Perico Noticias, 19 de enero del 2026 // Jujuy atraviesa un verano 2026 de comportamiento dinámico y selectivo: no hay una “ola” pareja durante toda la semana, pero sí picos muy fuertes cuando se alinean tres variables clave: agenda de eventos, clima favorable y propuesta clara. Esa es, hoy, la fórmula que mejor convierte intención en ocupación.
Según el relevamiento nacional difundido por CAME, el turismo argentino se reorganiza: el viajero no deja de viajar, pero elige con lupa, reserva más cerca de la fecha, acorta estadías y prioriza experiencias concretas. En ese mapa, la Quebrada de Humahuaca aparece con reservas superiores al 70%, en línea con destinos del Norte que lograron traccionar demanda desde la identidad, el paisaje y los disparadores culturales.
Qué muestra el “termómetro” para Jujuy
- La demanda se activa por fines de semana y eventos: el turista actual compra “con motivo” (festival, feria, experiencia gastronómica, agenda cultural), no por inercia.
- Estadías más moderadas: crece el modelo 2 a 4 noches, con fuerte rotación y decisiones “sobre la hora”.
- Consumo más racional: el gasto existe, pero está más direccionado (experiencias, excursiones, gastronomía puntual) y menos “derramado” en compras accesorias.
- La marca Jujuy funciona cuando se vende como experiencia completa: paisaje + cultura + calendario. Sin agenda, el flujo se enfría; con agenda, acelera.
Expectativas para el rubro en lo que queda de temporada
La expectativa operativa del sector es sostener y escalar los picos: consolidar los fines de semana con ocupación alta, y “rellenar” los días intermedios con programación, promociones inteligentes y experiencias paquetizadas. CAME marca que la temporada nacional se define por activadores concretos: donde hay fiestas populares, festivales, competencias deportivas o propuestas diferenciales, la ocupación se dispara. Jujuy tiene una ventaja competitiva estructural: producto naturaleza consolidado (Quebrada/Puna/Yungas) y una identidad cultural capaz de generar agenda propia.
Riesgos y alertas
- Informalidad del alojamiento: presiona precios y complica rentabilidad del sector formal.
- Volatilidad climática y de consumo: sin clima/agenda, la demanda se frena; con clima/agenda, explota.
- Márgenes apretados por costos operativos (energía, insumos, logística) frente a un turista que negocia y compara.
Oportunidad inmediata
Si Jujuy quiere “ganar” el verano selectivo, la consigna es simple: convertir el calendario en motor económico. Más eventos bien comunicados, más paquetes por corredor, más alianzas con gastronomía y experiencias, y una estrategia para “bajar incertidumbre” al viajero: qué hacer, cuándo ir, cuánto cuesta, y por qué vale la pena.
