Schiaretti, Passalacqua, Corpacci y Peppo cumplieron; Urtubey fastidió; y enojo con Zamora, Manzur y Casas. El kirchnerismo duro: menos pero más combativos.

 Schiaretti, Passalacqua, Corpacci y Peppo cumplieron; Urtubey fastidió; y enojo con Zamora, Manzur y Casas. El kirchnerismo duro: menos pero más combativos.

Endilgarle a Rogelio Frigerio la responsabilidad del fracaso de la escandalosa sesión del jueves pasado puede resultar exagerado. Y así es. Un activo muy importante de estos dos años de gobierno de Mauricio Macri ha sido precisamente la relación que el ministro del Interior ha logrado entablar con los gobernadores.

Pero lo cierto es que los gobernadores con los que él negocia a diario, y había acordado especialmente el apoyo en esta sesión, fueron el punto clave del fracaso de la misma. Con todo, los cálculos previos que transcribió en un papel que trascendió a los medios se cumplieron, aunque a medias. El Gobierno fue perdiendo diputados “por goteo”. El que había ofrecido cuatro, puso dos; el que tenía seis, también llevó a la mitad, y hubo otros que directamente se borraron, por más que en el Senado los suyos habían apoyado.

“Quórum hubo, por segundos pero hubo”, se escudó un hombre del oficialismo ante el cuestionamiento de no haber podido sesionar.

En lo que hacen hincapié algunas fuentes legislativas por estos días y a raíz de lo vivido el jueves es en que el clima dentro del recinto es ahora más beligerante, si bien el oficialismo es más notorio y el kirchnerismo más reducido. “Menos, pero más quilomberos”, graficó un diputado radical.

En efecto, si bien tras el recambio legislativo se fueron muchas de las figuras más conocidas del kirchnerismo, ahora que la expresidenta armó listas en muy poquitos distritos se advierte que entre los que llegaron figuran dirigentes dispuestos a hacerse notar, a como dé lugar. Que se conjugan con algunos que ya estaban en la Cámara, para transformarse en una minoría muy activa y combativa.

Señalan en primer lugar al radical ultra K Leopoldo Moreau, que logró lo que nadie: sacar de las casillas al presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó. Fue la antítesis de lo vivido apenas 8 días antes, cuando llovieron elogios desde todas las bancadas para Emilio Monzó, al ser ratificado al frente del cuerpo por otros dos años. En la misma primera línea que el dirigente expulsado del radicalismo se lo vio a otro que no le fue en zaga, Adrián Grana, del ultra K Nuevo Encuentro, que ya tiene dos años de mandato pero que esta vez dejó de lado sus discursos duros para pasar a la acción.

Ni qué decir de Horacio Pietragalla. Hijo de desaparecidos, fue diputado entre 2011 y 2015, y tras la salida del kirchnerismo del poder, se refugió en Santa Cruz como tantos otros dirigentes K, donde fue secretario de Derechos Humanos. Ahora vuelve al Congreso, y estuvo muy activo estos días tensos dentro y fuera del Parlamento. Fue de los más exaltados durante los incidentes, y durante el ataque al presidente de la Cámara: mientras Grana revoleaba todo lo que encontraba en el escritorio de Monzó, cual descuidista Pietragalla sustraía lo que podía, ignorando que las cámaras lo estaban enfocando.

Hugo Yasky y Gabriela Cerruti son otros de los recién llegados K que se hicieron notar en esta primera sesión. La diputada porteña no aparece en las imágenes del avance sobre el estrado de Monzó, pero diputados oficialistas la señalaron instigando a levantarse a diputados que se habían sentado en sus bancas. No fue la única; Moreau, además de emprenderla contra Monzó, también arremetió contra Martín Lousteau que se había sentado a dar quórum, si bien votaría en contra.

Otros diputados de La Cámpora mostraron un accionar muy beligerante, como Andrés “Cuervo” Larroque, Mayra Mendoza, o el propio Máximo Kirchner, entre otros. Y enarbolando desde temprano la batuta de evitar la sesión, el jefe del bloque Agustín Rossi.

Pero más allá de los diputados K que se hicieron notar, la clave hay que buscarla, como dijimos, en los que no estuvieron en el lugar preciso, en el momento justo, como sus gobernadores habían prometido. En primer lugar, el santiagueño Gerardo Zamora, que maneja seis diputados que siempre estuvieron a disposición de los gobiernos kirchneristas, y con los que Cambiemos ha contado en general. Pero esta vez faltó la mitad: solo se sentaron en sus bancas Mirta Pastoriza, Graciela Navarro y Hugo Orlando “Lito” Infante. Entre los ausentes hay que contabilizar a la esposa del gobernador, Claudia Zamora. Gerardo Zamora no estuvo en la reunión de gobernadores de este viernes en el Congreso.

En rigor, en ese encuentro estuvieron los oficialistas Alfredo Cornejo (Mendoza), Gerardo Morales (Jujuy), María Eugenia Vidal (Buenos Aires) y Horacio Rodríguez Larreta (CABA). Por el peronismo asistieron Juan Manuel Urtubey (Salta), Domingo Peppo (Chaco), Rosana Bertone (Tierra del Fuego) y Gustavo Bordet (Entre Ríos), y también asistió el neuquino Omar Gutiérrez.

Tampoco estuvo en esta reunión, pero cumplió, el misionero Hugo Passalacqua. Sus cuatro diputados estuvieron dando quórum, incluido Daniel Di Stéfano, recientemente salido del Frente para la Victoria. La única que no pudo sentarse fue Verónica Derna, que debe jurar en lugar de Maurice Closs.

Domingo Peppo aportó al quórum los dos diputados que le había garantizado a Frigerio: Juan Mosqueda y Elda Pertile. No le responden María Lucila Masin y Analía Rach Quiroga. En cambio Gustavo Bordet defeccionó, pues los dos diputados que le responden, Juan José Bahillo y Mayda Cresto, mantuvieron la postura general del bloque Justicialista que integran y no sumaron al quórum. Completan la tropa entrerriana no oficialista Juan Manuel Huss y Julio Solanas, alineados al kirchnerismo.

El gobernador de mejor relación con Cambiemos, Juan Manuel Urtubey, concretó un cortocircuito con esta administración el jueves pasado, al no sentar a ninguno de los diputados que le responden. Fue claramente un pase de factura por una votación en la Legislatura provincial en la que Cambiemos le jugó en contra, alineado incluso con el kirchnerismo. Tras el acuerdo del viernes, ahora darán quórum y votarán la reforma previsional los salteños Pablo Kosiner, Néstor David y Andrés Zottos. No le responde el kirchnerista Sergio Napoleón Leavy, que todavía no pudo jurar por una impugnación que pesa en su contra.

Rosana Bertone no tiene diputados para ofrecer: Analuz Carol, Martín Pérez y Matías Rodríguez están alineados al kirchnerismo. En cambio el neuquino Omar Gutiérrez (MPN), cuya diputada Alma Sapag no dio quórum, ahora promete que se sentará y votará la reforma.

Se sindica al tucumano Juan Manzur como uno de los gobernadores que no cumplieron, pese a las concesiones otorgadas por el Gobierno en la reforma tributaria. Pasa que habría garantizado no solo los votos de su provincia, sino los de otras afines. Y no cumplió ni siquiera con lo que tenía a mano: de sus cuatro diputados, solo bajaron dos: Gladys Medina y Pablo Yedlin. Mirta Alicia Soraire se volvió al Frente para la Victoria-PJ, y José “Mellizo” Orellana, que había firmado el dictamen de la reforma previsional no bajó a dar quórum. Razones suficientes para que el Gobierno esté bastante molesto con el mandatario tucumano. De esta provincia también es Walter Santillán, de La Cámpora.

El riojano Sergio Casas cuenta con el exgobernador Luis Beder Herrera y Danilo Flores, que no estuvieron en sus bancas; en cambio sí cumplió la catamarqueña Lucía Corpacci, cuyos dos diputados, Silvana Ginocchio y Gustavo Saadi, se alejaron del bloque FpV-PJ y dieron quórum. Completa la representación opositora en esa provincia Verónica Mercado.

Si bien en la Cámara alta los senadores pampeanos acompañaron la norma, en Diputados los tres diputados que le responden, Melina Aída Delú, Ariel Rauschenberger y Sergio Ziliotto no dieron quórum. Sí cumplió en cambio Juan Schiaretti con los cuatro diputados con que cuenta, Juan Fernando Brügge, Paulo Cassinerio, Martín Llaryora y Alejandra María Vigo. La esposa de José Manuel de la Sota, Adriana Mónica Nazario, no está en ese bloque y no dio quórum.

El sanjuanino Sergio Uñac hizo lo que pudo… y mucho no puede porque todavía pisa fuerte en esa provincia José Luis Gioja, que no dio quórum y votará en contra. Sandra Castro le responde al exgobernador; tampoco dieron quórum la bloquista Graciela Caselles, ni María Florencia Peñaloza Marianetti, que están en el interbloque Argentina Federal. Walberto Allende es entonces el único senador que responde a Uñac y se sentó para dar quórum.

Los diputados que responden al gobernador chubutense, Rosa Muñoz y Jorge Taboada, no aparecieron por el recinto, mientras que tampoco lo hicieron los tres formoseños que responden a Gildo Insfrán.

Por último, el gobernador santafesino Miguel Lifschitz tampoco cumplió. Senadores no tiene, y el único diputado con que cuenta, Luis Contigiani, no apareció.

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