Monterrico, 14 de febrero del 2026 // Este sábado 14 de febrero, Monterrico enciende su corazón carnavalero con una nueva jornada de corsos que celebra la alegría colectiva, el trabajo de comparsas, batucadas y escuelas de danza, y el acompañamiento activo del municipio para fortalecer una de las expresiones culturales más convocantes de la región.
Monterrico vuelve a latir al ritmo de sus fiestas carnestolendas con una propuesta que combina tradición, música en vivo y participación comunitaria. Bajo la consigna de “Todos al Corso”, la ciudad se prepara para una noche de alto impacto cultural, con el protagonismo de artistas, agrupaciones y familias que año tras año sostienen el espíritu del carnaval.
La jornada de este sábado 14/2/26 tendrá como atractivo central la actuación de Brumas y Pablo Sotelo, en una grilla artística pensada para potenciar el encuentro popular y consolidar al corso como un espacio de integración social, pertenencia e identidad local.

Desde la organización local destacaron el valor de las comparsas, caporales, tinkus, batucadas y escuelas de danza que forman parte de la programación, no solo como espectáculo, sino como resultado de meses de trabajo, ensayos y compromiso colectivo. En ese marco, el acompañamiento municipal aparece como una política cultural concreta: ordenar, sostener y proyectar una celebración que moviliza a toda la comunidad y dinamiza la economía local.
El corso de Monterrico no es solo fiesta. Es también un escenario donde se visibiliza el talento barrial, se fortalece el tejido comunitario y se reafirma una identidad cultural que atraviesa generaciones. Cada traje, cada coreografía, cada redoblante y cada canción representan una memoria viva que se actualiza en las calles.
Con organización, logística y presencia territorial, el municipio impulsa esta manifestación popular entendiendo que la cultura no es un gasto: es inversión social, turismo de cercanía y motor de desarrollo para emprendedores, feriantes, gastronomía y servicios vinculados a la noche carnavalera.
Monterrico, una vez más, convierte su corso en una postal de alegría colectiva: una comunidad que celebra lo que es, lo que crea y lo que comparte.
