El “show” de Carrió y todo lo que no se vio del debate de diputados

 El “show” de Carrió y todo lo que no se vio del debate de diputados

POR PABLO JAVIER BLANCO – EN TWITTER: @PAYITOWEB

La diputada eclipsó la discusión con chicanas, chistes y hasta manejó a la producción a su antojo. El besito a Gil Lavedra, la pregunta a Lousteau, el enojo de Illia y la aparición de Filmus. Mirá el video con sus testimonios.

Elisa Carrió nadó como un pez en el agua en el debate de precandidatos a diputados de UNEN que se transmitió anoche en “A dos voces”. La legisladora, que busca renovar su banca en Coalición Sur, manejó el programa a su antojo e hizo de las suyas: chicaneó a sus rivales, bromeó en cámara, lanzó una decena de ironías y hasta controló los tiempos, saliendo a fumar en todos los cortes, a pesar del enojo de la producción.

A diferencia del debate de senadores, queenfrentó la semana pasa a Rodolfo Terragno, Alfonso Prat Gay Pino Solanas, donde el show estuvo detrás de cámara, en esta oportunidad Lilita se cargó la emisión en su espalda y fue la directora de orquesta del cruce que tuvo con Martín Lousteau (Suma +), Ricardo Gil Lavedra y Leandro Illia (Presidente Illia).

EN “PATOTA”.  El debate fue mucho más concurrido que el de senadores. En la puerta de canal 13, el humorista Humberto Tortonese se sorprendió por la cantidad de gente que ingresaba. “Che, pero vienen en patota ustedes”, le dijo a Alfonso Prat Gay, que había llegado para apoyar a Gil Lavedra. Las tribunas del estudio desbordaron, tuvieron que agregar una fila extra de sillas, hubo gente sentada en las escaleras y muchísimos de pie por la convocatoria que excedió las expectativas.

LILITA SUPER-STAR. Elisa Carrió ganó el debate desde los sorteos. Ganó el primer lugar en la presentación y el último en el cierre. Es decir, tuvo la primer y la última palabra de todo el debate. “Yo ya tengo calor”, dijo antes de empezar. Quería calentar la pantalla y lo logró. Se cruzó con todos, con la cintura de un enganche. Manejó los tiempos y en cada corte salió a fumar. “¡Esto es un debate!”, le dijo emocionada a Clarín con un Malboro en la mano en el patio del canal. “Ya estoy harta de la dictadura cristinista”, soltó después antes de dejar su cigarrillo por la mitad. Jugó con la tribuna a cada rato. Mandó un feliz año nuevo, saludó a sus militantes, y hasta lo tiró un guiño a Solanas. “¿Estuve bien, Pino?”, le preguntó tras hablar de YPF.

¿Me va a domesticar? Es el único hombre que ha dicho semejante estupidez”, le disparó a Gil Lavedra, al que tanto antes como después del programa, le pidió un besito para las cámaras. Se la notó divertida, locuaz, y no siempre siguió al pie de la letra las indicaciones de su vocero, que estaba en la línea de cal marcando el ritmo, como un DT, pidiéndole que regule por momentos. También mantuvo un cruce fuerte con Illia. “Vos me llamaste porque querías ser diputado”, le espetó. El hijo del ex presidente lo negó. En el pasillo, mientras se fumaba otro pucho, Lilita soltó: “Me llamó como 10 veces porque quería entrar al Congreso”. Una de las que más la aplaudió fue su hija Vicky, que vio todo el debate parada al pie de la tribuna.

Carrió incluso lanzó ironías con los fotógrafos. “Saquenme sin papada”, les reclamó antes del debate. “Me sacan de abajo y salgo gorda”, le dijo al final. También jugó con los otros candidatos: “¡No se asusten! Yo debato y después como un asado, no tengo drama», les avisó. Al final cambió el menú: festejó su performance con mariscos y pescados.

GIL LAVEDRA, CON SU NOVIA. Además de Alfonso Prat Gay, Victoria Donda, Humberto Tumini y el acto Luis “Beto” Brandoni (candidato a senador suplente de JUNTOS), Ricardo Gil Lavedra estuvo acompañado por su novia, la escritora Claudia Piñeiro. Todo el tiempo, el actual diputado recibió el apoyo de su pareja, quien observó estoica los embates de Carrió contra el ex miembro del Juicio a las Juntas Militares. Tal como se preveía tuvo un duelo aparte con Lilita. “No entiendo esos gongs”, marcó la diputada por la chicharra del tiempo. “Son las reglas, las hubieras aprendido”, le contestó. “Sos ineficaz, dogmática y autoritaria, yo estoy en contra de todos los totalitarismo”, la cruzó y se ganó un gran aplauso. “¡Vamos Richard!”, lo alentaron desde las gradas.

LOS GRITOS DE VIKI DONDA. Salvo por los aplausos, la tribuna de invitados que acompañaron a los candidatos estuvo tranquila. A excepción de Victoria Donda. La segunda candidata a senadora de Juntos, que acompaña a Prat Gay, levantó la voz varias veces durante el debate, sobre todo al final. En uno de los primeros cortes encaró a Lousteau para recriminarle una crítica hacia ella. “Dijo que voté la 125 y eso es mentira, yo voté un proyecto de ley que era distinto a la resolución que firmó él”, señaló.

Sin embargo, su gritó más fuerte fue cuando Elisa Carrió citó al papa Francisco. “Hice un gran lío estos últimos días, debe ser una equivocación, el Papa mandó a los jóvenes y se me ocurrió a mí que estaba grande”, dijo Lilita. En el fondo se escuchó un grito de Viki. ¿Qué le dijo? Adujo, en voz alta, que el Papa le había copiado el lema. “Yo dije vamos a portarnos mal y me criticaron, el Papa dijo hagan lío y se lo celebran”, explicó a Clarín. De todas formas, consiguió un voto. Uno de los cámaras, cuando la vio pasar, le dio un beso y le confío al oído: “Yo te voto a vos”.

EL ANOTADOR DE LOUSTEAU. En todo momento del debate, Martín Lousteau se aferró a una libreta azul con manuscritos suyos. Cuando, por momentos, recibía críticas de sus adversario, sereno, anotaba allí su réplica. Elisa Carrió le cuestionó no haber renunciado antes al Gobierno K. “Me dijeron que Moreno se iba en 3 meses y De Vido en 6 mes, cuando eso no pasó renuncié”, dijo. Gil Lavedra le cuestionó la resolución 125. Lousteau tomó nota y respondió: “Tu segunda candidata a senadora votó a favor de la 125”. Hasta Illia lo acusó de no tener pasado. Para él no hubo respuesta, solo una sonrisa y silencio. Sorprendió el look de su vocero: todo de azul, cárdigan de algodon gris y hasta corbata, prenda que todos los candidatos prefirieron obviar.

Todo el tiempo fue alentado por Rodolfo Terragno, su compañero en la lista. Lo primero que hizo el ex senador, que busca volver a la Cámara Alta,cuando llegó al estudio de “A dos voces” fue preguntar: “¿Dónde está Martín?”. Enseguida se fue rápido al camarín para verlo a Lousteau y no salió de ahí hasta minutos antes del programa. ¿La habrá dado consejo de cómo enfrentar a Lilita?

ILLIA  A LO LINCOLN (CON APLAUDIDORES). Leandro Illia aprovechó cada segundo de tiempo que tuvo. Resaltó su pertenencia al radicalismo y manifestó, parafraseando a Abraham Lincoln, que él quería llegar al Congreso “por la gente, para la gente y con la gente”. Sus seguidores en la tribuna aplaudieron cada una de sus intervenciones con fervor, al punto de ganarse un reto de Marcelo Bonelli. “Bueno… si van a aplaudir cada cosa que dice su candidato”, les dijo el periodista. En un momento, cuando los conductores lo quisieron interrumpir porque sus minutos había terminado, se enojó. “Esperá, Bonelli, pará”, le dijo. Para él fue todo ganancia, se hizo visible en una interna en la que, denunció a Clarín, lo ignoraron desde el vamos.

FILMUS NO SE LO QUISO “PERDER”. Aunque parezca insólito, ni Daniel Filmus, candidato K a senador por la ciudad quiso perderse el debate de UNEN. Es que su imitador en el programa de Jorge Lanata, Martin Bilik, dijo presente en “A dos voces”, disfrazado del ex ministro de educación, e hizo varios comentarios satíricos detrás de cámara. “Me vine hasta acá, pierdo siempre pero esto lo quería ver”, acotó. Fue la cuota de humor en un programa en el que hubo de todo: propuestas, elogios y muchas chicanas, como hacía tiempo no se veían en un debate electoral.

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