Jujuy elevó Minería a Ministerio no solo por crecimiento del sector: es una jugada de supervivencia ante la sequía fiscal nacional y la disputa global por minerales críticos. La clave: que el nuevo músculo institucional no acelere el extractivismo, sino que construya distribución y valor local.
Mientras Jujuy vende al mundo el sueño verde del “oro blanco”, en la Puna crece la pesadilla de la falta de agua: un modelo extractivo sin límites amenaza a comunidades, ecosistemas y soberanía, y expone la cara más oscura del boom del litio argentino.
La falta de inversión y previsión en la infraestructura de San Salvador de Jujuy ha quedado al descubierto tras las lluvias recientes. Con el agua del grifo en entredicho y la obligación de hervirla antes de consumirla, el gobierno provincial —dueño de Aguas Jujuy y de la embotelladora XUMA— exhibe un modelo de negocio rentable que prioriza intereses políticos sobre las necesidades básicas de la población.