Jujuy no está enferma de política: está enferma de pereza moral

Jujuy no está enferma de política: está enferma de pereza moral

La diputada libertaria Bárbara Andreussi dispara contra el oficialismo y lo define sin anestesia: “gatopardismo: cambiar para que nada cambie”. Reclama boleta única, coparticipación y un sistema representativo “que funcione”. Pero el problema de fondo no es un partido ni un gabinete: es una cultura de impunidad cotidiana que atraviesa colores, sellos y apellidos. Jujuy no está atrapada por la política: está atrapada por una pereza moral que convierte a cualquier fuerza —cuando toca poder— en una fábrica de excusas.
Se acabó la Jujuy “radical”: el cadalso político espera a UCR y PJ de cúpulas mientras la legión libertaria queda bajo la lupa

Se acabó la Jujuy “radical”: el cadalso político espera a UCR y PJ de cúpulas mientras la legión libertaria queda bajo la lupa

La UCR y sus aliados de “Jujuy Crece” caminan hacia el ostracismo mientras la provincia se polariza entre un peronismo social que exige renovar sus cúpulas y una legión libertaria que ya es mayoría, pero queda bajo la lupa de un pueblo harto de corrupción, mala administración y ajuste sin rumbo. Jujuy dejó de ser radical: el 2027 se define entre justicia social real o salto al vacío.
Sadir habla de cambiar el gabinete, pero el problema es mucho más grave que un par de sillas

Sadir habla de cambiar el gabinete, pero el problema es mucho más grave que un par de sillas

Carlos Sadir anunció cambios en el gabinete y habló de “eficientizar” la gestión, pero en Jujuy el problema ya no es de nombres: es de legitimidad. Un gobierno atado a la sombra de Gerardo Morales, una coalición oficialista que entra en crisis ante el posible fin de los frentes y una sociedad cansada de la pobreza estructural y la fuga de jóvenes. Mientras el poder real sigue detrás del telón, el tiempo político hacia 2027 se acorta y la pregunta es brutal: ¿alcanza con mover sillas cuando lo que está en duda es todo el modelo de poder?