Kicillof y Pascuttini, desde la gestión pública y la experiencia privada, encarnan un peronismo renovado que rechaza la dependencia del FMI y de Estados Unidos, proyectando soberanía y esperanza de la Puna al Conurbano.
El futuro de la Argentina no puede depender del Tesoro de EE.UU. ni de la continuidad de Milei. La soberanía está en juego y el pueblo tendrá la última palabra en las urnas.
Pedro Pascuttini recorrió Susques y ratificó su compromiso de unir a los jujeños con propuestas concretas para la Puna, llevando esperanza y soluciones ahora, no dentro de 30 años.
Luciano Moreira apuesta fuerte al deporte en Monterrico: duplicará la iluminación en la cancha del barrio 12 de Octubre, respondiendo a un pedido histórico y consolidando su visión de una ciudad saludable, activa y con oportunidades para todos.
La jugada desesperada de Milei con las retenciones encendió alarmas en Washington, abrió la puerta a China y dejó al gobierno atrapado entre devaluación, deuda y desilusión social.
La Argentina ahogada en deudas rechaza el modelo libertario: la mayoría del pueblo endeudado no acompañará a Milei, cuya dependencia de Estados Unidos desnuda el fracaso más rápido de un gobierno en democracia.
Argentina enfrenta un dilema histórico: dolarizar y ceder su soberanía a Washington o reconstruir su moneda nacional. El futuro del país pende de una decisión que marcará si seguimos siendo patria o nos convertimos en colonia.
La ayuda de Estados Unidos ya no se percibe como respaldo, sino como intervención directa: Milei queda expuesto como un presidente marioneta que pierde la confianza incluso de su propio electorado.