Perico Noticias, 18 de nero del 2026 // La campaña 2025/26 ya está dejando una señal concreta para la mesa de negociación: Jujuy llega al acopio con más volumen, mejor precio promedio y un salto real de calidad. A igual cantidad de días respecto de la campaña anterior, el acopio provincial marca 6.227 toneladas, contra 4.500 toneladas del ciclo 24/25. El precio promedio también sube: $2.950 frente a $2.722; y el dato estratégico —el que define poder de negociación— es el Grade Index, que trepa de 71,5% a 77,5%. Esto no es estadística para el archivo: es capacidad de captura de valor. Cuando el tabaco mejora en calidad y consistencia, mejora la posición del productor en toda la cadena: desde el galpón hasta la exportación.
En este escenario, el problema no es la producción: el problema es el tablero multicausal que aprieta costos y pone presión sobre el precio final. Un dólar a la baja puede licuar el ingreso exportador de la industria y empujarla a negociar “para abajo”, pero esa lectura es incompleta si no se cruza con lo que ocurre en la región: Brasil entra a definir precio recién en la segunda quincena porque está terminando evaluaciones y se habla de pérdidas cercanas al 30% en algunos municipios; Salta está golpeada por lluvias intensas, granizo, inundaciones y enfermedades, con reportes de más de 1.200 hectáreas dañadas al 100%; y en Misiones ya se instala una referencia posible: un B1F en torno a $4.300, surgida de la última campaña como parámetro de continuidad. Dicho simple: mientras el dólar presiona hacia abajo, la oferta regional también se achica y la calidad jujeña se fortalece, lo que debería operar como contrapeso lógico en la negociación.
Ahora bien: si el precio no reconoce esta realidad, no se ajusta solo una planilla: se desarma el sistema productivo más distributivo que tiene el NOA. El tabaco no es un cultivo cualquiera: sostiene empleo directo e indirecto, servicios, logística, talleres, transporte, insumos, comercio local y un entramado social que funciona como amortiguador territorial en momentos de ajuste macro. Por eso, cuando el productor ve que suben las tarifas energéticas y el gas, no lo vive como un “costo más”: lo vive como una amenaza concreta a la continuidad. Los testimonios desde Salta ya lo describen con crudeza: estufadas mínimas para secado, boletas que no aflojan y una estructura que hoy se sostiene con esfuerzo y crédito informal. En Jujuy, con un tabaco que viene mejor en kilos y calidad, sería un error estratégico que el precio no acompañe: la industria no puede pretender calidad premium pagando como si fuera tabaco de descarte.
En este punto, la Cámara del Tabaco de Jujuy está haciendo lo que corresponde en una negociación madura: trabajar con información, construir convergencia con Salta y ordenar la mesa con el Ministerio de Producción. Ese triángulo es clave para evitar improvisaciones y, sobre todo, para sostener una actualización de precio responsable, que cuide el estándar del tabaco jujeño. Porque el mensaje debe ser claro: si se paga lo justo, el productor invierte en manejo, curado, selección y mejora; si se paga mal, el sistema cae en sobrevivencia y la calidad se deteriora. Y cuando cae la calidad, pierde el productor… pero también pierde la industria. Es una relación de interdependencia: no hay negocio sustentable si una parte queda asfixiada.
Lo que viene no es “pelear por pelear”: lo que viene es alinear incentivos para sostener la industria vigente y preservar una economía regional que, por su régimen distributivo, derrama como pocas. Por eso, en un año donde Jujuy muestra mejores indicadores de acopio y calidad, el precio debe ser entendido como lo que es: el gesto que define si la cadena apuesta a seguir, o si empuja a miles de productores al borde. La salida no es épica vacía; es negociación técnica, firme y con unidad. Y ahí la Cámara tiene una oportunidad: convertir estos datos —kilos, promedio y Grade Index— en un argumento contundente para que el productor sienta respaldo, previsibilidad y rumbo. Porque cuando la conducción negocia con inteligencia, el campo no solo produce: resiste, ordena y proyecta.
