Trump convierte Davos en un anuncio de época: aranceles como arma, territorio como activo y “seguridad” como argumento para reordenar el mapa. El mundo entra en un ciclo de bloques y peajes donde la globalización se achica y la geopolítica manda.
Los mercados globales viven horas de pánico: se desploman las tecnológicas, se hunden las criptomonedas y la volatilidad se dispara. El dato es simple y brutal: si la Reserva Federal no baja la tasa en diciembre, el costo del dinero seguirá en modo castigo y el rebote caerá, tarde o temprano, sobre economías frágiles como la argentina.
Mientras Trump juega al ajedrez con la economía mundial, en Jujuy ni siquiera tenemos un tablero. ¿Hay salida posible? Te contamos por qué el Mercosur podría ser el único camino antes del abismo → leé la nota completa en www.periconoticias.com.ar