Obama y Cameron temen que una bomba causara siniestro en Egipto

 Obama y Cameron temen que una bomba causara siniestro en Egipto

El presidente ruso, Vladimir Putin, habló por teléfono con Cameron y le dijo que las conclusiones deben basarse en los datos de las investigaciones oficiales aún en curso, informó el Kremlin. El responsable de la aviación aérea rusa, Alexander Neradkono, señaló que las investigaciones podrían durar meses.

Washington/Londres.- Estados Unidos y Reino Unido evalúan con minuciosidad si una bomba causó la caída del avión ruso el sábado en la península del Sinaí en Egipto, explicaron por separado el presidente estadounidense Barack Obama y el premier británico David Cameron.

Existe la posibilidad de que hubiera una bomba a bordo, declaró Obama este jueves a la radioemisora CBS. «Lo tomamos muy en serio», añadió, mencionó DPA.

«Pienso que existe una posibilidad de que haya habido una bomba a bordo y estamos tomándola muy en serio», declaró Obama en la radio Kiro, del grupo CBS, agregó AFP.

El primer ministro británico, David Cameron, insistió este jueves en la posibilidad de que el accidente del avión ruso fuera causado por una bomba, pese los llamamientos de Rusia y Egipto a esperar el resultado de las investigaciones oficiales antes de sacar conclusiones.

Tras reunirse con el presidente egipcio, Abdelfatah al Sissi, en Londres, Cameron defendió también su decisión de suspender los vuelos al balneario egipcio de Sharm el Sheikh, junto al Mar Rojo, de donde despegó el avión.

«Creo que hemos hecho lo correcto», dijo durante una rueda de prensa conjunta con Al Sisi, añadiendo que los dos países quieren «volver a la normalidad» y reanudar los vuelos turísticos lo antes posible.

Al mismo tiempo, reiteró su opinión, basada en informaciones de inteligencia, de que una bomba fue la causa más probable del accidente en el que murieron 224 personas.

«No podemos estar seguros de que el avión comercial ruso fuese derribado por una bomba terrorista, pero es cada vez más probable que eso haya sido el caso», dijo Cameron al término de una reunión de la comisión de emergencia de su Gobierno para discutir la situación de seguridad en Egipto.

El Airbus A321 de la compañía MetroJet, con 224 personas a bordo, se estrelló el fin de semana pasado poco después de despegar desde la localidad egipcia turística Sharm el Sheikh con destino a San Petersburgo. Todos los que viajaban a bordo murieron.

Horas después de la caída del avión el sábado en su bastión del Sinaí, la rama egipcia del grupo yihadista Estado Islámico (EI) aseguró que «derribó» el avión, sin dar más detalles. Pero Rusia y Egipto han desestimado la sugerencia de que haya habido una bomba. El Cairo afirma que «no hay evidencia» que respalde esa teoría.

El presidente ruso, Vladimir Putin, habló por teléfono con Cameron y le dijo que las conclusiones deben basarse en los datos de las investigaciones oficiales aún en curso, informó el Kremlin. El responsable de la aviación aérea rusa, Alexander Neradkono, señaló que las investigaciones podrían durar meses.

«La comisión que está investigando el accidente no ha visto hasta el momento ningún indicio o dato que demuestre esta suposición», criticó también el ministro de Aviación Civil de Egipto, Hossam Kamal, la teoría de Cameron, que consideró prematura.

Sin embargo, Al Sisi no criticó públicamente a su anfitrión. En la rueda de prensa conjunta en Londres, se limitó a decir a la prensa que su país «respondió inmediatamente a las demandas» británicas para garantizar la seguridad y aseguró que el aeropuerto de Sharm el Sheikh es «completamente seguro». Al mismo tiempo manifestó su comprensión por las preocupaciones británicas y la seguridad de sus ciudadanos.

Cameron destacó también el «buen entendimiento mutuo de los dos países», que coinciden en que es necesario dar pasos para limitar los efectos de las preocupaciones de seguridad en la industria del turismo egipcio.

Sin embargo, reconoció que la posibilidad de que una bomba esté tras el accidente tendría «implicaciones muy importantes para la seguridad». Y Cameron dejó claro que su prioridad es la seguridad de los ciudadanos británicos.

Citando una fuente anónima cercana a los servicios de inteligencia, varios medios estadounidenses habían apuntado también la posibilidad de que una bomba colocada por la milicia terrorista Estado Islámico u otro grupo provocara el accidente.

Mientras, tras la suspensión el miércoles de los vuelos de las aerolíneas británicas al Sinaí, el ministro británico de Relaciones Exteriores, Philip Hammond, aseguró a la BBC que los trayectos a Sharm el Sheikh podrían reanudarse el viernes, para ayudar a retornar a los turistas que siguen allí.

Un número estimado de 20.000 ciudadanos británicos se encuentra actualmente en el lugar vacacional, entre ellos al menos 9.000 turistas. Un equipo británico e incluso militares del país se encuentran en el lugar para garantizar que no haya problemas.

British Airways informó que dos vuelos cuya salida de Sharm el Sheikh estaba prevista para hoy jueves se retrasarán hasta el viernes. La aerolínea proveerá alojamiento a los pasajeros.

Thomas Cook, uno de los principales turoperadores británicos, anunció la cancelación de todos los viajes al balneario hasta el 12 de noviembre. Dependiendo de las recomendaciones del gobierno «las condiciones de las reservas serán normales para viajar a partir de esa fecha», señaló.

También EasyJet y Monarch Airlines supendieron sus vuelos regulares al resort hasta el mismo día, aunque planean para mañana viernes «vuelos de rescate» extraordinarios para trasladar a los pasajeros varados.

Se calcula que cada año en torno a un millón de británicos viajan a Egipto.

También las aerolíneas irlandesas y holandesas suspendieron sus vuelos a Sharm el Sheikh al menos hasta el domingo. Además el Ministerio de Exteriores holandés recomienda no viajar a Sharm el Sheikh hasta nuevo aviso.

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