Viernes decisivo para el tabaco: o se reconoce el costo real, o se pone en riesgo toda la cadena

Viernes decisivo para el tabaco: o se reconoce el costo real, o se pone en riesgo toda la cadena

Con insumos dolarizados, inflación persistente y productores que cumplieron con volumen y calidad, la mesa del viernes en Salta no puede cerrar de espaldas a la realidad. El precio que se defina marcará si la actividad tabacalera sostiene empleo, consumo y paz social en el NOA, o entra en una fase de descapitalización peligrosa.

La negociación del viernes no es una reunión más: es una prueba de racionalidad económica y de responsabilidad política. Los productores hicieron su parte. Sembraron, invirtieron, asumieron riesgo climático, enfrentaron costos en dólares y entregaron una campaña competitiva. Jujuy y Salta llegan con tabaco, con calidad y con oferta. Ahora le toca responder a la industria y al Estado con una señal seria.

La posición es clara y técnicamente defendible: no pedir renta extraordinaria, sino evitar retrocesos en dólares. Ese piso no es capricho; es condición mínima de sostenibilidad. Si el precio se licúa frente al dólar y a la inflación, lo que cae no es solo el ingreso del productor: cae el empleo rural, se frena el comercio local y se debilita toda la economía regional.

Lo ocurrido en otras provincias deja una lección concreta: cuando la negociación se fragmenta, pierden los productores; cuando hay coherencia estratégica, la cadena gana previsibilidad. Por eso la unidad sectorial es hoy un activo crítico. En contextos de alta volatilidad, dividirse es regalar poder de negociación.

El viernes se define mucho más que un valor por kilo. Se define si el NOA tabacalero seguirá siendo una plataforma productiva con capacidad de sostener territorio, o si entrará en una lógica de supervivencia que erosiona inversión, empleo y arraigo.

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La industria también tiene una oportunidad: cerrar un acuerdo sensato, alineado a costos reales y a la calidad entregada, para sostener abastecimiento, trazabilidad y competitividad exportadora. Un mal precio hoy puede parecer ahorro de corto plazo, pero termina siendo un costo alto en volumen, confianza y continuidad.

El mensaje de fondo es simple: si el productor cumplió, el sistema debe cumplir. Sin precio justo, no hay futuro tabacalero. Y sin tabaco sostenible, el NOA pierde una de sus columnas económicas más importantes.

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