Preocupa a EE.UU. la vigilancia de las fronteras en el NEA-NOA

 Preocupa a EE.UU. la vigilancia de las fronteras en el NEA-NOA

La vigilancia de las fronteras del Norte Grande (NEA-NOA) con Bolivia y Paraguay, son un motivo de preocupación para el Gobierno norteamericano, según revela el «Informe sobre terrorismo 2013» que acaba de publicar el Departamento de Estado.

En su último informe sobre Terrorismo, el gobierno de los Estados Unidos señaló las dificultades y los «retos» que existen en el control del tráfico de drogas, la trata de personas, el contrabando y el lavado de dinero basado en el comercio.

En el análisis se realiza un repaso a nivel mundial, pero también se hace un enfoque regional e incluso individual por país. En el caso de la Argentina se señala que enfrenta «retos en la vigilancia de sus fronteras en el Noroeste y Noreste de la Argentina (NEA-NOA), incluyendo el área de la Triple Frontera que comparte con Brasil y Paraguay».

Aunque destaca que el país «mantuvo capacidades sustanciales para enfrentar el terrorismo en el ámbito federal», el informe advierte que en las zonas mencionadas se plantea una batalla «contra crímenes transnacionales como drogas ilícitas, trata de personas, contrabando y lavado de dinero ilícito basado en el comercio».

En un apartado que refleja la mirada a nivel regional se diagnostica que Latinoamérica realizó «modestas mejoras en su capacidad antiterrorista» y en el control de los límites geográficos.

El gobierno de Barack Obama hizo una referencia puntual a la Triple Frontera porque considera que «sigue siendo un importante nexo regional de armas, narcóticos y tráfico de personas, falsificación, contrabando y lavado de dinero, todas fuentes potenciales de financiamiento de organizaciones terroristas».

Esta evaluación refuerza una investigación difundida por las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), que unos meses antes reveló que el grupo terrorista libanés Hezbollah se financia con las actividades ilícitas que se desarrollan en la Triple Frontera. Incluso en 2001, agentes de los servicios de inteligencia internacionales identificaron a residentes libaneses de Hezbollah que operaban en la zona.

En el primer semestre de 2013, las debilidades del control de las fronteras argentinas generaron un intenso debate e incluso la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) admitió que el noroeste argentino estaba cada vez más asechado por los traficantes de drogas.

Diversos informes avalaron la posición de los que señalaron al país como un destino cada vez más atractivo para el narcotráfico. Entre ellos está el ex jefe de la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco, quien el mes pasado consideró: «Entrar droga a la Argentina es muy fácil, somos un colador»; para fundamentarlo apuntó que el control del espacio aéreo y de las fronteras es «muy bajo».

Región Norte Grande

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