Inauguración del 134° período de sesiones ordinarias

 Inauguración del 134° período de sesiones ordinarias

 “No estamos bien”

Página 12 || Durante un discurso que provocó varias acusaciones cruzadas entre los miembros de la Asamblea Legislativa, el presidente Mauricio Macri reiteró que quiere “unir a los argentinos”. Hizo un repaso de sus tres meses de gestión, en el que justificó los más de 20 mil despidos de empleados públicos, así como también la devaluación del 40 por ciento, que impulsó un alza de precios que en algunos casos superó ese porcentaje. “Hay inflación porque el gobierno anterior la provocó”, dijo al iniciar un punteo crítico de la gestión de Néstor y Cristina Kirchner, a quienes acusó de “mentir” y “aumentar el gasto público”. Además, anunció que impulsará proyectos para la devolución del IVA para los productos de la canasta básica alimentaria, la universalización de la educación a partir de los 3 años, y la ampliación de la AUH. También dijo que impulsará «una reforma de la Justicia y pidió al Congreso cerrar el acuerdo arribado por el Poder Ejecutivo “con los holdouts, también llamados buitres”.

Durante la ceremonia de apertura del 134° período de sesiones ordinarias en el Congreso, Macri estuvo acompañado por su gabinete de ministros, varios gobernadores provinciales y los miembros de la Corte Suprema, cuyo titular, Ricardo Lorenzetti, estuvo sentado al lado del estrado de la presidencia de la Cámara baja, asignado en la ocasión para el presidente de la Nación.

En su discurso, el mandatario instó a las fuerzas políticas representadas en el parlamento a «buscar coincidencias» sobre «una Argentina desarrollada y con bienestar para nuestra gente». Pidió «focalizar las energías en cómo hacer crecer el país» y abandonar la lógica de «buscar el enemigo y responsable interno o externo de cómo estamos».

A partir de allí, leyó un largo listado de temas con pocas precisiones sobre el estado de situación con la que asumió la administración nacional en diciembre del año pasado y acusó al gobierno anterior ser el autor de «un Estado que ha mentido sistemáticamente» y «destruir la credibilidad».

Dijo que durante los últimos años «se ocultó información» sobre la situación del Estado y aseguró que «el déficit total es del 7 por ciento del PBI». Además, precisó que entre 2006 y 2015 «se pagaron impuestos por 694 millones de dólares, más que en la década del ’90» y consideró que, pese a eso, «hay un Estado con nula o poca capacidad para responder a sus obligaciones». «El modelo de inclusión y crecimiento del que nos hablaron nos llevó a la pobreza y la exclusión», criticó.

Responsabilizó también a las gestiones de Néstor y Cristina Kirchner de «generar una inflación acumulada del 700 por ciento en los últimos 10 años a causa de la utilización del Banco Central para abastecer gasto público y pagar deuda», dos de las funciones le corresponden quien tiene a su cargo la administración nacional

El presidente sostuvo que su «obsesión» será «más y mejor trabajo y menor inflación, que devora el salario de los que menos tienen», pero sin más propuestas concretas que las promesa tácita de bajar a un dígito la suba de precios para su último año de gobierno y cargando culpas de la «alta» inflación de sus tres meses de gestión al kirchnerismo, sin mencionar la devaluación.

El mandatario se refirió a la devaluación de la moneda pero sin mencionarla: «Cumplimos con la promesa de campaña, levantamos el cepo y todas las reestricciones cambiarias sin que ocurriese ninguna de las desgracias pronosticadas». Y respecto a las mejores condiciones de trabajo, valoró la «experiencia y el aporte» de los gremialistas de la CGT con lo que mantuvo diálogo, pero tampoco mencionó proyectos para avanzar contra el trabajo en negro.

Macri confirmó la línea económica de los primeros tres meses de gestión al destacar la «reducción de la emisión descontralada de los últimos años y el déficit fiscal» que pronosticó «bajar a cero» en su último año de gobierno.

En cuanto al empresariado, prometió «regular el mercado para que nadie especule con una posición dominante y perjudique al consumidor» y dijo que controlará a las empresas en su impacto en el medio ambiente y la evasión fiscal. Luego enumeró los beneficios que en estos tres primeros meses se les otorgó a las compañías, como la supresión de las retenciones a los cereales -a excepción de la soja-, y el anuncio del cambio de política para los permisos de exportación e importación, que calificó como necesario para «impulsar el crecimiento de producción y trabajo en las provincias».

En cuanto al cambio de política de administración en Aerolíneas Argentinas, lo incluyó en el «impulso al turismo» y eligió hablar sobre los aumentos en las tarifas a partir del eufemismo de «el sinceramiento de tarifas» que, reconoció, «afectó a muchos».

Los despidos masivos tampoco fueron parte del discurso del mandatario, quien prefirió destacar que construirá un «Estado del Siglo XXI» a partir del Ministerio de Modernización, que encabeza Andrés Ibarra, para desarrollar «los recurssos humanos y dar valor a la carrera pública».

«No se sale con la cultura del enfrentamiento con venganza sino fortaleciendo nuestra hermandad», insistió en su pregón y recordó la muerte del fiscal de la exUFI-AMIA Alberto Nisman, para después recordar a las víctimas del atentado terroristas y reivindicar la postura del PRO respecto de la inconstitucionalidad del memorándum con Irán.

Consideró, también, que en estos 12 años, «el Estado fue obstáculo en vez de ser estímulo y sostén», y justificó la política sistemática de despidos masivos de su gestión al sostener que «entre 2013 y 2015 se pasó de más de 2 millones de empleados públicos a 3.600.000 mil», plagando al Estado de clientelismo y al servicio de la militancia, que destruyó el valor de la cerrera pública».

Calificó de «ineficaces» a las políticas de seguridad y contra el narcotráfico, así como también al sistema educativo y, particularmente, a las universidades, «que fueron espacios de militancia política más que excelencia académica». Habló también de la «crítica» situación del PAMI y del «déficit energético» por «falta de incentivos tanto en la generación como en la distribución».

«Podría seguir pero por respeto voy a cortar acá», dijo y anunció que publicará en internet el estado de situación del país. También recordó que en los próximos días se cumplirá el 40 aniversario del último golpe de Estado, por lo que pidió «aprovechar» esa fecha «para gritar todos juntos ‘nunca más’ a la violencia institucional y política».

Las reacciones de la oposición

Diputados de distintas fuerzas políticas criticaron tanto el diagnóstico que Mauricio Macri hizo sobre «la herencia recibida» como de sus tres meses de gestión, y cuestionaron las pocas propuestas que anunció.

* Diana Conti, diputada del FpV: «Me parece que ofender a quienes por tanto tiempo tratamos de elevar la calidad de vida de los argentinos no era necesario. Creo que respondió a presiones internas de su gabinete, que por él no lo hubiera hecho. Creo que si es verdad que quiere recomponer lo que ha dado a llamar la famosa ‘grieta’, la primera medida es no querer ahondarla».

* Miguel Angel Pichetto, presidente del bloque de senadores del FpV: «El Presidente hizo una revisión parcial y sesgada de la historia, injusta y discutible, con la que no estamos de acuerdo. Además desaprovechó en su discurso de apertura de las sesiones ordinarias la oportunidad que tenía de convocar a un verdadero esfuerzo a todos los argentinos (…) El tramo del discurso que debía ser propositivo y detallar una agenda de solución de los problemas de los argentinos fue muy débil, casi vacío».

* Oscar Romero, diputado del Bloque Justicialista: «Nos preocupa la ausencia de menciones respecto al sector industrial y fundamentalmente a sus trabajadores. Hubo muy pocas precisiones y referencias concretas respecto a los temas que preocupan a los trabajadores: inflación, consumo interno, precios».

* Victoria Donda, diputada de Libres del Sur-Progresistas: «Hablar de educación y no hablar de la reforma educativa pero con propuestas concretas es una falacia. El anuncio pobreza cero de la mano de la eliminación de retenciones a las mineras, de la mano de no políticas para bajar la inflación es una promesa de campaña. Me parece que el discurso necesitaba más ajuste a la realidad. Hay conflicto en todos los frentes eso no se mostró en el discurso».

* Felipe Solá, diputado del Frente Renovador: «Me parece que dentro de los que lo aconsejan ganaron los que querían que hiciera un diagnóstico muy fuerte. En algunos aspectos coincido en otros no. Muy flojo respecto en narcotráfico y sobre recursos naturales».

* Myriam Bregman, diputada del FIT: «Macri habló de anticorrupción mientras se apresta a pagarles a los fondos buitres más de 10 mil millones de dólares, uno de los desfalcos más grandes de la historia nacional».

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