Entrevista «Reproducción asistida» Por Diego Pereyra

 Entrevista «Reproducción asistida» Por Diego Pereyra
César Sánchez Sarmientosa_sarmiento

@sanchezsarmien es Médico especialista en Medicina Reproductiva y Director del Centro @nascentis.

Además es autor del libro ¿Qué podemos hacer para tener hijos?Lo postula como una guía para encontrar los caminos que conducen a la felicidad: una vida; un hijo.

Las técnicas de reproducción asistida incorporan nuevas aristas a la discusión sobre el comienzo de la vida humana pero es quizás la finitud con la que nos relacionamos con el mundo, la circunstancia que no nos permite pensar de manera distinta. De liberarnos del encofrado esquizofrénico que nos somete a una realidad formal o de hecho, sin espacios para dar rienda sueltas a lo que sentimos y deseamos.

Por Diego Pereyra

¿Cuál es el camino a recorrer en la reproducción asistida?

Planteándolo desde la situación de una pareja heterosexual, podemos decir que, una vez realizados los primeros estudios (en hombre y mujer), determinamos qué tipo de tratamiento aumentará las chances de embarazo. Estas posibilidades en una pareja donde todo aparenta estar bien y la mujer no alcanza los 35 años, en líneas generales, no supera el 20 % por cada ovulación. Lo que implica que embarazarse o no embarazarse es una cuestión de probabilidades.

¿Cómo acrecentamos las posibilidades?

Puede ser asumiendo medidas generales de buena salud. Por ejemplo, las mujeres con sobrepeso tienen problemas con la ovulación, entonces ponderamos hacerla bajar de peso. Por lo tanto, comenzará a ovular con mayor regularidad y esto hará que aumenten las chances de embarazo. También existen tratamientos donde es necesario medicar. A la mujer o el hombre con problemas hormonales se los corrige mediante pastillas o inyecciones. Otros tratamientos implican intervenciones quirúrgicas. Suelen efectuarse en algunos casos de obstrucciones, tanto de los conductos masculinos como de los conductos femeninos, o la extracción de miomas o adherencias que puedan alterar la fertilidad natural.

¿De qué hablamos cuando nos referimos a la reproducción asistida?

Esto es lo más desconocido e impactante para la sociedad. En los tratamientos de fertilización asistida, intervenimos profundamente en el físico y en la vida de las personas pero siempre el objetivo es ayudarlos. Hay dos tipos de fertilidad asistida: los de baja complejidad y los de alta complejidad. Los primeros tienen un aspecto en común. La unión del óvulo y el espermatozoide se realiza dentro del cuerpo de la mujer, como es el caso de la inseminación intrauterina. El día en que la mujer está por ovular se le coloca una selección de los mejores espermatozoides dentro del útero. Para esta técnica, se utiliza una cánula y la mujer siente una molestia mínima, similar a la de un examen ginecológico habitual. También se considera de baja complejidad el hecho de programar las relaciones sexuales. De este modo, se diagnostica el momento en que la mujer va a ovular y se le indica en que horario debería tener relaciones. Los de alta complejidad son los que se conocen como fertilización in vitro y también hay dos tipos. La fertilización in vitro convencional, que implica, que en un laboratorio se unan un óvulo extraído de la mujer (pinchándole el ovario) y una selección de espermatozoides. En los 5 o 6 días posteriores, cuando el embrión está formado, se lo implantamos en el útero. Otra manera de realizarlo es inyectando dentro del óvulo un espermatozoide. Se la conoce como ICSI, por sus siglas en inglés. En vez de rodear el óvulo de una selección de espermatozoides, lo que se hace es, literalmente, inyectar un espermatozoide en el óvulo.

¿Hay riesgos de contaminación?

No. Estas técnicas se realizan en laboratorios con un sistema de filtrado de aire superior al de las empresas farmacéuticas. Por lo tanto, no hay contaminación de ningún tipo. Es un aspecto muy importante a tener en cuenta ya que si bien no trae problemas de malformaciones influye negativamente en las chances de embarazo.

¿Qué opina del alquiler de vientres?

Las cosas son buenas o malas en función de su utilización. Como la pólvora. Si la usamos para fabricar armamento que después es utilizado en guerras, nos estamos equivocando, ahora, si solo hiciéramos fuegos artificiales para darle un toque de color a una celebración, creo que no es dañino. Con respecto al alquiler de vientres, creo que es algo tremendamente complejo y que social, cultural y legalmente no estamos preparados. Es una actividad que requeriría muchísimos controles, sino vamos a tener mujeres que van a vivir alquilando su vientre para que otros tengan hijos. Lo cual es denigrante. No estoy en desacuerdo con la metodología sino, estoy en desacuerdo con que se haga en Argentina.

¿Hay factores inmunológicos por los que la mujer rechaza las técnicas de reproducción?

No. Hay problemas inmunológicos que afectan las posibilidades de embarazarse pero porque afecta los óvulos no porque produzcan un rechazo de la mujer a la fertilización in vitro.

Es muy común que en una reunión entre amigos, se pregunte quién es el que no puede tener hijos, ¿deberíamos revisar esta conducta?

Tenemos que tener en claro que el problema es de la pareja independientemente de donde esté ubicada la causa. Vamos a suponer que un hombre y una mujer se casan, y después de 3 años deciden tener un bebé. Hacemos un análisis del semen y descubrimos problemas en el espermatozoide. La causa la encontramos en él, pero si lo abordamos desde el punto de vista social y emocional, el problema es de los dos. Inclusive desde el punto de vista técnico, el problema se reparte en porcentajes iguales entre hombres y mujeres con un 90 % de acierto en el diagnóstico. Un 10 % de las causas de infertilidad son aún desconocidas y la medicina no ha encontrado las herramientas para descubrirlas.

Otra situación muy común es que, las parejas, tras someterse a un tratamiento sin éxito, resuelvan continuar con su vida. De pronto la mujer queda embaraza y todos piensan: ¡fue un milagro!…

Lo que sucede con esas parejas, en general, es que, y esto es importante saberlo, tal vez durante el tratamiento los médicos produjimos algún cambio sin darnos cuenta y que en definitiva fue beneficioso. Otra posibilidad es que el estrés (como problema emocional generalizado) influya más de lo que creemos. Entonces debemos preguntarnos, si el estrés influye en la causas de accidente de autos, en la diabetes, aumenta las posibilidades de hacer un infarto etc. ¿por qué no podría disminuir las chances de embarazo?

Hay alteraciones psicológicas como producto de, por ejemplo, programar el sexo. ¿Qué investigaciones hay en este sentido?

En Boston, presentamos en el Congreso Americano de Medicina Reproductiva un estudio que hicimos sobre el impacto de la fertilización in vitro en la mujer. Queríamos determinar cuál es el momento de mayor impacto psicológico. Podemos decir que entre el momento en el que le ponemos los embriones y las dos semanas que se deben esperar para saber si quedo embarazada es el periodo de mayor impacto emocional.

¿Es un error apostar por lo laboral u otros proyectos creyendo que controlamos los momentos de la concepción?

Ese es un fenómeno mundial. La mayor causa de infertilidad es la edad de la mujer. O sea, por postergar la maternidad. Mientras más grande es la mujer menos chances tiene de embarazarse. Los hombre, por ejemplo, producimos y renovamos más o menos durante 70 días los espermatozoides, en cambio, en la mujer, sus óvulos que son células, van envejeciendo, y a partir de los 32 años comienza a disminuir mínimamente sus posibilidades de embarazarse, pero, notablemente, a partir de los 35 años y, exponencialmente, desde los 37 años. Y no solo aumenta la posibilidad de no quedar embarazada sino que también aumentan, considerablemente, las chances de perder el embarazo y de malformaciones genéticas. ¿Que es común en la mujer actual? Piensa: me dedico a vivir la vida, viajo, estudio, me vuelco de lleno a mi profesión y a los 35 años, cuando encuentre al hombre de mi vida, empezamos a convivir un tiempito solos, relajados y tranquilos, y tipo 36 o 37 años, empezamos a buscar un hijo. La edad óptima sería no superar los 30 años. Entonces, la mayor causa de disminución de chances de quedar embarazada es la edad.

¿Nota resistencia al hecho de aceptar que los hermanos ahora puedan no ser de sangre o que una mujer deba ser intervenida científicamente para ser mamá o es algo que asumimos o vivimos de manera inconsciente?

Primero, es importante que las sociedades vayan aceptando las diferencias de género, de raza, religiosas etc. Las generaciones nuevas están creciendo en el medio de estos cambios. Por ejemplo, los compañeritos de escuela del hijo de una pareja constituida por dos hombres, que haya adoptado o alquilado un vientre, van a acostumbrarse a estas formas de convivir. Es una situación que se va a ir naturalizando. Van a darse cuenta de que existe la posibilidad de que haya dos papás. Como en otro momento, muchos nos acostumbramos a ser hijos de padres separados que, por aquellos tiempos, no era lo ideal.

¿Es católico?

Absolutamente. Creo fervientemente en Dios. Si me preguntas si soy un católico practicante, tengo que decirte que ahora mucho menos que antes, pero estoy convencido, particularmente en lo que hago como médico, que sin Dios no podría vivir. La intimidad del cuerpo humano es tan bestial, que lógicamente tiene que venir de algún lado, y en mi caso lo vinculo naturalmente con la fe. No creo que esté mal ayudar a dar vida. Si creo que está mal hacer un aborto.

En términos filosóficos, ¿qué podemos hacer para tener un hijo?

Lo primero que se me ocurre, es pensar en la generosidad. Ser padre es vivir para tus hijos. Un hijo te despelota la vida. Debes ser generoso mucho más allá de las complicaciones que un hijo te trae. Es muy común que algunas parejas piensen vamos a tener un hijo porque nos va a ayudar a solucionar todos los problemas que tenemos. No, eso es justamente lo que no tienen que hacer.

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