Aquí no se mueve nadie: cuando la casta se niega a soltar el poder

Aquí no se mueve nadie: cuando la casta se niega a soltar el poder

El pedido de renuncia general de Carlos Sadir terminó en una postal obscena del poder: ningún ministro se fue, todos se alinearon detrás de Gerardo Morales en una especie de examen público para sostener sus cargos. El resultado es un gabinete insumiso, una casta que se aferra a los sillones y deja al gobernador sin autoridad real, mientras la sociedad jujeña expresa en las urnas y en las redes que ya no los quiere.
“Jujuy no crece: un gobernador sin gabinete, una provincia en piloto automático”

“Jujuy no crece: un gobernador sin gabinete, una provincia en piloto automático”

El pedido masivo de renuncias al gabinete provincial, firmado por la Jefatura de Gabinete y fijado hasta el 10 de diciembre, dejó al descubierto algo más grave que una simple reconfiguración política: un gobernador que no logra ejecutar sus propias órdenes, ministros que no se dan por aludidos y una provincia que transita una peligrosa zona gris institucional mientras los intendentes esperan respuestas que no llegan.
Sadir aprieta el botón rojo: renuncias masivas, un Fiscal intocable y el fantasma del gatopardismo en Jujuy

Sadir aprieta el botón rojo: renuncias masivas, un Fiscal intocable y el fantasma del gatopardismo en Jujuy

Un memorándum firmado por el jefe de Gabinete, Freddy Morales, ordena la renuncia de todos los ministros, titulares de organismos y empresas estatales de Jujuy. La maniobra, presentada como “reorganización”, choca con un límite constitucional clave: el Fiscal de Estado no puede ser barrido por circular interna. Mientras La Rioja relanza su gestión con un recambio político explícito, en Jujuy queda la duda: ¿Sadir empieza a gobernar de verdad o solo acomoda fichas para que nada cambie en la estructura que aún conduce Gerardo Morales?
“La libertad de uno, la pobreza de todos: Milei lanza una guerra institucional contra los gobernadores”

“La libertad de uno, la pobreza de todos: Milei lanza una guerra institucional contra los gobernadores”

Milei acusó a los gobernadores de querer derrocarlo, pero los hechos muestran lo contrario: ajuste brutal, veto a los jubilados y desprecio por el Congreso. La motosierra ya no es económica, es institucional. Argentina asiste al nacimiento de un régimen autoritario disfrazado de libertad. ¿Vamos a quedarnos mirando?