sábado 15 de diciembre de 2018




Rescate de migrantes en el Mediterráneo: el incierto futuro del Aquarius 2


Los barcos de rescate de las organizaciones de ayuda civil están siendo bloqueados en todas partes. Ahora la nave Aquarius 2 bajará su bandera nuevamente. Mientras tanto, continúan muriendo migrantes en el Mediterráneo.

Primero, ningún puerto se declaró preparado para permitir el desembarco de los inmigrantes rescatados por el Aquarius 2, y ahora el barco -que funciona gracias a la Organización SOS Méditeranée y es administrado por la asociación Médicos sin Fronteras- será borrado de los registros por segunda vez, lo que implica el retiro de su bandera de navegación. Ya en agosto el barco estuvo bajo presión por parte de Inglaterra y se le retiró su bandera en Gibraltar, según informó el propietario de la embarcación en Bremen, Christoph Hempel, en una conferencia de prensa. Ahora Panamá amenaza con la cancelación del registro del barco en su puerto y el retiro de su bandera. Los rescatistas y propietarios del Aquarius 2 culpan a Italia por esto.

¿Presión de Italia sobre Panamá?

Panamá ha dejado claro que Italia ha ejercido presión sobre el país política y económicamente, dijo Till Rummelhohl, vicepresidente de SOS Méditerranée Alemania, a DW. El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Matteo Salvini, perteneciente a la derechista Liga Norte, lo niega. La eliminación del registro del barco del país centroamericano es definitiva, señaló Hempel.

Aún no se sabe cuándo se tomará exactamente la decisión. “Creo que tenemos todavía una semana”, añadió Christoph Hempel. Hace semanas el Aquarius 2 se encuentra en el puerto de Marsella. El barco se encuentra tomando un descanso forzado. Integrantes de un movimiento de extrema derecha atacaron recientemente la oficina de la organización de ayuda SOS Méditeranée en esa ciudad francesa.

En febrero de 2016, el barco comenzó a trabajar en el Mediterráneo. Siempre se ha adherido al Derecho Internacional, dice la portavoz de SOS Méditeranée, Jana Ciernioch. Pero la situación ha cambiado dramáticamente en lo que se refiere al rescate civil. “El espacio humanitario en el que podemos operar se está haciendo cada vez más pequeño y sin la bandera no podemos seguir salvando gente”, enfatizó. “Ya estamos completamente incapacitados”.

1.500 personas se ahogaron

El Aquarius fue el barco salvavidas privado más grande del Mediterráneo, y evitó que 30.000 personas se ahogaran en esas aguas en los últimos dos años y medio. Los rescatistas trabajaron durante mucho tiempo cerca y en constante consulta con las autoridades italianas.

Italia entregó la coordinación del rescate del mar Mediterráneo a la Guardia Costera de Libia. Todos los océanos del mundo se dividen en zonas de “búsqueda y rescate”, conocidas como SAR. En cada zona, un Estado ha asumido la responsabilidad de las operaciones de salvataje. Durante mucho tiempo, Roma fue responsable de la zona entre Libia e Italia, pero desde junio Libia tiene su propia zona, que va desde la costa de Libia hasta el mar de aguas internacionales.

Esa es exactamente el área donde la mayoría de los barcos de refugiados está en peligro. 1.500 personas se ahogaron en el mar Mediterráneo este año. La UE ha financiado la formación de la Guardia Costera e invertirá unos 280 millones de euros a lo largo de los años que demore la formación de las fuerzas libias.

SOS Méditerranée y otras organizaciones han criticado las acciones de los rescatistas del Centro de Comando de Socorro libio. Por ejemplo, en noviembre de 2017, varios inmigrantes se ahogaron luego de que las fuerzas libias atacaran al barco de rescate Sea Watch.

“En cada salvamento experimentamos que el rescate marítimo de Libia no está en el lugar, ni hay llamadas de radio, se demoran horas en enviar cualquier comentario”, dice Rummelhohl en conversación con DW. También se ha observado que personas encontradas en aguas internacionales fueron devueltas al país del que huyeron, donde hay guerra, dice. Estas son claramente violaciones legales. Algunos refugiados también son devueltos a Libia, pese a que según ACNUR y varias organizaciones de embarcaciones de rescate, los refugiados no están seguros en Libia. Si las acusaciones son ciertas, Libia no cumpliría con su deber. “Esto es un infierno para muchos”, señala Rummelhohl. Porque en Libia estas personas ya deben estar esclavizadas o son torturadas.

Mittelmeer Flüchtlingsboot vor der Küste von Libyen (Reuters/G. Mangiapane) Los refugiados que se encuentran cerca de la costa de Libia deben ser socorridos por pequeñas embarcaciones.

Tiempos difíciles para los socorristas civiles

Desde que el nuevo gobierno italiano llegó al poder, la situación de los rescatistas marítimos privados se ha vuelto más compleja. Italia y Malta han prohibido a las organizaciones no gubernamentales dejar a los rescatados en sus puertos. Y la UE deja cada vez más operaciones de rescate en manos libias. Después de lo ocurrido con el Sea Watch 3 y otros barcos de rescate en Malta, que les quitó la bandera de navegación de forma arbitraria, la medida se repitió con el Aquarius luego de la presión política ejercida por el gobierno italiano. El barco italiano Mare Jonio y su escolta son actualmente el único personal de emergencia en el área, pero son embarcaciones pequeñas.

Por todo ello, SOS-Meditérranee exige al Gobierno federal alemán que le otorgue una nueva bandera. “El Gobierno federal tiene la clara responsabilidad de adoptar una posición, algo por lo que ha cheho poco y nada hasta ahora”, criticó la portavoz Ciernioch. Porque sin bandera, el barco no está asegurado. De hecho, han hablado en los parlamentos de Suiza, en Luxemburgo y en Venezuela, pero el futuro del Aquiarius 2 sigue siendo incierto. Y mientras ese y otros barcos estén detenidos, la gente en el Mediterráneo continuará ahogándose.

Autor: Diana Hodali (MN/CP)

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