El debate entre flotación libre y administrada calienta la silla de Sturzenegger

 El debate entre flotación libre y administrada calienta la silla de Sturzenegger
LPO || Luego de su intervención en el mercado cambiario el viernes, el dólar bajó a $17,85. Las Lebacs subieron a 27%.
El mercado se tomó en serio la señal de Federico Sturzenegger del viernes de la semana pasada, cuando el Banco Central vendió 305 millones de dólares y decidió que la suba del dólar hasta ahí había llegado.

Este lunes es señal se vio intensificada por la llegada de Eduardo Szewach al Directorio del Banco Central en reemplazo del desplazado Pedro Biscay. El ex vicepresidente del Banco Nación hasta la semana pasada se mostraba abiertamente crítico del régimen de flotación que había determinado Sturzenegger. En su opinión, es un régimen útil en presencia de superávit fiscal. Y el mercado tomo nota. Su presencia genera expectativas de menor volatilidad.

Como si fuera poco, el Banco Central subió la tasa de Lebacs en el mercado secundario a 27% para los instrumentos de más corto plazo. De esta forma, bancos e inversores volvieron a pasarse a pesos, se operaron 573 millones de dólares, e hicieron caer la cotización de la divisa 15 centavos en el tramo mayorista y la llevaron a $17,64. En el promedio de las pizarras de bancos y casas de cambio, la moneda estadounidense cerró a $17,85.

Con todo esto, los inversores confían que se reanude una nueva etapa de tipo de cambio estable con altas tasas de interés, es decir, volvió el carry trade. «Con el dólar en $18, el Banco Central encontró el argumento macroeconómico que hace que la película del último tiempo de inflación por encima del dólar  empiece a emparejar, por sobre el argumento político de la cercanía de las elecciones», consideró el especialista en Finanzas y profesor de la UTDT, Federico Furiase.

En el mercado se escucharon expresiones respecto del fin de la flotación libre, que también se replicaron en las redes sociales. Sin embargo, lo curioso es que Sturzenegger y su equipo nunca habían hablado de «flotación libre» sino de «flotación administrada».

En su primera conferencia de prensa tras el Brexit, el presidente del Banco Central había aclarado que no interferiría en el mercado para detener una suba ocasionada por un shock externo y había destacado la ventaja de tener un régimen que amortiguara mediante el tipo de cambio impactos provenientes del resto del mundo antes de afectar la economía real. En ese entonces había aclarado que la flotación tampoco sería «entre bandas» porque su compromiso era con la baja de la inflación «sin atajos», por lo que no podrían tope a la cotización del dólar.

Aun así, Sturzenegger se había reservado la potestad de intervenir en el mercado cambiario cuando considerara que su dinámica fuera perjudicial para la economía o pudiera complicar la política antiinflacionaria. En castellano, si el dólar se disparaba por cuestiones internas, lo dejaría subir hasta el punto en que empatara la inflación y no más para evitar presiones inflacionarias. Ese punto, según el tipo de cambio real multilateral (TCRM) que informa a diario la autoridad monetaria, ese límite se encuentra con un dólar mayorista a aproximadamente $17,70.

Pese a que el ala política le había pedido al presidente del Banco Central que sacara al dólar de los titulares al empezar la semana pasada, Federico Sturzenegger no intervino directamente en el mercado cambiario hasta el viernes, cuando el mercado único libre de cambios (MULC) superó el límite que equilibraba el TCRM y gatilló la venta de 305 millones de dólares.

«El Banco Central siempre dejó en claro que es un esquema de flotación y que podía intervenir cuando considerara que la dinámica del mercado estuviese escapando de la tendencia óptima y eso fue lo que pasó el viernes: la dinámica comenzaba a cuestionar los efectos positivos de la corrección cambiaria. Porque, por la forma en la que estaba subiendo la demanda de dólares generaba más demanda de dólares y ahí el traslado a precios podía amplificarse. Y más si tenemos en cuenta que Argentina tiene un traslado a precios estructural por el componente de exportables de los alimentos y el componente de insumos importados que tienen los bienes de consumo durables y los bienes de capital. Me parece que ahí no hay ninguna contradicción en el esquema del Banco Central», aclaró a LPO Federico Furiase.

«De hecho, para el Banco central es un costo la intervención, pero está justificada porque la forma de la subida podía generar un desacople de las expectativas de inflación. Esa es la justificación de que interviniera en el mercado de cambios primero y también con la señal de tasas en mercado secundario de Lebacs».

Así, aunque Sturzenegger se atuvo a su compromiso de «flotación administrada», este lunes Demian Reidel, el vicepresidente segundo del Banco Central, aprovechó su exposición ante empresarios en el hotel Sheraton de Córdoba para explicar que su decisión de vender dólares el viernes pasado respondió a la velocidad a la que venía subiendo y a que «la dinámica cambiaria podía ser disruptiva».

Pero a dos semanas de las elecciones, estas respuestas no compensan el susto en los consumidores que, como midió Damián di Pace para Focus Market «A más del 82 % de la Población Argentina le preocupa el movimiento del tipo de cambio no en función del encarecimiento de la divisa (…), sino por su impacto en los precios del mercado interno».

«Para que la suba del dólar no se vaya a precios es importante que el dólar muestra volatilidad a la baja también», aclaró a LPO Furiase.

‘Para que la suba del dólar no se vaya a precios es importante que el dólar muestra volatilidad a la baja también’, aclaró Furiase.

De todos modos, en las críticas del ala política del Gabinete se esconde un detalle. Si bien el mercado recibe con una contundencia diferente que las ventas oficiales provengan del Banco Central -y en efecto el Banco Provincia no logró contener la suba del dólar con sus ventas-, el Tesoro cuenta con depósitos en dólares por 5.800 millones que antes o después deberá pasar a pesos para hacer frente a sus compromisos. Por lo cual, podría haber intervenido.

«El Banco Central y el Tesoro tienen todo el poder de fuego para frenar la suba del dólar que se desencadenó a raíz de que el ruido electoral cortara un poco la oferta de dólares del carry trade«, sintetizó Furiase.

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