Tras el Brexit, otro batacazo mundial: Colombia eligió el No

 Tras el Brexit, otro batacazo mundial: Colombia eligió el No
LPO || No hay plan B y se desconoce si las Farc volverán a la guerra. Nuevo traspié de los líderes mundiales.
En una de las votaciones más trascendentales en su historia, el pueblo de Colombia rechazó el acuerdo de paz que el presidente Juan Manuel Santos selló en Cuba con uno de los últimos movimientos revolucionarios del continente, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La decisión otra vez descolocó el tablero mundial y sorprendió al mainstream político y mediático que había apoyado el entendimiento, en un arco que fue desde el papa Francisco hasta el presidente Obama, pasando por el propio Macri que viajo a Colombia has pocos días atrás, para junto a la mayoría de los presidentes de la región, apoyar el acuerdo.

La Registraduría Nacional informó que escrutado el 99 por ciento de los votos, el No obtuvo un 50,24 por ciento y el Sí un 49,75 por ciento, un resultado que echa por tierra cuatro años de fuertes negociaciones y que buscó poner fin a conflicto armado que desangró al país durante más de medio siglo y que degeneró en una zona libre para el narcotráfico, que desestabiliza a México.

El triunfo del NO significa en términos mundiales un batacazo similar al Brexit (el plebiscito en el que se votó por la salida del Reino Unido de la Unión Europea) y vuelve a poner en jaque a la elite global que daba por hecho un triunfo del Si. La misma elite que considera a Donal Trump un payaso y le vaticinaba una pronta derrota en las primarias republicanas.

La votación deja además en una posición incómoda a varios líderes políticos, entre ellos el propio Macri, que en un seguidismo de la administración demócrata de Obama apoyó abiertamente el acuerdo, que en Colombia era rechazado por el ex presidente Alvaro Uribe que hizo campaña por el NO y se convirtió en el gran ganador de la jornada.

Deja entrever además cierto cansancio de las sociedades con sistemas que detrás de una previsible corrección política, que transita los lugares comunes de la centroizquierda, se han acomodado a un status quo que ofrece pocos cambios reales.

La votación deja en una posición incómoda a los líderes de la región que hicieron un seguidismo de la administración demócrata de Obama que apoyó el acuerdo, que en Colombia rechazó el ex presidente Uribe.

Para el caso colombiano, la votación pone de manifiesto la enorme polarización que existe en ese país. El ex presidente Álvaro Uribe, máximo abanderado del No, el mismo que consiguió unir a casi todo el país en torno a la política de Seguridad Democrática que debilitó las FARC,marcó hoy un sentimiento compartido por sus seguidores, la falta de castigo para los autores de graves crímenes: “La paz es ilusionante, los textos de La Habana son decepcionantes”, aseguró tras votar.

El interrogante de todas maneras, como ocurrió con el Brexit, es que hoja de ruta se seguirá, ante un resultado que la elite gobernante, con bastante pedantería no previó. El presidente Santos en su discurso de aceptación del resultado se limitó a convocar a todas las fuerzas política spara mañana lunes, para discutir el nuevo escenario.

Alias Carlos Antonio Lozada, jefe guerrillero y miembro del secretariado de las FARC, dijo que no es posible reabrir la negociación tras el plebiscito de hoy. “No existe la más mínima posibilidad de que lo acordado en La Habana sea renegociado; lo acordado, acordado está y no existe esa posibilidad”, dijo.

Las declaraciones de Lozada son la clave para entender el oscuro futuro de las negociaciones con la guerrilla. Tampoco existe un protocolo para que las FARC se devuelvan a sus campamentos.

El escenario real es que desde el 29 de agosto pasado está activo el cese del fuego y hostilidades bilateral, esta noche ratificado por Santos.

Consultado sobre si esta guerrilla podría regresar a la guerra, el director del semanario Voz, Carlos Lozano, recordó que en una reciente conferencia ese grupo armado ya optó por iniciar su proceso para ser un partido político.

“El No busca reconsiderar los acuerdos, pero eso no tiene sentido porque ya fueron aprobados por ambas partes. Las Farc ya tomaron la decisión de no volver a la guerra. (…) pero una victoria del No generaría una incertidumbre porque cualquier cosa podría pasar, incluso que la guerrilla vuelva a la guerra aunque ya haya dicho lo contrario”, explica Lozano.

Las votaciones se desarrollaron sin hechos de violencia y con una elevada abstención en la que influyeron las lluvias en varias regiones del país. Partidarios del «si» y del «no», que desafiaron los aguaceros de la jornada, se congregaban por la tarde y esperaron los resultados luego de una elección tranquila.

Casi 82.000 mesas en Colombia y el extranjero permitieron a 35 millones de votantes habilitados, votar en el plebiscito.

Y como viene pasando en los más significativos acontecimientos mundiales, una vez más las encuestas fueron otras de las grandes derrotadas. Las principales mediciones daban ganador al ‘sí’, e incluso hubo encuestas que le deban hasta el doble de votos.

La última encuesta que Datexco realizó para el periódico EL TIEMPO fue revelada el lunes 26 de septiembre. Allí la ventaja del ‘sí’ frente al ‘no’ era de 13,3 puntos porcentuales. Un 55% de los electores se inclinaba por el sí, en tanto que el ‘no’ alcanzaba el 36,6%.

La gran pregunta era de qué forma la firma final del acuerdo impactaría las preferencias en las urnas. Esa incógnita se despejó hoy. Todo parece indicar que en la opinión pública cayó mal, muy mal, el hecho de que el grupo subversivo más combatido en la historia nacional se dirigiera a los electores en horario prime time.

Compartí:

Noticias Relacionadas

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

quince + cinco =