Los niños del NEA-NOA sufren 5 veces más la pobreza que uno de Buenos Aires

Región Norte Grande ||Hay muchas formas de ser pobre. Unicef realizó un informe en el que entrecruzó distintas variables para medir la pobreza: Nutrición, salud, educación, información, agua, vivienda, ambiente, violencia, trabajo y ocio. Según este método el 31,7% de las niñas, niños y adolescentes del país son multidimensionalmente pobres. Un 5,7% fue clasificado en situación de pobreza extrema. Usando todas las dimensiones seleccionadas, solamente un 13,1% de la población de NNA está libre de privaciones

En el país, las provincias del NEA-NOA encabezan la mayoría de los factores.

“La pobreza se distribuye de manera muy desigual entre grupos: hay diferencias ostensibles según cantidad de niños en el hogar, el ingreso per cápita familiar y el nivel educativo del jefe. Se destacan también los efectos del entorno socio-laboral del jefe de hogar: la probabilidad de ser extremadamente pobre de una niña o niño que reside en un hogar comandado por un trabajador asalariado sin registro en la seguridad social, supera en 3,4 veces la de un niño que reside en un hogar cuyo jefe es un asalariado registrado”, dice el informe.

Hay un factor que el trabajo también menciona: la brecha entre hombres y mujeres se empieza a percibir en la niñez porque la pobreza afecta más a las niñas que a los niños y se siente con mayor crudeza entre las criaturas que tienen menos de cinco años.

LA CASA

Es el acceso a la vivienda, la cantidad de personas que la habitan, uno de los principales factores de pobreza.

La estadística también muestra algunos avances, como el de educación: el 99% de los argentinos de entre 6 y 12 años ya concurren a la escuela primaria.

De todos modos, observemos la importancia de cada dimensión en la pobreza infantil:

Las dimensiones que arrojan brechas más elevadas de privación se registran en información, agua y vivienda.

Algo parecido se encuentra cuando el análisis se hace a nivel de localización geográfica del hogar. En la estructura general siguen predominando las privaciones observadas para el total, pero cuando se indaga cuáles son las que registran una desigualdad mayor, las de acceso al agua son las predominantes. En el NOA y en el NEA, las regiones que encabezan la lista de las más pobres del país, las privaciones en agua superan en 30 veces las registradas en CABA, la de menor nivel de privaciones. También aparece la dimensión ambiente como importante generadora de brechas interregionales.

Observemos lo que sucede en cuanto a nutrición:

El informe señala un dato llamativo sobre la situación en el país: no se dispone de información sobre peso y talla, pese a que es un indicador clave del estado nutricional

“Un indicador alternativo presente es la manifestación de diarreas o tos. La diarrea es una de las principales causas de muerte en la niñez. La muerte se produce debido a la deshidratación y la desnutrición. Las niñas y los niños corren un mayor riesgo de morir de diarrea que los adultos, ya que sus cuerpos contienen menos agua y se deshidratan con más rapidez. Los gérmenes que se crían en las heces y que son ingeridos por vía bucal son los principales causantes de la diarrea. Esto ocurre con mayor frecuencia cuando la eliminación de materia fecal es deficiente o cuando no hay agua potable, cuando no existen prácticas adecuadas de higiene en el hogar, o cuando no se amamanta a los lactantes”, especifica el estudio.

El estudio también señala que las niñas niños que reciben leche materna exclusivamente no suelen contraer diarrea. “En el año 2013 se registraron 77 defunciones de menores de 5 años directamente adjudicable a la diarrea y a la gastroenteritis de origen infeccioso. De éstas, 46 (casi el 60%) se produjeron durante el primer año de vida, y 39 entre el primer mes y el primer año de vida (la denominada mortalidad post-neonatal)27. Si bien estos 77 casos son relativamente pocos en l total de defunciones anuales de los niñas y niños menores de 5 años (mueren alrededor de 9530 niñas y niños por año), son defunciones fácilmente evitables”, sentencia el trabajo.

Acceso a la información

La dimensión Información toma en cuenta la disponibilidad de dispositivos de información, tales como teléfonos, computadoras y acceso a Internet. El informe señala que el 30,6% de la población de niñas, niños y adolescentes presentaba alguna privación en al menos uno de los seis indicadores usados para captar esta dimensión: TV (dos tipos), computadora, teléfono (fijo y teléfono celular) y acceso a Internet. La privación con incidencia más elevada es la que registra el acceso a Internet (54%), la segunda a teléfono fijo (38%) y la tercera, a computadora (32%). Las brechas entre grupos socioeconómicos y geográficos son muy marcadas dentro de esta dimensión. El 20% más pobre de la población presenta una tasa de incidencia 670 veces más elevada que el 20% más rico de la población, y los niños o adolescentes en el NOA, 2 veces más alta que las/os residentes en Buenos Aires.

Saneamiento

Los servicios de saneamiento considerados en este estudio se refieren al agua potable y al inodoro con descarga. Una alternativa para analizar el acceso a los servicios de saneamiento es la que propone la OMS, según la cual el saneamiento básico adecuado de una vivienda debería tener conexión a la red de alcantarillado, a los sistemas sépticos, a letrinas de sifón o letrinas simples (de pozo) ventiladas. Se consideran servicios de saneamiento no adecuados las letrinas de cubo (las excretas se retiran manualmente), las públicas y las abiertas.

En el país, el 28,5% de los niños y adolescentes estaría privado en al menos una de las cuatro privaciones tomadas en cuenta para identificar esta dimensión. Los indicadores arrojan valores dispares que van desde el 1,8% sin disponibilidad de agua, al 19,3% en lo que hace a inodoro con descarga.. El 20% más pobre de la población presenta una tasa de incidencia 20 veces más elevada que el 20% más rico de la población.

El ambiente

Por ambiente se entiende en este estudio el lugar donde está emplazada la vivienda. Se consideran viviendas no adecuadas a las situadas en zonas cercanas a un basural permanente, que sufren peligro de inundación, o que no cuentan con un servicio regular de recolección de residuos En la Argentina, alrededor del 28,3% se encuentra en situación de privación si se atiende a los dos indicadores usados aquí para aproximar el ambiente en el que se encuentra emplaza la vivienda: basural cercano y zona inundable.

La situación se agrava en el Noa: el 38% de la población de niños y adolescentes está en esta situación, versus un 12% en CABA.

Violencia en el hogar

El estudio tomó un indicador que suele ser soslayado: la violencia en el hogar. El informe especifica que la violencia contra las mujeres repercute en sus hijos a través del estrés materno, la ansiedad y la depresión. “Las niñas y los niños que son testigos de violencia se encuentran en mayor riesgo de desarrollar problemas emocionales, conductuales y educativos… Cuando se produce el abuso durante el embarazo, el riesgo de complicaciones aumenta, incluyendo el parto prematuro, el bajo peso al nacer, el aborto involuntario y la muerte fetal”, se puede leer. En la Argentina el 31% de niños y adolescentes padece privación en lo que podría denominarse un ambiente libre de violencia verbal y física. En regiones la brecha entre la mayor incidencia de privaciones de este tipo (NOA) y la de menor incidencia (CABA) es de 1,6.

El Juego

El ocio y los usos del tiempo son características inherentes a ser niño. Pero en muchos casos el tiempo dedicado a las actividades lúdicas compite con el dedicado al estudio y al trabajo. Las menciones del informe de Unicef es importante, especialmente sobre este apartado, para Salta, una provincia donde, cada tanto, algún legislador habla seriamente a favor del trabajo infantil.

“Además de considerar si juega o no lo hace se incorporan aquí elementos de interacción social, que tienen que ver con el trato de niños y adolescentes con otras/os de su edad y con madres y padres, más que el juego en sí mismo”, dice el trabajo y agrega: “La dimensión “juego e interacción social” estaría capturando algunas variables que en psicología infantil tendrían que ver con el desarrollo de niños y adolescentes con el bienestar en la niñez, para diferenciarlo de aspectos más puramente biológico captados por el concepto de “crecimiento”.

Unicef considera que un niño o adolescente está privado en esta dimensión si manifiesta problemas para relacionarse con otras u otros de su edad, o si sus madres o padres no ejercen actividad lúdica o similar con ellas/os. Con esta definición se estimó que en la Argentina alrededor de 1 e cada tres niños tiene privaciones en esta dimensión.

Compartí:

Noticias Relacionadas

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

quince − 12 =