PERICO 2026: O RECORTAMOS LA “CAJA” O NOS RECORTA LA REALIDAD — el ajuste que viene exige una revolución productiva y moral

PERICO 2026: O RECORTAMOS LA “CAJA” O NOS RECORTA LA REALIDAD — el ajuste que viene exige una revolución productiva y moral

Con el consumo en caída y la economía real en frío, Perico entra a 2026 con un dilema sin maquillaje: austeridad brutal para liberar recursos, pero al mismo tiempo un salto creativo para generar empleo, valor agregado e inserción global. En una ciudad demasiado dependiente del “derrame” tabacalero —alimentado, entre otros componentes, por el Fondo Especial del Tabaco (FET), que se nutre de un gravamen sobre los cigarrillos— la contracción del mercado y los cambios impositivos golpean doble: menos movimiento en la calle y menos oxígeno fiscal indirecto para sostener el entramado productivo.
JUJUY 2026: AUSTERIDAD O BANQUILLO — la “motosierra penal” convierte el gasto en delito y el federalismo en obediencia

JUJUY 2026: AUSTERIDAD O BANQUILLO — la “motosierra penal” convierte el gasto en delito y el federalismo en obediencia

Tras la sanción del Presupuesto 2026, la Casa Rosada prepara un verano legislativo con reformas “estructurales” (laboral, previsional, tributaria) y, en paralelo, un giro más filoso: penalizar el gasto “irregular” y blindar por ley la disciplina fiscal. En ese paquete ya circula una figura concreta: penas de prisión (1 a 6 años) e inhabilitación para funcionarios que modifiquen o incrementen gastos sin recursos presupuestarios acreditados, una herramienta que busca “atar” a provincias e intendencias a la austeridad extrema. En Jujuy, esto abre el verdadero debate de 2026: no si habrá ajuste —eso ya está escrito— sino cuánto de la autonomía provincial y municipal se entrega en nombre del déficit cero.
Argentina “confiable” para los mercados: el Presupuesto 2026 bendice el déficit cero… y le pasa la factura al futuro

Argentina “confiable” para los mercados: el Presupuesto 2026 bendice el déficit cero… y le pasa la factura al futuro

El Congreso aprobó el Presupuesto 2026 —el primero de la era Milei— con una hoja de ruta que promete crecimiento del 5%, inflación anual del 10,1% y superávit primario del 1,2% del PBI. Es una señal potente para el capital financiero: orden fiscal, previsibilidad y capacidad de aprobar la “ley de leyes”. Pero la pregunta que queda ardiendo es otra: ¿confiable para quién, y a qué precio? Cuando el Estado se transforma solo con calculadora, sin brújula ética, el resultado puede ser una Argentina prolija… y moralmente devastada.