En tiempos donde las canciones parecen nacer del algoritmo, hay historias que todavía se tejen con emoción, admiración sincera y una pizca de romanticismo artístico. Así es la composición que Eduardo Pantuso, un músico y compositor de trayectoria, escribió para nada menos que Ramón “Palito” Ortega, ícono absoluto de la música popular argentina. La obra se titula “Palito” y ya circula como un pequeño tesoro entre los fanáticos del tucumano que conquistó los escenarios, el cine, la política y, ahora, una nueva melodía compuesta especialmente en su honor.
Cuando el ídolo inspira al artista
La historia se remonta a una emoción simple: el reconocimiento. Pantuso, que se define como un seguidor de Palito desde sus años de juventud, tomó su guitarra y dejó que la admiración fluyera en acordes. El resultado fue una canción que no busca emular a Ortega, sino retratarlo con ternura, orgullo y devoción musical. No es casual que este gesto surja ahora, cuando Palito atraviesa una etapa serena de su vida, alejado de los grandes escenarios pero aún vigente como símbolo.
La canción fue compuesta en clave de homenaje, pero también como un testimonio generacional: Palito representa al artista que lo hizo todo, desde vender discos de oro hasta representar a su provincia como gobernador. Para Pantuso, su historia personal y su legado merecían ser contados de una manera especial, con letra y música. Y así nació “Palito”, la canción que celebra su figura desde una sensibilidad profundamente argentina.
Un encuentro pendiente… y deseado
Eduardo Pantuso sueña con que el tema llegue a los oídos del propio Palito Ortega. “Sería un honor que la escuche y que la sienta como suya”, declaró en entrevistas recientes. Aunque no se conocen personalmente, la canción ha empezado a circular en redes, emisoras locales y plataformas digitales. Como muchas veces ocurre con los homenajes, es probable que el mensaje encuentre su camino hasta el ídolo. Y no sería extraño que Palito, con su espíritu agradecido, le devuelva el gesto.
La letra de la canción recorre momentos icónicos de la vida del tucumano: su origen humilde en Lules, su paso por el Club del Clan, sus películas de matiné, su popularidad inigualable y su carrera política. Todo eso mezclado con un clima musical cálido, que evoca el espíritu de los años 60 y 70 sin dejar de sonar actual. “Es una canción que podría escucharse en una peña, en una radio o en una sobremesa familiar”, explica Pantuso. Y eso, en tiempos de sobreproducción y hits instantáneos, ya es decir mucho.
Eduardo Pantuso, el compositor que no olvida
La trayectoria de Eduardo Pantuso no es la de un artista mediático. Es más bien la de un hacedor cultural, un hombre del interior con oficio de trovador. Compositor, músico, gestor cultural, su obra ha girado en torno a lo popular, lo cotidiano, lo profundo que hay en la simpleza. Su homenaje a Palito Ortega no es el primero ni será el último: Pantuso lleva años componiendo canciones que rinden tributo a personajes, lugares y emociones del paisaje argentino.
No obstante, “Palito” ocupa un lugar especial en su repertorio. No es solo una canción: es un acto de gratitud a quien le dio voz a una época, a quien supo cantar lo que la gente sentía. En cierto modo, Pantuso devuelve en música lo que Palito sembró en generaciones de argentinos: alegría, cercanía, esfuerzo, ternura.
¿Y si Palito responde?
La ilusión de Pantuso es tan simple como poderosa: que Palito escuche su canción y, por qué no, le devuelva un mensaje. Tal vez no sea en un escenario, tal vez no haya luces ni cámaras. Tal vez solo sea un audio, una llamada, una sonrisa. Pero en el mundo de la música, esas conexiones invisibles a veces valen más que cualquier contrato discográfico. Es el vínculo humano, artístico, el que convierte una melodía en memoria colectiva.
Mientras tanto, “Palito” —la canción— ya circula. Y lo hace como esas postales que se pasan de mano en mano, como esas canciones que no nacen para sonar fuerte, sino para quedarse en el alma. Eduardo Pantuso lo sabe. Y lo canta.