Inflación: fallaron los cálculos de Sturzenegger

 Inflación:  fallaron los cálculos de Sturzenegger

Según las mediciones de la Di Tella, la expectativa de inflación en enero sigue en 25% aun con la tasa de referencia congelada.

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La tasa de referencia de la economía lleva siete semanas clavada en 24,75% en espera de una baja de las expectativas de inflación. En un principio, la referencia – que es la que sirve, en un sistema de metas de inflación, de señalero para marcarle el rumbo a la inflación- iba unida a la tasa de la Letra de Banco Central (Lebac) a 35 días, que funcionaba como la principal operadora de pesos del mercado y su alto nivel era motivo de disputas por la falta de crecimiento económico.

Entonces, el presidente de la institución, Federico Sturzenegger, decidió desacoplar la tasa de interés de las Lebacs de la función de ser también tasa de referencia y resolvió que a partir de enero, la nueva tasa de referencia pasara a ser el centro del corredor de pases a siete días. De esta manera podría bajar la tasa de Lebacs, suavizar la puja con el equipo de Hacienda por el enfriamiento de la economía y a la vez seguir dando una señal de severidad para hacer bajar la inflación.

Como advirtió LPO, la estrategia funcionó en las primeras dos semanas. Sturzenegger logró bajar la tasa de Lebacs a 23,5%, seguir aspirando pesos con estas Letras y a la vez sostener la tasa de referencia en 24,75%.

Pero esta semana, el desacople encontró dos obstáculos. Por un lado, las expectativas de inflación no parecen inmutarse por la continuidad durante siete semanas de la tasa de referencia. Según el estudio del Centro de Investigaciones Financieras (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), en enero la inflación esperada para los próximos doce meses repitió el 25% del mes anterior en la mediana y, en el promedio, incluso subió 0,3 puntos porcentuales hasta ubicarse en 29,2%.

La medición del CIF va a en línea con la del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que dio a conocer el Banco Central a principio de año y que muestran que, con la inflación núcleo oscilando entorno al 1,7% desde agosto, el mercado no cree que la inflación siga bajando como sucedió en el segundo semestre. Por el contrario, las expectativas subieron y ahora esperan que ronden el 21% anual.

Por otro lado, el mercado comparó el rendimiento de las Lebacs con el de las operaciones de pases con el Banco Central y se volcó rápidamente a la tasa de pases. Este arbitraje limitó el poder de absorción de pesos de las Lebacs: en estas semanas las operaciones de pases absorbieron $55.600 millones y superaron los $36.700 millones que salieron de circulación por las Lebacs.

Esto acota el margen de maniobra de Sturzenegger. A menos que las expectativas de inflación bajen, el Banco Central no podrá seguir bajando la tasa de referencia. Y si los pases se convierten en la nueva aspiradora principal, los movimientos de la tasa de Lebac tendrán un impacto menor en la economía real y la tensión con el Ejecutivo continuará si el repunte de la economía no es satisfactorio. La tasa de pases tan alta en relación a las expectativas de inflación seguirá enfriando la actividad.

En buena medida el Banco Central anticipaba que las Lebacs perdieran potencia y los pases ganaran fuerza en línea con lo que sucede en el resto del mundo. Por eso, como adelantó LPO, a partir de febrero las licitaciones de Lebacs pasarán a hacerse solo una vez al mes.

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