Tras fracasar la ayuda a las pymes

 Tras fracasar la ayuda a las pymes

RNG//Alberto Fernández dialogó el viernes pasado con los líderes opositores de la Cámara de Diputados por teleconferencia, reconoció que la ayuda a las pymes no funcionó como esperaba el Gobierno y les dijo que prepara nuevas medidas que podrían anunciarse este lunes.

El tema se ha convertido en una obsesión del Gobierno y tiene sentido: las pymes proveen la mayoría del empleo privado de la Argentina y como advirtió un reciente trabajo, sobre las poco más de 500 mil pequeñas y medianas empresas que hay en el país, más de 300 mil están en riesgo inminente de quiebra por la ruptura de la cadena de pagos que causó la cuarentena.

El intercambio duró poco más de tres horas, el presidente respondió cada una de las preguntas de los nueve jefes de bloque de la oposición y les aclaró que no es un tema suyo que el Congreso permanezca cerrado.

«No hay en el Poder Ejecutivo ningún interés en que no funcione. Si funcionara, podría tratar algún régimen impositivo que grave a las grandes fortunas de Argentina. Sólo que tienen que ver cómo hacerlo en esta emergencia», aclaró, después de escuchar que varios diputados ofrecer volver a legislar, pero no explicaban bien cómo cumplirían los protocolos de sanidad.

Fue su única alusión al proyecto para gravar a las altas fortunas que prepara Máximo Kirchner, presente en la mesa de la quinta de Olivos junto a Sergio Massa, el ministro de Hacienda Martín Guzmán y Fernando Navarro, enlace parlamentario.

El presidente abrió la reunión virtual con una defensa a su salida «administrada» de la cuarentena, que tendrá una primera etapa el lunes, pero aclaró que el aislamiento social deberá seguir por mucho tiempo.

«Es la única manera que tenemos para que no se nos dispare la curva de infectados: que se cumpla con los protocolos sanitarios. Lo tendrá que ir organizando cada gobernador», reiteró y abrió la ronda de preguntas.

Cristian Ritondo (PRO) recordó los proyectos que presentó para brindar asistencia fiscal y crediticia a las pymes, monotributistas y hasta planes para que el sector privado aporte su capacidad de financiamiento «con reglas de juego claras».

Alberto pidió que se los acercara y ante la repetición de preguntas sobre la insuficiente asistencia a las pymes, reconoció que las medidas lanzadas no funcionaron como esperaba y le apuntó a los bancos y su poca disposición para otorgar los créditos al 24% para pago de sueldos.

«Estoy indignado, pero con Martín (Guzmán) y (el presidente del Banco Central Miguel) Pesce vamos a poner las cosas en orden», prometió. El presidente prepara un nuevo paquete de medidas similares para anunciar el lunes.

«Necesitamos que los bancos trabajen de bancos y dejen de hacer negocios prestando plata al Banco Central. Si quieren financiar al Estado que lo hagan para obra pública, pero no con letras como las Leliq, por las que cobran una tasa exorbitante y después pagan 24% un plazo fijo», se indignó Alberto ante un reclamo sobre el rol de las entidades financieras realizado por José Luis Ramón, líder del bloque aliado Unidad para el Desarrollo.

«Hemos hecho todo para que los Bancos entiendan que este no es un momento para ganar, si no para apoyar. Pero no entienden», advirtió. Ramón también le pidió seguir de cerca los intereses que se cobran por las tarjetas de crédito y el servicio de empresas de telecomunicaciones, esenciales en tiempos de encierro.

Massa aludió al postergado Consejo Económico y Social y Ritondo y Mario Negri, pidieron su rápida creación. Alberto recordó que el proyecto para su conformación iba enviarse el mes pasado pero que la agenda sanitaria lo postergó, aunque aclaró que ya lo tiene listo y lo convocará una vez que pase la emergencia sanitaria.

«Creemos algo parecido para nuclear a empresarios, gremios, economistas, partidos políticos, porque esta pandemia del coronavirus va a desencadenar una crisis global sin precedentes», sugirió el radical.

Ante un pedido de Negri, Guzmán se comprometió a visitar la bicameral de la deuda a exponer su propuesta para renegociar con los bonistas, pero no dio plazos de presentación del presupuesto 2020, que iba a terminar en abril antes de cambiar las prioridades por la pandemia.

Fernández celebró el cronograma de la cancillería para repatriar a 2900 argentinos varados del exterior (un reclamo diario de Cambiemos) y delegó responsabilidades en los gobernadores por el reparto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) en los municipios, ante las quejas de Negri y Ramón. «Los gobernadores son muy federales cuando están conmigo, pero después parece que no», se molestó el presidente.

No le contestó al cordobés Carlos Gutiérrez, cercano a Juan Schiaretti, cuando pasó lista de los ATN que espera su provincia. La neuquina Alma Sapag pidió por las economías regionales y enamoró a Alberto con una frase del filósofo Jean-Paul Sartre: «Las pestes destruyen vidas, pero también desnudan almas, esperemos que nosotros desnudemos almas solidarias».

La teleconferencia tuvo de a ratos un clima muy cordial, hasta cuando os diputados de izquierda Romina del Plá y Nicolás del Caño le solicitaron a Guzmán no pagar la deuda externa. «Valoro mucho sus aportes, pero no puedo dejar a Argentina fuera del escenario internacional», los cortó Alberto. El ministro ratificó la propuesta que presentará a los bonistas y dijo que en 20 días espera una respuesta favorable porque no habrá marcha atrás.

Eduardo «Bali» Bucca, del bloque federal de Roberto Lavgana, sacó chapa de médico y pidió que la cuarentena se flexibilice muy de a poco. Alberto dijo que así será. Durará mucho tiempo.

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