jueves 14 de noviembre de 2019




En América Latina se produce el 20 por ciento de las pérdidas de alimentos globales

14 octubre, 2019 en:


Con solo 9 por ciento de la población global, América Latina es responsable de un quinto de las pérdidas de alimentos desde su cosecha hasta su procesamiento, sin incluir los desperdicios de la venta minorista.

América Latina y el Caribe son responsables del 20 por ciento de la comida que se desperdicia en el mundo desde la cosecha hasta su llegada a los puestos de ventas, según un informe de la oficina regional de FAO revelado este lunes (14.10.2019).

El Índice de Pérdida de Alimentos desarrollado por FAO permite a los países medir la cantidad de alimentos perdidos después de la cosecha y durante el almacenamiento, transporte y procesado, pero sin incluir el nivel de la venta al por menor (o cuando llega a los supermercados y tiendas), en el que la pérdida se convierte formalmente en desperdicio.

Centrándose solo en esas pérdidas (no en el total de los desperdicios) que ocurren en América Latina y el Caribe, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la región pierde el 12 por ciento de sus alimentos, inferior al promedio global del 14 por ciento.

Según cálculos previos, si se suman ambos conceptos, pérdidas y desperdicios posteriores, un tercio de los alimentos producidos cada año en el mundo (1.300 millones de toneladas) se pierde o se desperdicia.

Una de las metas incluidas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible va dirigida a reducir las pérdidas de alimentos y disminuir a la mitad los desperdicios para 2030.

El informe señala que las pérdidas dependen mucho del producto o del país donde se generan. Por ejemplo, suelen ser mayores en frutas y verduras que en cereales y legumbres, especialmente cuando el almacenamiento en frío o el procesamiento son inadecuados.

En todo el mundo, de acuerdo al reporte, las causas de la pérdidas alimentos difieren ampliamente a lo largo de la cadena de suministro. En las granjas, por ejemplo, las pérdidas en su mayoría se producen por «cosechar en el momento inadecuado, malas condiciones climáticas, prácticas erróneas en la cosecha y el manejo, y desafíos en la comercialización de los productos».

A nivel de almacenamiento, prácticas inadecuadas generan una vida útil mucho más corta en algunos productos. «Un almacenamiento en frío adecuado puede ser crucial para evitar pérdidas cuantitativas y cualitativas de alimentos», advierte la FAO.

Durante el transporte, en tanto, una buena infraestructura física y una logística comercial son clave para evitar la pérdida de alimento, mientras que un adecuado procesamiento y envasado pueden desempeñar un papel importante en la conservación de los alimentos.

rml (afp, efe)

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