la inflación. Nadie duda que las tasas norteamericanas volverán a subir en diciembre. La situación va a incidir desfavorablemente en los países emergentes porque fortalecerá al dólar y encarecerá las deudas. Los bonos de la Argentina ante esta situación, cedieron hasta 1,50%, pero como el billete bajó más que los títulos, el riesgo país bajó 0,79% a 627 puntos, pero de todas maneras en lo que va de la semana, desde que rige el ajuste, aumentó 5%. Nadie duda que las tasas norteamericanas volverán a subir en diciembre. La situación va a incidir desfavorablemente en los países emergentes porque fortalecerá al dólar y encarecerá las deudas Los inversores saben que los bonos de países emergentes padecerán el éxito de la economía norteamericana que seguirá aspirando los dólares del mundo. Además, la suba del petróleo de 1,57% lo llevó a su valor máximo de los últimos 4 años. Este es un problema para la Argentina que deberá reajustar más los precios de los combustibles y será otro obstáculo para bajar la inflación. La Bolsa padeció el nuevo escenario y con negocios por $964 millones, el volumen más elevado de la semana, las acciones líderes bajaron 1,62%. Fuente: Rava Fuente: Rava En Wall Street el balance de los ADR’s argentinos, certificados de tenencia de acciones que cotizan en dólares, dejó más bajas que alzas. Edenor se derrumbó 5,67%. La suba más importante fue la de Ternium con 2,66%. Esta empresa tiene su central en Texas y la suba del petróleo la beneficia porque está ajena a los avatares de la economía argentina. Los dos días que restan de la semana serán clave, porque el apretón monetario está mostrando puntos vulnerables y parece difícil que el dólar toque el piso de $34. «Parece más fácil que llegue antes a los cuarenta y cuatro pesos», afirmó un operador. Más en MSN: La confesión de Dujovne sobre la economía (Fuente: La Nación)

 El apriete monetario recibió una alerta. En la licitación de Letras de Liquidez (Leliq), los bancos compraron menos títulos de los que vencían y obligaron al Banco Central a expandir el circulante en $13.821 millones.  El problema es que el Banco Central pudo colocar Leliq por $109.520 millones, estirando su pago a 74% anual. En cada una de estas licitaciones, se aumentó la tasa para hacer más tentadores a estos títulos. El lunes estaba en 72%.  El mercado se está ajustando a esta política monetaria. Muchos privados venden dólares para pagar deudas, porque esta tasa es insoportable (Redrado)  Pero la medicina parece irse agotando porque el stock de Leliq es de $400.000 millones y cada día le va a ser más difícil al Central renovar los vencimientos porque debe pagar tasas de 1,4% semanal.  El destino de este apretón monetario está atado a la suerte de los plazos fijos en pesos de los bancos que vienen creciendo a un ritmo de entre 2 y 3% mensual. Mientras estos depósitos crezcan, el negocio de las entidades es recolocárselos al Central en forma de Leliq y percibir tasas que ningún privado, salvo los que ocasionalmente tienen sus cuentas corrientes en descubierto, pueden afrontar porque se apresuran a cubrirlo casi al instante vendiendo dólares.  Dólar oscilante y reservas  En esta rueda, el dólar estuvo muy oscilante. En bancos y casas de cambio, comenzó con una fuerte caída que lo llevó a $38,30 y cerró en $38,73. El balance final fue positivo porque representó una caída de 34 centavos respecto al día anterior. El «blue» quedó sin cambios en $38,50. Y ahí está otra de las señale sobre las dificultades que puede tener la divisa para seguir bajando.  En la plaza mayorista, donde no intervino el Banco Nación, se negociaron USD 396 millones, el menor volumen desde que rige esta política monetaria. El dólar «hoy» abrió a $38,20, pero al mediodía acentuó la baja y se operó a $37,52. Aparecieron compradores de oportunidad que elevaron la divisa a $37,70, valor al que terminó el día. Este precio es 40 centavos inferior al de la rueda anterior.  Creo que en algún momento la tendencia se va a revertir y quiero ver como actúa el Banco Central cuando el dólar llegue al techo de la banda algo que puede suceder viendo como está cambiando el escenario en el exterior (Redrado)  Las reservas aumentaron USD 45 millones a 48.957 millones a pesar de que en el exterior por la caída del oro y la libra esterlina se perdieron USD 14 millones. A Brasil solo se le pagó un millón de dólares para compensar deuda del intercambio comercial.  «El mercado se está ajustando a esta política monetaria. Muchos privados venden dólares para pagar deudas, porque esta tasa es insoportable», dijo Martín Redrado, quien advirtió que «hay planes que funcionan solo en la teoría, porque no enfrentan los imponderables de la realidad. Creo que en algún momento la tendencia se va a revertir y quiero ver como actúa el Banco Central cuando el dólar llegue al techo de la banda algo que puede suceder viendo como está cambiando el escenario en el exterior».  Otro tema que le genera dudas al ex presidente del Banco Central es si este apretón monetario que «hace bajar hoy al dólar, podrá con la inflación y si el dólar seguirá bajando o se disparará al techo cuando intenten bajar las tasas de interés». Martín Redrado © Proporcionado por THX Medios S.A. Martín Redrado  Las dudas externas se acentuaron cuando no se cumplió el primer convenio con el FMI. A partir de ese momento, el que dictó las nuevas pautas de ajuste a cambio de más dinero y de adelantos del crédito, fue Alejandro Werner, el director del Departamento del Hemisferio Occidental.  No hubo más remedio que aceptarlas, pero en ese momento no pensaron que habría tropiezos no previstos como la fuerte suba de la tasa de los bonos del Tesoro de Estados Unidos que llegó a 3,16%, el nivel más alto de los últimos 4 años. Esto se debe al derrumbe de los títulos norteamericanos. Las ventas de bonos de Estados Unidos fueron masivas porque los inversores eligieron asumir riesgos en la Bolsa por los números sólidos que muestra la economía norteamericana. Ante esta situación, la Reserva Federal advirtió que no vacilará en subir las tasas para prevenir la inflación. Nadie duda que las tasas norteamericanas volverán a subir en diciembre.  La situación va a incidir desfavorablemente en los países emergentes porque fortalecerá al dólar y encarecerá las deudas.  Los bonos de la Argentina ante esta situación, cedieron hasta 1,50%, pero como el billete bajó más que los títulos, el riesgo país bajó 0,79% a 627 puntos, pero de todas maneras en lo que va de la semana, desde que rige el ajuste, aumentó 5%.  Nadie duda que las tasas norteamericanas volverán a subir en diciembre. La situación va a incidir desfavorablemente en los países emergentes porque fortalecerá al dólar y encarecerá las deudas  Los inversores saben que los bonos de países emergentes padecerán el éxito de la economía norteamericana que seguirá aspirando los dólares del mundo. Además, la suba del petróleo de 1,57% lo llevó a su valor máximo de los últimos 4 años. Este es un problema para la Argentina que deberá reajustar más los precios de los combustibles y será otro obstáculo para bajar la inflación.  La Bolsa padeció el nuevo escenario y con negocios por $964 millones, el volumen más elevado de la semana, las acciones líderes bajaron 1,62%. Fuente: Rava Fuente: Rava  En Wall Street el balance de los ADR’s argentinos, certificados de tenencia de acciones que cotizan en dólares, dejó más bajas que alzas. Edenor se derrumbó 5,67%. La suba más importante fue la de Ternium con 2,66%. Esta empresa tiene su central en Texas y la suba del petróleo la beneficia porque está ajena a los avatares de la economía argentina.  Los dos días que restan de la semana serán clave, porque el apretón monetario está mostrando puntos vulnerables y parece difícil que el dólar toque el piso de $34. «Parece más fácil que llegue antes a los cuarenta y cuatro pesos», afirmó un operador.  Más en MSN: La confesión de Dujovne sobre la economía (Fuente: La Nación)

Hasta la semana pasada uno de los interrogantes de los analistas era en qué nivel tocaría el dólar un techo momentáneo, cuando la divisa había retomado el camino ascendente luego de la renuncia de Luis Caputo al frente del BCRA y tras la primera reacción del mercado al anuncio del nuevo acuerdo con el FMI.

Pero la vorágine cambiaria no da respiros, y con la entrada en vigencia del nuevo esquema monetario y cambiario el pasado lunes, la cotización de la moneda dio un giro abrupto e inició un camino descendente con una velocidad más intensa de lo esperada, producto de la convalidación de súper tasas de hasta el 73% en las licitaciones de Leliq, lo que propició un fuerte apretón monetario. Luego de alcanzar en la rueda del viernes pasado los $ 41,50 en la plaza mayorista, la divisa norteamericana se derrumbó hasta los $ 37,50 actuales, es decir más cerca de 10% de retroceso (el minorista pasó de superar los $ 42 y a caer hasta $ 38,50).

Por eso ahora la pregunta de corto plazo que emerge en parte del mercado, es dónde encontrará un piso la moneda: si es en el fijado por el nuevo esquema de flotación entre bandas, en torno a $ 34 (banda inferior), o si se ubicará por encima de ese nivel.

«Es difícil estimar un piso para la cotización del dólar en el segmento mayorista. Pero una primera aproximación indicaría que, visto el comportamiento de los primeros días de puesta en vigencia de la nueva estructura monetaria, no sería extraño que los valores se acomoden en un nivel más cercano a la base de la zona de intervención que al techo de la misma (en $ 44)», indicó a ámbito.com el analista Gustavo Quintana.

Así, mientras el nivel de tasas de interés se mantenga «demasiado alto» como el actual, no se espera «una reacción significativa de los precios», dice Quintana, quien se inclina a descartar que el valor de la divisa perfore los $ 36, aunque admite que es casi imposible predecir un nivel determinado teniendo en cuenta que se opera en un mercado «chico y muy volátil».

Por su parte, para el analista financiero, Christian Buteler, «la banda le pone un piso al dólar y la forma de actualización (3% mensual) que encima se hizo pública también juega en ese sentido».

«Hoy las tasas son altas y se está haciendo el juego de salir un poco del dólar e ir inversiones en pesos. Pero siempre con el ojo puesto en la evolución del tipo de cambio», explica.

Así y todo, con los elevados retornos en pesos actuales, a Buteler no le extrañaría que la divisa «llegue a bajar un peso más, o a lo sumo dos», es decir, un piso en torno de $ 35,50 para el mayorista.

Más allá que el apretón monetario está generando un desplome del dólar en las últimas rudas, en base a «secar» la plaza de pesos con Leliq y a las mayores tasas, esta dinámica no es sostenible en el tiempo, coinciden en el mercado.

«Es una medicina monetaria muy dura, combinada con política fiscal también restrictiva, que profundizara la recesión», sostiene el economista Gustavo Ber.

El experto considera que «ni el Gobierno, ni el FMI quieran volver a atrasar el tipo de cambio real, toda vez que el país enfrenta serios desequilibrios externos y no ha recuperado el financiamiento voluntario externo, con un riesgo país aun por encima de los 600 puntos a pesar del segundo acuerdo con el organismo internacional».

En otras palabras, para el economista, «el modelo requiere de un tipo de cambio real alto, y no hay espacio para una apreciación nominal sustentable con un inflación aun tan elevada. Estamos transitando solamente una etapa de volatilidad cambiaria».

Ber remata: «No creo que estemos muy lejos del piso de corto plazo ($ 37,50-38 mayorista) después acompañará al menos la inflación, porque no veo que sigan subiendo mucho más las tasas, los daños colaterales serían muy importantes, y no es sustentable semejante apretón monetario».

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