Perico Noticias, 17 de enero del 2026 // El Mercosur y la Unión Europea firmaron en Asunción un acuerdo largamente postergado, en una ceremonia que Europa presentó como un paso estratégico para consolidar vínculos y reglas en un escenario global de tensiones comerciales y reconfiguración de poder.
Javier Milei se subió a esa épica con un mensaje nítido: lo celebró como un hito mayor para el bloque, buscando convertir la firma en señal de “apertura” y credibilidad internacional. En paralelo, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, reforzó la idea de bloque, destacando la construcción política interna del Mercosur y reconociendo el rol de Lula en el cierre del tramo final.
¿Y qué mira Europa? Mercado, seguridad económica y “reglas” para comerciar en un mundo donde la globalización ya no es ingenua. La UE lo plantea como un acuerdo de escala para reducir fricciones y asegurar cadenas de suministro, aunque con tensiones internas (agro europeo, estándares ambientales y presión política doméstica). En síntesis: Europa quiere acceso; también control normativo.
Ahora, bajemos esto al suelo del NOA: Jujuy puede ganar si convierte su posición periférica en ventaja competitiva. ¿Cómo? Con tres palancas: (1) logística bioceánica, (2) trazabilidad/estándares, (3) valor agregado. El Paso de Jama, la frontera viva con Bolivia y el eje hacia puertos chilenos pueden dejar de ser “camino” y transformarse en corredor productivo: minerales estratégicos, agroalimentos diferenciales, manufacturas livianas, y servicios vinculados a turismo y cultura.
Las oportunidades concretas para Jujuy no son abstractas: litio y cadena de proveedores, energías y servicios técnicos, agroindustria con identidad territorial (economías regionales), artesanías y diseño con certificación de origen, y turismo como exportación de experiencias (lo que el mundo compra hoy: autenticidad + calidad + seguridad). Pero ojo: Europa no compra “relato”, compra compliance. Sin normas, calidad, empaque, logística y certificaciones, el acuerdo puede quedar en un título y nada más.
Por eso, si el Mercosur firmó “para el mundo”, Jujuy debe ejecutar “para el mercado”:
- Agenda de trazabilidad provincial (origen, procesos, calidad, huella).
- Consorcios exportadores para pymes (escala + continuidad).
- Ventanilla única (provincia–municipios) para bajar costos burocráticos.
- Financiamiento productivo real (no marketing): capital de trabajo, tecnología, frío, empaque, y logística.
- Marca Jujuy con catálogo exportable: productos + cultura + experiencias.
En un planeta que se endurece, este acuerdo es una puerta. Pero una puerta no empuja sola: hay que llegar con producto competitivo, reglas cumplidas y logística aceitada. Si no, ganan otros. Si sí, el NOA puede pasar de “frontera” a plataforma.
