Monterrico no espera. Monterrico ejecuta. En una agenda de gestión con ritmo sostenido, el intendente Luciano Moreira fue recibido por el ministro de Salud, Dr. José Manzur, y dejó un mensaje claro para todo Jujuy: en 2026 se construirá el nuevo Centro de Salud para el barrio Pozo de las Avispas, una obra estratégica para un sector clave del ejido monterricense que viene demandando atención cercana, respuesta rápida y salud preventiva real.
La decisión es más que un anuncio: es política pública con impacto directo. Un centro de salud en Pozo de las Avispas significa menos traslados, más controles, más prevención, más capacidad de respuesta ante emergencias y, sobre todo, un Estado que llega donde tiene que llegar: al territorio.
Salud como prioridad: prevención, equipamiento y presencia
Durante el encuentro, el jefe comunal tabacalero planteó el acompañamiento operativo del Municipio en un tema tan sensible como la salud, con una hoja de ruta que pone arriba de la mesa las urgencias que hoy atraviesan a miles de familias:
- Dengue y estrategia preventiva sostenida (no “parches” de temporada).
- Salud mental y abordaje de adicciones con enfoque integral.
- Más servicios médicos y fortalecimiento de la capacidad de atención.
- Más equipamiento para el Hospital San Isidro Labrador.
- Seguimiento del expediente para la remodelación del CAPS de La Ovejería.
- Nuevas obras sanitarias para ampliar cobertura y calidad.

Pero el punto de quiebre —y el dato que reordena el tablero— fue el anuncio del intendente: la obra del edificio nuevo del Centro de Salud de Pozo de las Avispas se ejecuta en 2026.
La señal política: gestión 24/7, sin excusas, sin grieta
En Monterrico, la gestión se mide con un sistema cuantificable simple: resolver. Moreira viene sosteniendo un perfil de trabajo permanente, 24/7, interpretando demandas, escuchando en territorio y transformando reclamos en decisiones. Con un criterio pragmático, sin marketing vacío: gobernar para todos, sin distinciones ideológicas, con foco en resultados.
El mensaje de fondo es provincial: cuando una ciudad ordena prioridades y pone la salud en el centro, sube el estándar de toda la provincia. Porque si Monterrico crece con servicios, infraestructura y planificación, crece el entramado productivo y social que sostiene a Jujuy.

Y hay una invitación explícita a recuperar confianza: creer en la ciudad. En el “colectivo Monterrico” —trabajo, comunidad, gestión y futuro— está una salida posible para muchos jujeños: más organización, menos verso; más presencia, menos promesas; más obras, menos excusas.
