“Perico” La pandemia y otros desaciertos generaron 4000 desempleos

 “Perico” La pandemia y otros desaciertos generaron 4000 desempleos

La composición del tejido laboral, el único que poseía números positivos en la relación empleos público/privado (3/1) en la provincia, hoy quedó 1/1, con tendencia negativa dada la profundización de la incertidumbre comercial.

Ciudad de Perico 11 de julio del 2020 // La ciudad de la oportunidades, definida los últimos 20 años por sus bajas cargas impositivas y flexibilidad fiscal, base de la multiplicación de miles de puestos comerciales (Ferias y Comercios) dedicados a la reventa de manufactura, como el aumento de la producción primaria; la continuidad de establecimientos agrícolas tradicionales y la consolidación de nuevos actores en el mercado de frescos nacional; concentrados en un punto neurálgico con ventajas geoestratégicas, revelaban un Puerto Seco encubierto.

Si bién la ciudad, que aumentó su estructura urbana, con enormes deficiencias en cuanto a servicios, tal vez por su explosión demográfica, la cual se duplicó en 20 años, muy distinto al crecimiento amesetado del indicador del resto de la provincia  0,8% anual (INDEC); no logró un acompañamiento estructural orientado al valor agregado de su producción primaria y la sustitución de proveedores de manufactura, ya que no se consolidaron las iniciativas denominadas Parque Industrial, Zona Franca, Playa de Transferencia, reactivación definitiva del ramal ferroviario con salida a los mercados centrales, ni la gestión de carga aérea; objetivos que llevarían a la ciudad a una reestructuración de su logística, con un nuevo escenario de oportunidades en inversiones inmobiliarias, servicios y logística productiva (comercialización, distribución, empaque, cargas, manufacturas, nuevas cadenas de valor, negocios inmobiliarios, y múltiples servicios complementarios, etc).

Hoy, la historia, detuvo la inercia de la incipiente proyección nacional, motorizada por cultivos tradicionales, nuevas siembras e innovaciones agrícolas y el protagonismo del mercado de frescos de referencia regional.

Las medidas, que implicó la pandemia, como las restricciones que impuso la cuarentena, golpearon duramente el empleo en la ciudad de Perico. Es incuestionable, la decisión social de acatar las normas sanitarias vigentes; pero el desmoronamiento laboral, fue dramático; 4000 puestos suprimidos por aislamiento y otros 4000 que cayeron en changas de subsistencia.

Hoy se cortó gran parte de las cadenas de valor, el circuito financiero está absolutamente debilitado, los regresos intermitentes a la actividad comercial dan indicios de cierres definitivos en varios rubros, porque cambiaron las costumbres, la modalidad de consumo y las preferencias.

Esta lectura, la interpretan a golpes los emprendedores, quienes intuitivamente a prueba de ensayo y error, intentan reacomodor sus expectativas en nuevos emprendimientos, algunos de los cuales ya se realizan, otros se están gestando para visibilizarse ante plazos extendidos de flexibilización. Pero una gran cantidad de unidades comerciales bajarán definitivamente las persianas, ya que no poseen espaldas para un parate de tal magnitud; el delibey y el take away, no alcanzan para cubrir costos en los comercios tradicionales, se necesitan unidades con estructuras ínfimas para obtener rentabilidad.

La ciudad experimentó, que los pasivos comerciales, eran mayores que los activos (burbuja), ecuación que la clase media y emprendedora muchas veces niega, por la baja cultura de ahorro, pero que en situaciones críticas aflora temible.

La cuarentena, es la única vacuna para preservar el mayor número posible de vidas; mientras otra vacuna debería estar en desarrollo en los laboratorios de gestión. Una que permita en poco tiempo, relanzar la impronta comercial de la ciudad; aprovechando que las bases de su actividad primaria siguen activas, (aún cuando algunos sectores perdieron sus cosechas por desatinos en limitaciones de circulación interjurisdiccional); los principales cultivos siguen su curso, como su comercialización en términos de abastecimiento regional, con lo cual en esa estructura, hubo una relentización, pero no colapsó, podrían ser reimpulsados, por acciones institucionales, dada la demanda internacional de alimentos que ya registró La Cancillería Argentina para los próximos cinco años, cuya encuesta relevó esta región para sumar ofertas y cerrar acuerdos (FENAOMFRA/INAES/Exportar.gob).

Sin embargo, hasta la fecha, Perico se ha disociado, en la supervivencia del sector agrícola tradicional, el cual perdió parte de sus actores por el arrastre negativo de sus emprendimientos, decadentes desde antes de la pandemia, y el comercio urbano, donde una enorme cantidad de cuentapropistas quedaron aislados de la cuota que el mercado local solía otorgar a las iniciativas particulares; en esta franja se perdieron miles de empleos; cada puesto cerrado, se transformó en un IFE (12.500 en Perico), y el rescate de los ATP (2000), ya no garantizan la continuidad de centenares de comercios, donde el declive sembró zozobra.

No toda la responsabilidad es de la cuarentena; hay una estrechez en la visión del gobierno de la provincia orientada hacia grandes proyectos, los cuales insumieron toda la capacidad crediticia, las empresas no poseen carácter distributivo, ni adhesión social; también desaciertos a nivel municipal, con intentos de reestructuraciones urbanas en el plano comercial que hoy aumentan el pasivo en términos de desempleo (se exterminaron autoempleos consolidados), y se apostó por ensayos de nuevas plazas comerciales, imposibles de consolidar en este escenario.

Toda crisis; más aún las de características épicas, generan oportunidades, ya que CRISIS significa cambiar; pues Perico  debe ingresar a un debate, no solo para seguir con la guardia alta enfrentando la pandemia, sino su reinvención temprana, la post pandemia puede ser demasiado tarde.

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