Fondos previsionales y deuda externa, las armas para disciplinar a los gobernadores

 Fondos previsionales y deuda externa, las armas para disciplinar a los gobernadores

No sólo la reactivación de la frenada obra pública servirá a Mauricio Macri para mantener en línea a los gobernadores peronistas durante el segundo semestre.

La entrega de fondos previsionales y la habilitación para tomar deuda serán otras armas de la Casa Rosada para tener a raya a los mandatarios y obligarlos a disciplinar a los senadores peronistas.

La subejecución presupuestaria se convirtió casi en una política de Estado para Macri, mucho más tras fracasar en su intento de reducir el abultado déficit fiscal con un tarifazo de gas.

Para el segundo semestre, el Gobierno empezó a dar señales que destrabará a cuentagotas los fondos comprometidos para obra pública, cuyo congelamiento ocasionó además graves problemas sociales por la caída de la mano de obra en el interior.

Esta semana el ministro de Transporte Guillermo Dietrich anunció junto al gobernador Domingo Peppo la construcción de carreteras en Chaco como parte del plan Belgrano, que tiene un ministerio propio, pero ninguna obra en marcha. Cuestión de política fiscal.

Pero mientras esperan las obras, los gobernadores podrán contar con el financiamiento para las cajas previsionales locales que no fueron transferidas a la Nación.

La asistencia fue decidida en la ley de blanqueo y pago a los jubilados, a partir de una presión de los gobernadores para aportar los votos en el Congreso. Ansioso por tener el blanqueo, Mario Quintana convenció a Macri de ceder y en tal caso cuando llegue la hora de pagar manejar la entrega de fondos a gusto, como ya es costumbre.

Las provincias con cajas propias son Buenos Aires, Córdoba, Corrientes, Chaco, Chubut, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, Misiones, Neuquén, Santa Cruz, Santa Fe y Tierra del Fuego.

Hasta ahora Formosa fue la única en hacer los trabajos actuariales con Anses y está preparada para cobrar.

El aporte, según la ley, sólo debe servir para igualar la jubilación a los valores de Anses y será una ayuda importante en provincias como Córdoba o Tierra del Fuego, que arrastran graves problemas de caja.

Las finanzas provinciales tuvieron un semestre muy complicado porque la Nación las castigó con una baja de coparticipación, con medidas como la baja de 5 puntos a las retenciones a la soja, la reducción de IVA a consumo de Jubilados o beneficios a las pymes.

Y, sobre todo, por la caída de la recaudación general, tanto nacional (que en parte se coparticipa) como provincial, debido a la cruda recesión.

Para paliarlo, Macri firmó un plan de devolución del 15% de la coparticipación que giran a Anses, pero este año sólo enviará el 3% y otro 6% como adelanto, con un 15% de interés.

Sólo resta saber cuando empieza a llegar el dinero y de eso se hablará en la reunión de gobernadores del martes, en Puerto Madryn.

Rogelio Frigerio llegará con pretensiones contables, como incluir las obras públicas en los presupuestos provinciales, un artilugio para no registrar déficit en las cuentas nacionales. A los gobernadores nada les cambia si la plata llega y las máquinas empiezan a moverse, como no pasa casi nunca estos meses.

La mayoría le achacará al ministro el decreto de Macri que benefició con una millonada en obras públicas a la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia, que además está dispuesta a ir a fondo hasta recuperar el fondo del conurbano.

Ante la escasez, Macri habilita a las provincias a tomar deuda externa, un trámite que no le gustaba a su antecesora Cristina Kirchner y así lo hizo saber en su entrevista a medios extranjeros.

Para salir a los mercados, las provincias requieren el aval de Nación que luego puede engrosar las reservas del Banco Central con esos montos y enviar sus equivalentes en pesos a las cajas locales.

Las emisiones en el exterior fueron moneda corriente en los primeros meses del año y no las detuvo ni la fugaz crisis del Brexit. «Con la deuda y el 3% de coparticipación, las provincias van a llegar bien fiscalmente a fin de año», confió un mandatario del norte, no sin advertir el riesgo a largo plazo de esta estrategia, como ya advirtieron especialistas en temas presupuestarios.

El ex jefe del Central Juan Carlos Fábrega trabaja en la colocación de 250 millones de dólares para Chaco; y Mario Das Neves volvió contento de New York tras adquirir 650 millones de dólares a 7.75%, con las regalías hidrocarburíficas como garantías.

Tras varios intentos, Salta no había logrado una tasa menor a 9.13%, otro motivo de furia de Juan Manuel Urtubey, a quien ya no le convence que Macri siempre tenga una carta para jugar. Cuando llegó desde Manhattan, logró que la Casa Rosada le adelante 250 millones. Pronto necesitará más.

lapoliticaonline.com

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