El boom de obra pública, la construcción y el campo impulsan ventas de camiones y pick-ups a cifras récord

 El boom de obra pública, la construcción y el campo impulsan ventas de camiones y pick-ups a cifras récord

El crecimiento que están experimentando algunas ramas de actividad se plasma en el mercado automotor. Las «chatas» y los vehículos comerciales pesados vienene registrando las mayores tasas de crecimiento. Por eso hay más renovación de modelos y lanzamientos. Perspectivas para 2018.

mercado automotor suele ser una suerte de «termómetro» que mide la salud de la economía.

No sólo porque en las ventas se plasma el humor de la sociedad en cuanto a variables sensibles como son el consumo y las perspectivas en el plano laboral, sino también porque sirve para entender qué ramas de actividad son las más dinámicas.

Actualmente, el negocio de los 0Km atraviesa un momento de crecimiento, que promete convertirse en el segundo mejor año de la historia, con un nivel de 900.000 unidades vendidas, muy cerca del récord de 955.000 alcanzado en 2013.

Esta recuperación no sólo se ha logrado gracias a la comercialización de autos chicos y «low cost». Está apuntalada también en la reactivación de algunos sectores clave de actividad que inciden de forma directa en las terminales.

En este contexto, la expansión que se está evidenciando en la construcción privada, la obra pública y el campo le vienen dando un impulso extra a los vehículos comerciales.

De hecho, las categorías de utilitarios y pesados crecieron por encima del mercado total, que llega a 27% entre enero-octubre:

– En el caso de las pick-ups y vans, la tasa de variación es del 29%

– En lo que respecta a los camiones, la expansión alcanza el 52%

«El mercado reaccionó muy bien y rompió todos los pronósticos de venta que se tenían previamente, tanto para Scania como para el segmento de los camiones más grandes, que repuntó un 35%«, explicó Alejandro Pazos, gerente de Marketing y Comunicación de Scania Argentina.

«Hay una mejora de la economía que se fue notando a partir de abril, de la mano de un fortalecimiento de la construcción y el campo, que hicieron que despegue el mercado de camiones, acompañando al crecimiento del PBI del país», agregó.

Lo mismo explicaron desde Volvo. «El crecimiento se debe principalmente a los sectores del agro y de la construcción, cuya reactivación fue clave para el mercado”, comentaron.

«Hemos notado también que repuntaron algunos segmentos de cargas generales. Sobre todo los que están vinculados con mercados de exportación«, agregó Valère Lourme, gerente de Marketing, Comunicación y Administración de Ventas de la empresa sueca.

En la categoría de vehículos más livianos, se observa una tendencia similar. Esto se ve plasmado en el buen nivel de ventas de las pick-ups.

De acuerdo con los datos de la Asociación de Concesionarios (ACARA), en los primeros 10 meses de 2017 la cantidad de «chatas» vendidas equivalió a todo el volumen de utilitarios patentados en el mismo período de 2016.

Es decir, mientras que hasta octubre del año pasado se patentaron 133.000 comerciales livianos, en la actualidad se vendieron más de 177.000, de los cuales el 72% fueron pick-ups.

Al ritmo de la economía 
Las actividades como el agro y la construcción, sumada la minería y la logística de bienes de consumo masivo, traccionan de forma directa la venta de vehículos para el transporte.

Los resultados económicos alcanzados hasta el momento coinciden con la dinámica de las automotrices y de estos segmentos en particular.

Según el último dato publicado por el INDEC, la actividad de la construcción creció en septiembre 13,4% y acumuló un alza de 10% en los primeros nueve meses del año.

Esto, en gran medida, impulsado por el boom de hipotecarios. De hecho, hasta octubre, el stock de créditos que ajustan por Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) creció $8.900 millones y cerró el mes en $104.651 millones, acumulando una suba de casi 80% en los últimos 12 meses.

En paralelo, según un informe elaborado por Gómez Nieto Consultores Asociados, en base a datos oficiales, las convocatorias de obra pública por parte del Estado nacional, las provincias y los municipios totalizaron $243.394 millones en los 10 meses del año, contra $172.122 millones del mismo período de 2016, lo que implicó un alza del 41%.

«Cuando se moviliza la construcción, tanto con obra pública como privada, el mercado de camiones crece. Ahora se espera que reaccionen otros segmentos, como el del petróleo y minería, que ya lo vienen haciendo muy tímidamente en el norte, gracias al litio», agregó Pazos, de Scania.

En el caso de la construcción, el impacto más directo se da en los camiones más grandes, básicamente por la necesidad de mover insumos y materiales.

«Hay un gran crecimiento en lo que es zona de canteras, como Olavarría. Están al 100% de su capacidad, a punto tal que se debió importar cemento. Todo esto requiere de más logística y transporte«, comentó Pazos.

También las marcas arriesgan más con este contexto. Por ejemplo Hino, la compañía de camiones de Toyota, repuntó más de lo previsto apenas llegó al país y se vio obligada a expandirse rápidamente.

Víctor Moure, gerente comercial de Hino, comentó que en su segundo año en la Argentina lograron un reconocimiento importante, con mayor cantidad de puntos de servicio y atención al cliente, y la apertura de tres nuevos concesionarios, llegando a seis puntos de ventas en muy poco tiempo.

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