Impactantes movilizaciones en favor de Macri en todo el país, con epicentro en Plaza de Mayo

 Impactantes movilizaciones en favor de Macri en todo el país, con epicentro en Plaza de Mayo
Por Lucia Aisicoff || Baradel se llevó los repudios más fuertes. «Dejen gobernar», se transformó en el principal reclamo.
Cientos de miles de personas se movilizaron este sábado en lo que resultó una impactante muestra de apoyo al gobierno de Mauricio Macri. El epicentro de la marcha fue Plaza de Mayo, que se llenó de gente con banderas argentinas y un mensaje a la oposición: «Dejen gobernar».

La Plaza llena, como imagen contestataria de las multitudinarias marchas que se realizaron contra el Gobierno en las últimas semanas, funcionó además como un reflejo de la polarización del país, que busca agitar el macrismo en su estrategia electoral, como anticipó LPO. En ese sentido fue muy gráfico que otro de los cantos más repetidos haya sido: «No vuelven mas».

La composición de la masiva manifestación resultó similar a la de los tantos cacerolazos que los seguidores de Macri realizaban cuando eran oposición, siempre recargados de banderas argentinas y con el himno nacional como constante telón de fondo, según pudo constatar LPO que recorrió la movilización. Incluso, los cánticos de «Sí, se puede» y los gritos de «Basta de corrupción» generaban una sensación confusa, al funcionar como un déjà vu de otros tiempos en los que el macrismo marchaba sin tener la responsabilidad de ser Gobierno.

Sin embargo, hubo una diferencia clave con aquellas protestas típicas que organizaba la oposición durante los años kirchneristas: El estado anímico de la gente en la Plaza era radiante. En contraste con esos tiempos de bronca manifiesta, los simpatizantes de Cambiemos este sábado sonreían y encabezaban una suerte de defensa épica a la «democracia».

La sensación colectiva se resumía en la consigna de «No nos van a vencer», que tuvo sus momentos más explosivos en muestras de apoyo a la gobernadora María Eugenia Vidal, en el marco del conflicto que atraviesa con los gremios docentes en la Provincia.

En una plaza sin choripanes ni oradores ni banderas partidarias, una figura despertó el fanatismo cuando irrumpió caminando: El cómico Alfredo Casero que dijo que era capaz de pegar un tipo para defender a Macri.

En la Plaza sin choripanes ni banderas partidarias, hubo igual una figura que despertó el fanatismo. La gente festejó la llegada de Alfredo Casero, quien recientemente admitió que «pegaría un tiro para defender la República», lo que lo catapultó como un nuevo líder del macrismo en la calle.

«Baradel, dejate de joder», corearon en un momento desde un sector y el tema terminó sonando muy fuerte en la Plaza. «Con los chicos, no», gritaban algunos, entre aplausos y pedidos de «María Eugenia, no te rindas, no aflojes».

El conflicto contra los docentes estuvo presente en muchos momentos de la manifestación. «Habría que cantar algo», sugirió una mujer, y otra propuso el Himno a Sarmiento. Esa idea no prendió y entonces la que hizo la propuesta se atajó: «Los chicos hoy no tienen ni clases, mirá si se van a aprender el Himno a Sarmiento».

Un cartel que mezclaba la cara de la Gobernadora con un león reflejó que para los simpatizantes de Cambiemos, Vidal ya no tiene nada de Heidi. Eso quedó corroborado con varios carteles que le pedían seguir luchando «contra las mafias», una de sus frases de cabecera.

La amplia convocatoria sorprendió incluso a los propios funcionarios del Gobierno. Es que en Cambiemos tuvieron una actitud un poco timorata respecto al evento, que fue variando con el paso de los días.

Como contó LPO, si bien la marcha fue «autoconvocada» por grupos de personas afines al Gobierno, Marcos Peña se cuidó de aclarar públicamente que no la apoyaba el Gobierno -aunque lo hizo por abajo- mientras que Lilita Carrió y Emilio Monzó directamente pidieron a la gente que no vaya.

Como contó LPO, Peña había pedido a sus funcionarios de máxima confianza que convocaran pero de modo «extraoficial». Luego en el propio Gobierno se evidenciaron tensiones, cuando Emilio Monzó y Elisa Carrió criticaron la convocatoria. Finalmente, este sábado se mostraron abiertos a que la gente «se exprese libremente» y el ministro Rogelio Frigerio salió a decir que «es en favor de la democracia».

Hoy con la multitud que desbordó las principales ciudades, funcionarios y dirigentes no tardaron en subirse. El primero en festejar fue el propio Macri.

El clima en la marcha osciló entre el pedido de «respeto a la democracia» y una confrontación con el kirchnerismo. La ex Presidenta fue un tema recurrente en casi todos los sectores. Muchos, incluso, procuraban ni siquiera nombrarla: mencionaban a «ella» y todos sabían a quién iban dirigidas las críticas.

Pero de momentos su nombre surgía. Es que la repetición de «Argentina, Argentina», se transformaba en un rabioso «Argentina, sin Cristina». La misma escena se dio con un pedido de «unidad, unidad» que de a poco fue transformado en «Justicia, Justicia». Al cántico lo siguió un instantáneo: «Que la metan presa».

El resultado de la jornada fue un alivio para Macri, que demostró que puede garantizarse apoyo en la calle tras semanas negras para el Gobierno. Por eso, el Presidente se colgó del éxito del evento y lo resumió con su clásico eslogan calcado de Barack Obama, que se repitió durante todo este sábado: «Sí, se puede».

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