La cadena del tabaco reclamó por la alta presión fiscal y el aumento de tarifas

 La cadena del tabaco reclamó por la alta presión fiscal y el aumento de tarifas

Al cabo de un año signado por la caída de las ventas que puso en crisis al sector, expertos y referentes solicitaron una baja de la presión fiscal y una mayor previsibilidad para la actividad, para sostener a 600.000 personas que dependen económicamente del cultivo.

Autoridades provinciales y municipales, junto a representantes de toda la cadena de valor del tabaco, solicitaron al gobierno nacional una baja de la presión fiscal a la actividad, al tiempo que pidieron dar previsibilidad al sector para garantizar la estabilidad de las más de 600.000 personas que dependen económicamente del cultivo. La alta carga impositiva y la imprevisibilidad fiscal, las demoras en el giro del Fondo Especial del Tabaco (FET) y los aumentos de las tarifas de gas fueron las preocupaciones planteadas por el sector junto con la caída de las ventas y el aumento del comercio ilegal que afectan negativamente a la producción y el empleo. Estos puntos frueron presentados en una jornada organizada por la Mesa Nacional Tabacalera que se llevó a cabo hoy en la Ciudad de Buenos Aires, con la presencia del gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey y miembros del Poder Ejecutivo de provincias tabacaleras, legisladores nacionales y provinciales, representantes de la industria, del  sector comercial y los referentes de la producción.

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Respecto de la alta presión impositiva, en mayo pasado la carga tributaria pasó de 70% a 80% del precio final de venta de los cigarrillos. A fin de año vence el decreto que fijó en 7% el llamado Impuesto Adicional de Emergencia, uno de los cinco impuestos que gravan la venta del producto, con la posibilidad de que esa alícuota suba al 21 por ciento. Al respecto, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, indicó que el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile se comprometió a tener una reunión con los representantes de las provincias tabacaleras en no más de diez días “para buscar una solución en el transcurso de diciembre a través del decreto respectivo”.

Respecto a la problemática del sector, Urtubey indicó que “este año se han aumentado los impuestos internos y se ha puesto en una situación muy delicada al sector”. Adicionalmente, aseguró que se necesita “una ley que garantice la estabilidad normativa y estoy convencido que el año que viene vamos a tener oportunidades para avanzar en la materia”.

La senadora nacional por Jujuy Silvia Giacoppo destacó que el Estado nacional “tiene la gran posibilidad de poder defender y sostener a las economías regionales en el país. Queremos continuar en esta actividad y que sea rentable”, expresó.  La legisladora explicó que “Jujuy tiene al tabaco como actividad productiva en primer lugar y el cultivo es el primer generador de mano de obra en el sector privado provincial”, y agregó que, “de las políticas fiscales que se tomen a futuro, depende el desarrollo en buenos o malos términos nuestra actividad”.

Por su parte, el ministro de Industria, Trabajo y Comercio de la provincia de Corrientes, Ignacio Osella, se quejó por la suba de impuestos, que calificó como un “sablazo”, y se lamentó porque, según su análisis, “sucedió lo que habíamos dicho a las autoridades nacionales: el sector industrial está dejando de consumir la cantidad de tabaco que se consumía hace un año y las que se ven perjudicadas son las provincias productores”.

Por su parte, el ministro del Agro y la Producción de Misiones, José Luis Garay, indicó que “un aumento de impuestos a los cigarrillos es preocupante porque una suba de precio impulsará un mayor ingreso de productos de contrabando, lo cual va a repercutir en la recaudación y los fondos que van a ir las provincias”. En Misiones “esto afecta  a 14.500 productores muy pequeños”, agregó.

Desde la Cámara del Tabaco de Salta, Lucio Paz Posse rechazó esa posibilidad porque “ese nivel de carga fiscal comprometería seriamente la viabilidad de toda la cadena de valor tabacalera” y agregó que “existen proyectos, inclusive para eliminar totalmente este impuesto y así dotar de más recursos a los productores. Esperamos que estos proyectos prosperen por el bien de todos los productores del país”.

Por su parte, el titular de la Cámara del Tabaco de Jujuy, Pedro Pascuttini, expresó la fuerte preocupación del sector productivo por la suba del 600% en las tarifas de gas y explicó que en los meses de mayor consumo de la actividad -de diciembre a marzo- no hay faltantes de gas para el consumo del resto del país. Ante la crisis que atraviesa el sector, Pacuttini que es “imposible hacer frente a este nuevo costo, cuando todo subió y los productores ya no tienen espalda para soportar el aumento

A su turno, desde la Asociación de Plantadores de Tabaco de Misiones, Ricardo Saraceni aseguró que las demoras en el giro del Fondo Especial el Tabaco a las provinciasprovocan el desfinanciamiento” del sector y se hace “insostenible el normal funcionamiento de la economía de muchos pequeños productores”.

Desde el sector industrial, el referente de la Unión Industrial Argentina (UIA), José Urubey, indicó que “el cultivo de tabaco es un actor esencial para el desarrollo, no sólo de las provincias del Norte; donde genera recursos, trabajo y moviliza las economías regionales, sino también en la Provincia de Buenos Aires, donde la industria emplea aproximadamente a 2.000 personas en forma directa”.

Por su parte, los referentes de Cámara de la Industria del Tabaco, alertaron por la incertidumbre que genera la inestabilidad fiscal y recordaron que el aumento de impuestos internos al tabaco decretado este año ocasionó una caída cercana al 20% en las ventas de cigarrillos, mientras que los índices de producción se caen y peligran más fuentes de trabajo. “La carga fiscal total del tabaco en la Argentina es la más alta del país y una de las más altas a nivel mundial”, indicaron desde las empresas fabricantes.

El sector comercial también sufrió las consecuencias de los aumentos de impuestos. El titular de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina, Adrián Palacios, indicó que “ahora el kiosquero necesita una mayor inversión y corre más riesgo, sin percibir prácticamente ninguna mejora en su margen de ganancia que antes del aumento de impuestos”. Agregó que “las ventas se desploman y los costos, especialmente las tarifas, suben” y reconoció que en lo que va del año cerraron ya 3.500 kioscos en todo el país.

De la mano de la caída en las ventas de las empresas, se verifica un aumento del comercio ilegal. Desde la Asociación Antipiratería Argentina, Alberto Villegas analizó que la disminución de los volúmenes de ventas formales se explica por el incremento en el comercio ilegal de productos contrabandeados o fabricados a espaldas de las normativas vigentes. “Una serie de allanamientos llevados adelante por la AFIP y datos públicos de incautaciones por parte de las fuerzas de seguridad dan cuenta de que este flagelo se agrava, promoviendo a su vez otra serie de delitos graves”, aseguró. Según un reciente informe de la entidad,  8 de cada 10 argentinos cree que el aumento de la carga fiscal a los cigarrillos incrementa el contrabando y el 70% considera que el Gobierno  debería estar tomando más medidas para frenarlo.

Al cierre del evento,  los representantes de la Mesa Nacional del Tabaco firmaron un petitorio que entregaron a representantes de los gobiernos de las provincias tabacaleras que incluye: la remisión automática de los fondos del FET; retrotraer la carga fiscal a los niveles previos a mayo de 2016; la eximición del aumento tarifario del gas para la economía regional y la readecuación de las escalas de monotributo para evitar que los pequeños productores tabacaleros salgan del sistema.

Con una nutrida asistencia, el 2° Foro Nacional Tabacalero 2016 dio continuidad a su primera edición del año, celebrada en Salta en marzo pasado.

ANEXO

La Industria Tabacalera en la Argentina: Su contribución económica y social

En la Argentina, el tabaco representa una actividad fundamental en términos productivos, económicos y sociales para las distintas economías regionales. En la campaña 2013/14, la producción primaria de tabaco generó un valor de $2.984 millones, con 127.085 toneladas de tabaco producidas, sobre una superficie cultivada de 71.314 Has, distribuidas en las siete provincias norteñas dedicadas al cultivo del tabaco: Jujuy, Salta, Misiones, Tucumán, Corrientes, Catamarca y Chaco. Tomando en cuenta el Producto Bruto Geográfico de estas provincias, en Jujuy la participación del tabaco es del 2,4%; en Misiones, del 1,8% y en Salta, del 1,6%.

El cultivo es el principal demandante de mano de obra por unidad de superficie del sector agropecuario. En su etapa primaria, tiene requerimientos de mano de obra que ascienden a 120 jornales por hectárea, con un mínimo de 70 jornales. Para contrastar, en el caso de la soja, el trigo y el maíz, esa cifra es de 0,44 jornales por hectárea. Según datos del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, sólo en la fase primaria el tabaco genera empleo para más de 45.286 personas. Este número equivale al 13% de los puestos de trabajo generados por toda la agricultura, silvicultura y pesca del país, al 1,9% de los puestos de trabajo generados por el sector privado y al 1,6% de la ocupación total argentina.

Tomando a la cadena de tabaco en su conjunto, en 2014 se puede estimar que un total de 258.727 trabajadores dependían para su subsistencia de la producción, comercialización e industrialización del tabaco a nivel nacional, lo que equivale a 1% de la población ocupada a nivel nacional. Si se toma al grupo familiar, se estima que más de 613.000 personas dependen del cultivo, esto es, 1,46% de la población total del país. Adicionalmente, implica que el 5% de la población rural total del país depende del cultivo del tabaco para su subsistencia.

La actividad tabacalera complementa su aporte mediante la generación de una importante fuente de recursos fiscales. Cinco impuestos gravan la actividad (Fondo de Asistencia Social, Fondo Especial del Tabaco, Impuestos Internos, Impuesto al Valor Agregado e Ingresos Brutos) siendo tres de ellos específicos a la actividad. A través de estos impuestos, que totalizan el  80% del precio de venta de los cigarrillos, el Estado recaudó alrededor de 30.000 millones de pesos en 2015, lo que equivale, aproximadamente, al 58% del monto recaudado por retenciones a las exportaciones de soja.

En términos distributivos, se observa que el Gobierno Nacional resulta el principal beneficiario, dado que se lleva el 50% de los recursos generados por el sector, en tanto que la restante mitad se distribuye entre las Provincias (38%) y los Productores (12%), a través del Fondo Especial de Tabaco (FET).

En efecto, el FET ha repartido en la campaña 2014/15 un total de $3.800 millones. De ese total, el 80% se destina a los productores y el 20% restante es retenido por el órgano de aplicación, que lo debe afectar a proyectos de inversión del sector. En este marco se vienen realizado obras de infraestructura para mejorar la calidad de vida y de la productividad del cultivo de tabaco, financiando obras de electrificación rural, caminos, red de gas natural, provisión de agua. Estos beneficios exceden a la propia actividad tabacalera y atienden necesidades de los departamentos provinciales.

El tabaco es, además, una actividad muy importante para el sector externo argentino. En 2014, las exportaciones de tabaco totalizaron U$S 290 millones. De esta forma, el sector se ubica en el cuarto puesto como exportador en el conjunto de las economías regionales, detrás de los vinos, las peras y los cítricos.

 

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